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Carla del Ponte : "¡No vamos a ceder nunca!"

Carla Del Ponte, durante una entrevista en La Haya en 2007.

(Keystone)

La ex procuradora general Carla Del Ponte rechazó terminantemente en Berlín acusaciones de testigos serbios que dicen haber sido presionados en los juicios por los crímenes de guerra en la ex Yugoslavia.

Reafirmó que los fiscales ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya "no vamos a ceder nunca" en esclarecer "esos horrorosos" hechos y en castigar a los culpables.

Del Ponte, actual embajadora de Suiza en Argentina, formuló estas declaraciones el pasado viernes 1 de octubre, tras recibir el premio ‘Theodor Wanner - al diálogo de las culturas’ que otorga el Instituto para las Relaciones Exteriores de Alemania.

En una reunión de prensa posterior a la ceremonia de entrega del premio, Del Ponte, quien ha publicado un libro sobre sus experiencias titulado 'La Caza: Yo y los criminales de guerra' (editorial Ariel), respondió a preguntas de swissinfo.ch y otros dos medios locales de comunicación:

¿Sabía Ud. desde hace mucho tiempo que la iban a galardonar con el premio Theodor Wanner?

Carla del Ponte: No, lamentablemente no. Me enteré este mismo año. Fue una gran sorpresa y me puse muy, muy contenta. Ma bene, ma bene, muy bien, muy bien (sic en Español). No me han olvidado...porque en estos tiempos que corren...pasan seis meses y Ud. queda afuera...

¿Señora Del Ponte, en qué estado se encuentran las investigaciones internas en el Tribunal La Haya sobre las alegaciones en su contra?

CdP: Primero, quiero decirle que no estoy bajo investigación. No se investiga nada contra mí. Esto es otra vez la prensa: "Carla Del Ponte bajo investigación". No es cierto.

La cuestión es la siguiente: ese acusado, (el ultranacionalista serbio) Vojislav Seselj, ha hecho que se presenten dos o tres testigos -no sé cuántos son- que al comienzo fueron testigos de la acusación e interrogados en 2004 o 2005 en las investigaciones contra Seselj. Y estos cambiaron completamente las declaraciones efectuadas en 2004, ahora en favor del acusado.

Esto no es nuevo. Hemos tenido ya testigos que después de haber tomado contacto con la defensa (esto funciona como en el sistema estadounidense, el common law system) cambian sus declaraciones. Pero es la primera vez -que yo sepa- que dos de estos testigos dicen... uno que fue amenazado, otro que fue extorsionado por los investigadores, otro que hay corrupción, y así... Naturalmente son testigos que han pronunciado estas declaraciones ante el tribunal y el presidente ha ordenado -como es correcto- que se efectúe una pre investigación para ver si tienen asidero.

Naturalmente esto no es noticia para la prensa. Pero si además se agrega que Carla Del Ponte está involucrada en esta investigación, entonces es una noticia que da la vuelta al mundo.

Pues bien, yo dudo de que mis investigadores hayan hecho estas cosas: no tenían necesidad, han sido formados profesionalmente y no tenían los recursos ni la capacidad para hacerlo

Pero, pongamos por caso que hubiera algo en ello. En todo caso -algo que yo pongo en tela de juicio- hay que probar todavía que yo hubiera sabido, que yo lo hubiera ordenado o tolerado o algo así.... Por lo tanto esto es ridículo. He dicho que si hubiera ocurrido algo así esos testigos habrían tenido que venir a mí inmediatamente para decírmelo... Pero estoy segura de que no ha ocurrido nada así, de que esos testigos han sido convencidos por el acusado para declarar esas estupideces y perdemos tiempo en el proceso...ellos pierden tiempo en el proceso, será más largo, y costará también más, porque una pre investigación tiene sus costos...

¿Cómo es el procedimiento, tiene que contestar preguntas por escrito, presentarse personalmente ante la Corte para declarar?

CdP: No, nada. No, nada. Y probablemente no tendré nunca que decir nada, porque si hacen esas investigaciones previas saldrá a luz que el acusado es quien ha hecho todo esto y yo ni siquiera me veré alcanzada. Pero, seguro... he dicho que estoy a disposición, por si acaso...

¿Puede Ud. estar segura de que ninguno de sus 600 colaboradores en la fiscalía general pudo haber hecho algo así en su nombre?

CdP: No, no. Pero ¿qué cree Ud.? Somos personas profesionales. No son investigadores que de pronto están allí improvisadamente como pesquisadores. Son todas personas experimentadas que han trabajado durante largos años... No, no. Además, no era necesario... sobre esos crímenes tenemos montones de testigos, testigos espontáneos. La mayoría son testigos espontáneos y, naturalmente, no conocemos a los testigos... Cuando se trata de esos crímenes, cuando se trata de un genocidio, Srebrenica: 8.000 personas muertas...¿dónde están los testigos, quiénes son los testigos? Ellos se presentan ante nosotros, los sobrevivientes. No es el caso como en un asesinato a nivel nacional...No.

¿Qué queda de su gestión al frente de la procuraduría en La Haya?

CdP: Primero, el Tribunal sigue trabajando, hasta 2013 todavía. Tienen que llevar adelante todos los procesos, todavía hay algunos en marcha. Y además tenemos a dos que siguen prófugos: (Ratko) Mladic (de 68 años) y (Goran) Hadzic (de 52). Esos también tienen que estar adentro. Naturalmente, ahora hablo de la oficina del procurador general: allí donde trabajé y ejercí mis competencias y responsabilidades. Y allí he realizado una reorganización de su estructura que, creo, se adapta bien al Tribunal Penal Internacional, y es, con seguridad, eficiente en su labor. Creo que lo hemos podido demostrar...

En su discurso, al recibir el Premio Theodor Wanner, dijo Ud. que ve el futuro del mundo con preocupación. ¿El ideal de justicia en la humanidad puede quedarse en eso, quizás en un ideal inalcanzable?, ¿cómo observa Ud. la evolución en los tiempos venideros?

CdP: No. No lo creo. Pero siempre vienen otras prioridades. Antes del 11 de septiembre de 2001, la prioridad era la justicia, en todo el mundo. Después del 11 de septiembre, de pronto el terrorismo, la lucha contra el terrorismo. Por lo tanto las energías, las fuerzas están concentradas en ello. Pero entonces se debilita lo que siempre hacíamos. Y además, naturalmente, en la lucha contra el terrorismo se han permitido algunos métodos que no están en concordancia...precisamente con los derechos humanos...algunos métodos que...en fin...soy embajadora...y no quiero entrar en esta cuestión...pero eran métodos que...hmm, en fin...

Por lo tanto, la justicia desciende (en las prioridades) y sube la lucha contra el terrorismo. Entonces viene la lucha contra el terrorismo y encima Afganistán, Irak, Irán...y así seguimos...Lo que quiero decir es que todo depende de la voluntad política. Y esto no es politizar la justicia internacional. Se trata de que la justicia internacional no puede emprender nada sin ayuda de la política. Porque la cooperación, las detenciones, los registros, las medidas coercitivas deben emanar de un Estado. Tiene que haber voluntad política. Y si miramos lo que ocurre ahora en el mundo no es precisamente muy prometedor...

: La combinación terrorismo-narcotráfico y lavado de dinero de los bancos es un fenómeno letal que seguirá marcando el futuro o...¿cómo ve Ud. esto?

CdP: Seguro, seguro. Creo que tiene haber una mejor cooperación entre los Estados para alcanzar una mayor eficiencia, una simultaneidad. No podemos trabajar más con los antiguos métodos: un pedido escrito de colaboración judicial a través de los ministerios, de las embajadas...esto no debería ser así y es todavía así. Hoy debería enviarse un ‘mail’ de uno a otro...debemos ser más eficientes, debemos poder trabajar más simultáneamente. De lo contrario, siempre llegamos tarde, siempre llegamos después de que los muertos están allí, después de que han ocurrido los hechos.

Tenemos que poder trabajar rápidamente. Esto tiene que realizarse...ha habido ya algún comienzo...Es dificil...la soberanía de los Estados... nosotros tenemos las fronteras...y el crimen organizado, las mafias, actúan transnacionalmente...Hay algunas iniciativas para que esto marche mejor...pero no es suficiente. Siempre llegamos después. Los criminales van siempre por delante. Desde hace años esto es así.

He hecho durante muchos años investigaciones en el área financiera y cuando descubríamos algo sobre cómo operaban en el lavado de dinero ya se les había ocurrido otro invento para seguir lavándolo, porque siempre trabajamos ex-post. Esto es, tenemos que estar ante el hecho criminal y entonces actuamos. Pero tenemos que ser también más rápidos. Esto es como el juego del gato y el ratón."

Premiación

Duranta la entrega del premio 'Theodor Wanner - al diálogo de las culturas’, el discurso laudatorio, destacando el coraje, la energía y tenacidad de esta ciudadana suiza de 63 años, fue pronunciado por la catedrática alemana de derecho Jutta Limbach, primera mujer que presidió el Tribunal Constitucional de Alemania (1994-2002), y ex directora general del Instituto Cultural Goethe (2002-2008).

El premio, dotado con 5.000 euros, fue cedido por Del Ponte a la Fundación Falcone que lleva el nombre del juez italiano Giovanni Falcone, asesinado en 1992 en un atentado con bomba perpetrado por la mafia en Sicilia, y con quien la ex fiscal, entonces joven magistrada de instrucción en Lugano (cantón del Tesino), había cooperado desde 1975 para desarticular las conexiones del crimen organizado con la banca suiza.

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Carla del Ponte

Nació en 1947 en Bignasco, en el cantón del Tesino.

Cursó estudios de Derecho Internacional en Berna, Ginebra e Inglaterra.

En 1981 fue nombrada fiscal del cantón del Tesino; y de 1994 a 1999 estuvo al frente del Ministerio Público de la Confederación, la fiscalía suiza.

En 1999 fue nombrada fiscal general del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) por el entonces secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan.

A finales de 2007 dejó el TPI y fue nombrada embajadora de Suiza en Argentina, cargo que concluye en febrero de 2011.

Actualidad y Planes

“Por suerte sigo estando activa, porque no me he apartado del todo de lo que hecho. Escribo mucho. Trabajo conjuntamente con una universidad de Estados Unidos, preparamos un libro sobre el juicio a (Slovodan) Milosevic y yo he escrito un capítulo. Sigo activa, escribo más, contribuyo con universidades cuando me lo piden y si tengo tiempo. Por suerte no estoy inactiva.

Pero...todavía no sé lo que voy a hacer el próximo año. Me han consultado ya sobre la posibilidad de hacer algo. Me han hecho propuestas, pero no pude aceptarlas. Todavía tengo que continuar hasta finales de febrero.

Pero hasta finales de febrero recibo ofertas (…)
No en La Haya. Otros mandatos...pero siempre en la mismo área”.

Resistencia a la frustración:

“Eso se aprende cuando no se cede, cuando no se afloja, cuando nunca se transige. Así lo he aprendido y ahí tienen Uds. los resultados...”

Alcanzar más:

“Es difícil, pero la cuestión es alcanzarlo más rápidamente...¡hemos necesitado tanto tiempo, mi Dios! Fue un éxito, pero 13 años de labor del tribunal, en mi caso sólo ocho años. Tanto tiempo, esto es lo inaceptable.

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