Cautela en el mundo del petróleo ante los primeros pasos de Trump


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El presidente estadounidense, Donald Trump, abandona la Casa Blanca, en Washington, el 24 de febrero de 2017, de camino a la Conferencia de Acción Política Conservadora, convocada por la Unión Conservadora Estadounidense

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Los grandes actores del mundo del petróleo deliberan sobre las estrategias para beneficiarse -o no salir perdiendo- del aluvión de planes del nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, para revitalizar la industria de su país.

Si Trump mantiene su promesa de reducir los impuestos a las empresas, desregular el sector del petróleo y dar incentivos fiscales a las exportaciones, el mundo podría ver la irrupción de más crudo estadounidense y cómo se revierte el aumento del precio de los últimos seis meses tras dos años de caídas.

En la Semana Internacional del Petróleo, una conferencia que se celebra en Londres, las políticas del nuevo Gobierno estadounidense se citaron como uno de los aspectos que más influirán en el mercado en 2017.

Abhishek Deshpande, analista en el banco de inversiones francés Natixis, declaró a AFP que, aunque Trump cumpla con sus promesas, éstas no beneficiarán necesariamente a toda la industria petrolera nacional.

"Los productores podrían verlo positivamente, porque haría subir los precios del crudo estadounidense. En cuanto al resto de Estados Unidos, las refinerías sentirían el golpe y posiblemente lo trasladarían al público", explicó.

"En cuanto al resto del mundo, Oriente Medio tendría que buscar nuevos mercados, lo que significa más crudo a la venta" y, potencialmente, precios inferiores, añadió.

La presidenta de la empresa Energy Security Analysis, Sarah Emerson, advirtió también que el plan de Trump podría resultar difícil de aplicar.

"Todo esto perjudica al gran tema del déficit, y algunos republicanos y demócratas tendrían que oponerse", dijo en un discurso en la conferencia.

- Peligros para Irán y México -

Trump podría eliminar, sin la aprobación del Congreso, las regulaciones del sector energético impuestas por su predecesor, Barack Obama.

Finalmente, destacan los expertos en la industria, la impredecible política exterior de Trump podría producir cambios bruscos en el mercado.

"El problema más significativo es la relación tensa con Irán, pero está también México", dijo Deshpande.

Trump describió el acuerdo que Teherán y las grandes potencias firmaron para controlar el programa nuclear iraní como "uno de los peores acuerdos que he visto".

Y en cuanto a México, Trump ha prometido renegociar el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), argumentando que es demasiado favorable a su vecino del sur, sin descartar abandonarlo totalmente.

Tales medidas podrían perjudicar las exportaciones de Irán y México, que, a su vez, podrían buscar refugio en mercados alternativos y, de nuevo, hacer bajar los precios.

La incertidumbre en torno al nuevo presidente estadounidense no pareció afectar a Mohamed Barkindo, secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

"A los republicanos suele gustarles la industria petrolera. Damos la bienvenida a la nueva administración republicana", dijo a la audiencia, recordando que Estados Unidos es el primer cliente de los países de la OPEP.

AFP

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