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Burka: "Toca reflexionar a políticos y medios"

¿Pronto también prohibido en Suiza?

(Keystone)

La decisión del Parlamento del cantón de Argovia de solicitar que se prohíba el burka en el espacio público ha desatado la polémica en Suiza sobre el velo integral islámico.

A juicio de Stéphane Lathion, del Grupo de Investigación del Islam en Suiza, los políticos y los medios deben aprovechar la ocasión para lanzar el debate que no tuvo lugar tras la votación contra los alminares. Entrevista.

“Estoy convencido de que actualmente no hay motivo para discutir concretamente sobre la prohibición del burka, pues son muy pocas las personas que lo llevan en este país”.

Este fue el comentario de la ministra de Justicia, Eveline Widmer-Schlumpf, en diciembre pasado al responder a una interpelación parlamentaria. A escala federal, la interdicción del velo integral islámico no es para mañana.

Es en los cantones donde se desata la polémica. Tras Berna y Solothurn, Argovia aceptó el martes pasado la preparación de una iniciativa cantonal en ese sentido. Si el Parlamento lo acepta, ese texto será depositado ante el Legislativo nacional.

Entrevista con Stéphane Lathion, presidente del Grupo de Investigación del Islam en Suiza (GRIS, en sus siglas en francés):

swissinfo.ch: ¿Qué opina de la emergencia de discutir el tema del uso del burka en Suiza y en Europa?

Stéphane Lathion: Tomemos el ejemplo de Bélgica. El caso estaba ya solucionado por ley, porque las mujeres que llevasen este atuendo ya eran objeto de multas. Pero es lamentable haber convertido el asunto en tema nacional. Francia y Suiza siguen esos pasos. La interdicción, no es una posición política, sino politiquera.

En Suiza, el velo integral es un epifonema. Honestamente, a parte de en Ginebra, yo no veo casi nunca a mujeres que lo lleven. Pero el problema no radica ahí: tomemos el caso de los alminares: ¡Sólo hay cuatro en Suiza! Lo molesto de este debate es que se parte de la misma psicosis: se crea un problema donde no lo hay, y se convierte en una cuestión de principio.

swissinfo.ch: El director del Instituto de Estudios Islámicos de la Universidad de Berna, Reinhard Schulze, apuntó contra los medios en esta polémica…

S.L.: La actitud de los medios y de los políticos aflige. Después del voto antialminares, debió haberse producido un debate sobre los temores -que pueden ser comprensibles y legítimos- de la población ante la presencia musulmana en Suiza. Pero tras este choque se siguió en esta misma línea populista y prevaleció el mismo delirio. Tanto en el caso de los medios como de los políticos, lamento que no adopten una actitud más responsable y matizada.

Cuando el Partido Liberal Radical (PLR, derecha) reconoce que el 99% de los musulmanes no causan problema alguno, pero advierte que se mantendrá vigilante, se trata de populismo de bajo nivel. NO se puede querer dar lecciones de civismo a la Unión Democrática del Centro (UDC, derecha conservadora) y después comportarse como una pálida copia de ese partido.

En cuanto a los medios, en lugar de ensalzar a Nicolas Blancho (convertido a los 16 años al Islam, calificado como de tendencia fundamentalista y presidente del Consejo Central Islámico, fundado en 2009), deberían hacer paralelismos con Ecône (la fraternidad sacerdotal de San Pío X, en el Valais) o los fundamentalistas evangélicos. No es alguien peligroso, aún cuando hace una lectura muy literaria de los textos, cosa en la que incurren también algunos católicos o protestantes.

De hecho, hay una mayoría de la población suiza que no es tan racista como se supone, y una mayoría de la población musulmana está a gusto en Suiza. Pero se está creando una situación de tensión, que puede agravarse, basada en temores que bien podrían atenuarse si uno se tomara el tiempo para discutir el tema.

swissinfo.ch: El Parlamento de Argovia quiere prohibir el burka en el espacio público. ¿Cuál es su posición sobre el velo integral?

S.L.: En cierto sentido, yo estoy contra este tipo de ‘disfraz’. Pero lo que me molesta son las razones que se busca invocar para prohibirlo. Hablar de la libertad de la mujer o de la amenaza del extremismo es equivocarse de blanco. Por el contrario, hay que entrar en materia sobre el orden y la seguridad pública. Otro argumento contundente para mí es el de la convivencia. En el clima actual, la persona que decide llevar el velo no puede ignorar el sentimiento negativo que provocará en el otro.

A partir de ahí, las autoridades deberían poder restringir la libertad de desplazarse 'disfrazado' en el espacio público. Hay que evitar hablar de religión para no estigmatizar así a una parte de la población; pero preservar el pragmatismo.

swissinfo.ch: ¿Con ello no se llega también a evitar el debate? La cuestión del velo o del rechazo de asistir a los cursos de gimnasia provoca ya muchas reacciones desde hace años.

S.L.: ¡Hay que terminar de poner la religión donde no se debe! La escuela obligatoria tiene sus reglas. ¡Qué hagan sus propias escuelas aquellos musulmanes, hindúes, budistas, judíos o cristianos que no quieren respetar las escuelas públicas, pero después será necesario que todas las partes implicadas lo asuman! La religión preconiza el respeto del otro.

El hecho de que ciertos musulmanes tomen como pretexto la religión para desestabilizarnos sobre nuestros valores debería incitarnos a abordar el tema y a afirmar nuestra intransigencia sobre el respeto de nuestro marco legal.

Carole Wälti, swissinfo.ch
(Traducción: Patricia Islas Züttel)

Situación en Suiza

El Parlamento de Argovia decidió preparar una iniciativa cantonal para prohibir el uso del burka en el espacio público suizo.

Proyectos similares existen en los cantones de Solothurn y Berna. Como en Argovia, los parlamentos deben aún decidir si procede presentar estas iniciativas al Legislativo federal.

En el Parlamento de Suiza ya se han presentado varias interpelaciones sobre el uso del burka.

En 2006, el Gobierno federal respondió al diputado demócrata-cristiano (PDC, centro derecha) Christophe Darbellay que rechazaba la interdicción por tratarse de una cuestión de derechos fundamentales.

Posteriormente varios parlamentarios volvieron a abordar el tema.

En febrero, el Ejecutivo reafirmó su oposición a una interdicción del uso del burka, debido al escaso número de mujeres que lo llevan en Suiza. De acuerdo a las autoridades, se trata de menos de cien.

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Situación en Europa

El 29 de abril, Bélgica se convirtió en el primer país occidental en prohibir el uso del burka. Decisión válida en todos los servicios públicos y en todo el área pública.

El texto adoptado no habla explícitamente del burka o del nikab, sino que explica que “presentarse en el espacio público con el rostro cubierto o disimulado, total o parcialmente, por un vestido de modo que no se pueda identificar a la persona”, será castigado con una multa y/o con una pena de prisión.

Francia, por su parte, prevé presentar antes de julio al Parlamento un texto que prohíba el velo integral en el espacio público.

En Italia, el gobierno está dividido sobre el tema. La Liga del Norte presentó un proyecto de ley prohibitivo en octubre, pero aún no ha sido examinado por el Parlamento.

El 4 de mayo pasado, por primera vez una musulmana fue condenada a pagar 500 euros de multa por usar un burka en una comunidad al norte de Italia.

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