AFP internacional

Una central eléctrica a carbón en Rommerskirchen, oeste de Alemania, el 24 de octubre de 2014

(afp_tickers)

La COP21 propició un acuerdo histórico, pero el cumplimiento de sus objetivos para evitar un desastre climático requerirá superar grandes obstáculos, empezando por el bajo precio del petróleo, advirtieron esta semana varios directivos reunidos en el Foro de Davos.

"La COP21 fue un éxito, pero eso era la parte fácil", dijo Christina Figueres, responsable de clima de la ONU, en esta edición 2016 del Foro Económico Mundial.

En los debates celebrados en esta elegante localidad de los Alpes suizos se ha hablado mucho de lo que deberá hacerse después del acuerdo de París, sobre todo cuando el petróleo está a un precio muy atractivo, en torno a 30 dólares el barril.

"A ese precio es mucho más interesante consumir petróleo que recurrir a las energías renovables, que todavía son caras", resume el economista en jefe del instituto británico IHS, Nariman Behravesh.

Y es que para cumplir con los objetivos de París, empezando por el de limitar el aumento global de la temperatura a dos grados centígrados respecto a la era preindustrial, será indispensable rebajar los precios de las energías limpias.

"Tenemos una enorme necesidad de innovación, por ejemplo en las renovables. Hay mucho por hacer para que sean competitivas, sobre todo con un barril a 30 dólares, que no es una buena cosa", dijo el presidente del grupo petrolero francés Total, Patrick Pouyanné.

Christiana Figueres destaca no obstante que ha habido grandes avances. Según ella, en algunas regiones del mundo se están viendo "precios increíblemente bajos" en la producción de electricidad solar o eólica.

- Fijar un precio para el carbono -

Otra gran cuestión es la del precio de la contaminación, y en particular las emisiones de CO2, uno de los principales gases causantes del efecto invernadero.

"Claramente, va a ser el debate de los dos próximos años (...) Es importante que salga una solución para aplicar un sistema de precios del carbono", actualmente inexistente, declaró a la AFP Antoine Frérot, presidente del grupo francés de tratamiento de aguas y residuos Veolia.

"Si no hacemos nada para fijar el precio del carbono, aumentará el uso del carbón", altamente contaminante, estima Pouyanné, de Total. "Eso es una realidad económica; India desarrollará el carbón, y Sudáfrica también".

Los dos directivos apuestan por una estimación de 30 a 40 dólares por tonelada de carbono para cambiar radicalmente las emisiones.

Por su lado, Johan Rockstrom, director del Stockholm Resilience Centre, incide en la necesidad de preservar los bosques.

"La biosfera, la naturaleza, por decirlo de forma sencilla, absorbe 4,5 gigatoneladas de carbono, es decir la mitad de nuestras emisiones", explica.

"Tenemos que aumentar nuestra capacidad de absorción natural del carbono", abunda Figueres.

En cualquier caso hay una cosa muy clara para los industriales del sector: la era de los hidrocarburos está lejos de haber terminado.

Tal y como recordó Kennet Hersh, directivo de NGP Energy capital management, "la demanda mundial de energía va a aumentar" en los años venideros.

"No habrá ningún 'big bang', la transición hacia una economía pobre en carbono llevará tiempo", pronostica Pouyanné, quien cree que el gas será la gran energía transitoria. Tanto es así que, según predice, Total producirá más gas que petróleo hacia 2040.

El precio de la inacción sería incalculable, advirtió el directivo de un gran grupo de aseguros, que evalúa el coste de las catástrofes naturales en 180.000 millones de dólares por año, de los cuales sólo una cuarta parte está asegurada.

"Si no hacemos nada, ya no podremos hablar del mercado de los seguros dentro de 50 años. Sencillamente, el planeta será imposible de asegurar", sostuvo.

afp_tickers

 AFP internacional