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Canadá y GB activos competidores


Los bancos suizos regresan a Estados Unidos


Por Julie Zaugg, New York


El banco Vontobel se anunció en la categoría 3; es decir, entre aquellos que consideran que no tienen nada que reprocharse. (Keystone)

El banco Vontobel se anunció en la categoría 3; es decir, entre aquellos que consideran que no tienen nada que reprocharse.

(Keystone)

Las imágenes de Epinal desfilan: una puesta de sol, la antigua ciudad de Zúrich, un trenecito rojo cerca de un lago helvético color turquesa y los tradicionales chocolates. Luego, una voz masculina con fuerte acento estadounidense expresa: “Suiza es una de las economías más prósperas y estables del mundo. Aproveche su experiencia y plataforma global en materia de inversiones”.

La video publicitaria fue elaborada por UBS Swiss Financial Advisers (UBS-SFA), la filial del banco helvético que se especializa en atender legalmente al mercado estadounidense. “Solo aceptamos clientes cuyos activos se encuentren totalmente declarados”, afirma René Marty, consejero delegado de esta institución, que como cualquier banco norteamericano, es supervisada por la Security Exchange Comission (SEC).

Canadá compite con Suiza

Hay 34 instituciones suizas que proponen servicios legales de inversión en el extranjero a la clientela estadounidense, pero no están solas en este mercado. Existe un total de 135 firmas de 24 países distintos, según un reporte del Instituto de Investigación Financiera Aite.

Canadá está a la cabeza, con 50 entidades especializadas en este nicho de negocios, seguida de Suiza (34) y Gran Bretaña (16). Estos tres países concentran 75% del mercado.  Pero también tienen presencia, aunque a menor escala, Hong Kong (4), las Islas Vírgenes Británicas (3), Corea del Sur (3) e India (3).

En cuanto al volumen de los fondos gestionados, UBS Swiss Financial Advisores se ubica en la plaza número 15 y Pictet North America Advisors ocupa la número 20. El primer lugar pertenece a la canadiense Jarislowski Fraser, entidad que en 2013 administró activos por 35.000 millones de dólares.

Fundada en 2004, USB-SFA cuenta hoy con una plantilla de 63 empleados -basados en Suiza- y domina un mercado confidencial pero en plena expansión: el de los fondos estadounidenses que aún están interesados en invertirse en el extranjero, pero declarados ante el fisco de su país. “Tras la disputa fiscal que tuvo lugar con Estados Unidos, la mayoría de los bancos suizos se retiró del llamado mercado offshore”, afirma Stephen Wall, experto del instituto de investigación financiera Aite. “Solo un pequeño número de instituciones decidió seguir involucrado en este negocio”.

Actualmente,  34 entidades suizas se dedican a esta actividad. Siete son bancos y las 27 restantes son administradoras independientes, según un reporte publicado en 2013 y que afirma que, a finales de 2012, administraban 14.100 millones de dólares. En ese momento, UBS-SFA era la líder indiscutible –entre las entidades suizas- gestionando 4.710 millones de dólares, seguida de Pictet North America Advisors (2.580 millones de dólares) y de Vontobel SwissWealth Advisors (1.280 millones de dólares). Las tres instituciones concentraban conjuntamente 61% del mercado manejado por firmas de origen helvético.

Otros establecimientos también dedicados a este negocio son el Banco Syz, Kaiser Ritter y la filial helvética del Royal Bank of Canada, además de administradores independientes de fortunas como Lugano Financial Advisors, Capitalia, Marcuard Family Office, Quanta Finance o Swisspartners Advisors, que a finales de 2012 administraban entre 133 y 700 millones de dólares.

Sucursal en Dallas

Su número de sucursales ha crecido a pasos agigantados al pasar de 4 en 2007 a un total de 34 en 2013. Vontobel Swiss Wealth Advisers fue creada en 2010 y ya es una de las entidades más activas. “Entre los bancos suizos, ha sido la primera en registrarse ante la SEC como asesor de inversiones y también en establecerse directamente en territorio estadounidense abriendo una sucursal en Dallas en 2012”, dice Stephan Wall.

“Identificamos (en Dallas) un mercado prometedor constituido por nuevas fortunas derivadas del boom de las energías fósiles no convencionales (fracking, en inglés)”, precisa Rebeca García, portavoz de la entidad. Los activos administrados por Vontobel crecieron 27% en 2013, al pasar de 1.280 a 1.620 millones de dólares.

Por su parte, “tras su creación en 2004, UBS-SFA ha registrado crecimientos anuales constantes de dos dígitos”, confirma en su turno René Marty. Entre 2009 y 2013, esta institución vio pasar sus haberes de 3.400 a 4.800 millones de francos suizos, lo que equivale a un crecimiento del 41%.

Otro avance espectacular ha sido registrado por la Marcuard Family Office, que exclusivamente en 2013 vio pasar los fondos que administra de 500 a 3.180 millones de dólares, lo que equivale a un repunte del 536% en un año.

De avanzada

¿Qué conduce a estas instituciones a adentrarse en la boca del león cuando algunas de ellas no han terminado de resolver sus problemas con la justicia de EEUU? El auge del mercado legal de la inversión de fortunas en el extranjero se alimenta en gran medida de todos esos activos que antes no estaban declarados, pero que han debido transparentarse y que hoy buscan opciones de inversión rentables.

Ricardo Payro, portavoz del Banco Syz, afirma que el mercado de clientes estadounidenses que invierte en el extranjero, para diversificar su portafolio, es un cliente natural para las entidades suizas. Por ejemplo, Banco Syz, que abrió sus puertas en 2012, se dedica exclusivamente a atender a clientela estadounidense. Algunos expertos del mercado consideran que, por otra parte, muchos de estos bancos de nicho administraban fortunas no declaradas que quieren conservar ahora que han sido legalizadas.

Los futuros clientes de estas entidades podrían ser justamente los inversionistas que aún tienen cuentas sin declarar en paraísos fiscales como Panamá, el Caribe, las islas del Canal, Singapur o Hong Kong. La justicia EEUU comienza a interesarse en ellos, por lo que sería previsible una nueva oleada de regularizaciones.

Suiza se encuentra pues en una excelente posición que puede aprovechar. “Al haber sido el primer país que estuvo en la mira de EEUU en su guerra contra la evasión fiscal, hoy sus bancos tienen ventaja. Ya comenzaron a invertir en el mercado de la administración de fortunas gestionadas en el extranjero”, opina Stephen Wall.

Nuevo objetivo: los estadounidenses en EEUU

Pero la verdadera ‘gallina de los huevos de oro’ son las fortunas estadounidenses, invertidas en el propio país y codiciadas desde el extranjero. “Las inquietudes sobre el nivel de endeudamiento  y la debilidad de las fianzas públicas estadounidenses incitan a las grandes fortunas a repartir riesgos colocando una parte de sus activos fuera de EEUU”, explica Ricardo Payro, del Banco Syz.

Esto les permite igualmente trabajar en otras monedas y acceder a un tipo de gestión más conservador. “En EEUU, el acento ha sido puesto siempre en la acumulación (de riqueza), mientras en Suiza se privilegia la preservación de la misma. Un valor que aprecian los clientes con mayor edad”, dice Stephan Wall.

Costos ascendentes

En términos globales,  las instituciones financieras activas en el mercado legal de las operaciones offshore tienen potencial para gestionar “hasta  50.000 millones de dólares en el mediano plazo y podrían llegar a los 100.000 millones de dólares en el largo plazo si aprovechan al máximo sus oportunidades”, estima Stephen Wall. Como referencia, antes de que estallara la crisis con EEUU, Suiza administraba alrededor de 80.000 millones de dólares provenientes de EEUU.

Pero no todo pinta color de rosa en el futuro. “Están presentes los costos implícitos en la penetración del mercado y la creciente reglamentación (impuesta por las autoridades)”, destaca René Mary, c de USB-SFA. A este respecto, la ley estadounidense FATCA –que busca atajar la evasión de impuestos de contribuyentes estadounidenses vía cuentas en el extranjero- entró en vigor a finales de julio y se suma a otras exigencias para aumentar la transparencia de la banca a nivel internacional.

Sin embargo, para los bancos suizos especializados en las fortunas extranjeras, el más grande desafío será sobre todo limpiar la mala imagen que se echaron a cuestas en el pasado, condición indispensable para atraer nuevos clientes estadounidenses. “La mayoría de mis clientes no quieren oír hablar de los bancos suizos”, dice el abogado fiscalista Scott Kaufmann.  “Una vez que declararon sus fondos, la única cosa que quieren es repatriarlos a territorio estadounidense”.


¿Más blanco que el blanco?

UBS, Pictet y Vintobel, los tres principales bancos suizos activos entre los inversionistas estadounidenses interesados en realizar operaciones offshore legales son instituciones que aún no terminan de resolver sus problemas con la justicia de EEUU.

En 2009, UBS recibió una multa de 780 millones de dólares para evitar cargos penales, luego de haber promovido la evasión entre sus clientes. Pero algunos de sus ex empleados, como el antiguo jefe de Gestión de Fortunas, Raoul Weil, aún enfrentan a los tribunales (su proceso inicia este otoño).

Pictet, por su parte, es uno de los 14 bancos que están bajo investigación por parte de la justicia estadounidense y se prevé que recibirá una multa importante.

Y Vontobel, que en principio se ubica en la “Categoría 3” en su relación con EEUU, es decir, como parte de una lista de bancos libres de delito, ha visto de todas maneras aparecer su nombre en el proceso de un ex banquero de Julius Baer quien, en 2013, reconoció que tuvo una cuenta en el Vontobel que no estaba declarada.


Traducido del francés, Andrea Ornelas, swissinfo.ch

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