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Vuelta al mundo


Concluye vuelta al mundo del Solar Impulse


Un mensaje de éxito el del equipo de Solar Impuse que pese a inclemencias y problemas técnicos lograron el objetivo: la vuelta al mundo con la fuerza del sol. (Keystone)

Un mensaje de éxito el del equipo de Solar Impuse que pese a inclemencias y problemas técnicos lograron el objetivo: la vuelta al mundo con la fuerza del sol.

(Keystone)

El mundo ha visto la pericia del Solar Impulse 2 –el avión solar suizo– que ha logrado dar la vuelta al mundo sin utilizar una sola gota de combustible. ¿Cómo ha sido posible esta hazaña? ¿Qué objetivo ha tenido? 

Tras unas 48 horas de vuelo, la nave aterrizó en Abu Dabi a las 04:05 a.m.  de este martes:

La vuelta alrededor del mundo representa la máxima proeza de la aviación solar, en manos de Solar Impulse.  Bertrand Piccard voló la nave en la última etapa, de El Cairo y Abu Dabi.

El solar Impulse ha completado una travesía de 40 000 kilómetros, en 17 vuelos, para lo que ha necesitado más de 500 horas de vuelo, sobre el mar de Arabia, India, Myanmar, China, los océanos Pacífico y Atlántico, Hawai, Estados Unidos, el sur de Europa y el norte de África. Su vuelo sin interrupción más prolongado ha sido de Japón a Hawái (8 924 km), que duró 4 días, 21 horas y 52 minutos, un récord mundial para un avión solar con un piloto.

Un libro y un filme, los siguientes pasos en la tarea de los dos pilotos suizos André Borschberg y Bertrand Piccard, para difundir el único mensaje en mente: es tiempo de generar energía que no contamine. 

Por ahora, no al museo

Si bien son varios los museos interesados en recibir en sus paredes al SI2, para el equipo del proyecto solar todavía no es tiempo de enviar al retiro a la nave.

Pero, efectivamente, la nave y el equipo de Solar Impulse ya han hecho historia. 

Su primera versión, el Solar Impulse 1, fue dado a conocer en 2009 y ya en 2010 se convirtió en el primer avión solar que voló de noche.

En 2013 fue también la primera aeronave de este tipo que sobrevoló parte del territorio de Estados Unidos.

Después de esta misión, los ingenieros responsables del vuelo regresaron a la base de Payerne, Suiza, con objeto de afinar detalles de la nave.

El nuevo avión fue presentado en 2014 con el nombre de ‘Solar Impulse 2’ (Si2).  Más grande y potente que su predecesor. 

La aventura

El SI2  emprendió la misión de dar una vuelta al mundo en varias etapas. Un recorrido de 40.000 kilómetros y 17 paradas.

Sin embargo, las malas condiciones meteorológicas obligaron a retrasar su programa de vuelo. Debido al recalentamiento de las baterías del avión, hubo que posponer la segunda etapa del proyecto. La nave permaneció en Hawái desde julio de 2015, pero, con pilas nuevas, emprendió la segunda mitad de la vuelta al mundo este 2016.

¿Cómo es el avión?

La envergadura (distancia entre los extremos de las alas) es de 72 metros, es decir, ligeramente superior a la de un Boeing 747 Jumbo Jet. Sin embargo, en lugar de transportar 400 pasajeros como un vuelo comercial, el Si2 tiene espacio para un solo piloto en una cabina de 3,8 m3. La aeronave pesa 2 300 kilogramos, un peso equivalente al de un automóvil familiar.

¿Quiénes han sido sus pilotos?

Dos pilotos se turnaron al mando de este innovador avión (como sucedía con el prototipo que lo antecedió). El pionero del proyecto, Bertrand Piccard, nació en una familia de exploradores y científicos y es conocido como el primero que consiguió dar la vuelta al mundo en globo. André Borschberg es un ingeniero y expiloto y estudió en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Además, hay un piloto de pruebas, Markus Scherdel, cuya misión es asegurar que el Si2 esté en condiciones de volar.

Los pilotos Bertrand Piccard y André Borschberg con el presidente de EE.UU., Barack Obama, en la COP21, que tuvo lugar en París. (Solar Impulse)

Los pilotos Bertrand Piccard y André Borschberg con el presidente de EE.UU., Barack Obama, en la COP21, que tuvo lugar en París.

(Solar Impulse)

¿Cómo funciona este avión?

Las alas están cubiertas por 17 248 células solares diseñadas para alimentar las baterías de polímero de litio del avión. Esto permite al Si2 generar y almacenar la suficiente energía para que los motores funcionen durante los tramos más largos del viaje. El avión está construido con materiales muy ligeros, lo que también contribuye a la eficiencia energética. Pero solo es posible volar cuando hay buen tiempo y el Si2 es sensible a los vientos intensos. Por ello, un grupo de meteorólogos se ocuparon de identificar los momentos más propicios para volar. Justamente, como el Si2 depende de las condiciones meteorológicas, se ha pospuesto el despegue en varias ocasiones, como sucedió en marzo en India.

Si es solar, ¿cómo puede volar en la oscuridad?

Gracias a las baterías que tiene. Durante el día, el Si2 asciende a altitud máxima de crucero (8 500 metros) para capturar el mayor número de rayos. Al anochecer, para ahorrar energía, desciende a 1 500 metros de altitud y se mantiene a esta altura durante sus vuelos nocturnos. La velocidad máxima de vuelo es de 90 kilómetros por hora. Esto explica que hay tardado 13 horas en llegar de Abu Dabi a Muscat, recorrido que un vuelo comercial hace en 90 minutos.

¿Cuánto tiempo puede volar el Si2?

Teóricamente, si las condiciones meteorológicas son propicias, el Si2 puede volar permanentemente, pero sería agotador para los pilotos y el equipo en tierra. 

Dado que la temperatura puede variar entre los 40 grados centígrados bajo cero y los 40 grados sobre cero cuando están en el aire, los pilotos han llevado varias capas de ropa. Contaron con un suministro de agua y comida especialmente adaptada para la travesía, así como oxígeno para vuelos a  gran altitud. Y la nave dispuso del equipo necesario para situaciones de emergencia: paracaídas y una balsa salvavidas.

¿Cómo durmieron los pilotos? ¿Cómo fueron al baño?

El avión dispone de piloto automático y asiento multifuncional.  El piloto puede reclinarlo y moverse para facilitar a circulación sanguínea. Y si la naturaleza llama, puede convertir su asiento en un orinal portátil. Pero, salvo breves siestas de 20 minutos, los pilotos difícilmente pudieron dormir más de dos o tres horas completas cada 24 horas. Piccard es psiquiatra y utilizó técnicas de autohipnosis para manejar la fatiga. Y Borschberg meditó y practicó yoga para mantener la concenración requerida durante el vuelo y poder relajarse en los momentos de "pausa" de descanso. Los médicos, así como un gurú de yoga, les asesoraron desde tierra.

¿Cuánta gente estuvo involucrada en el Si2?

Más de 100 personas conformaron el equipo del Solar Impulse, incluidas docenas de ingenieros, técnicos y controladores de la misión, entre otros miembros.

La gente encargada de vigilar desde tierra la misión está basada en Mónaco, desde donde mantiene contacto permanente con el piloto y el avión. Todos los datos necesarios, incluidos cientos de parámetros técnicos, se transmitieron vía satélite. 

¿Quién pagó todo esto?

Este proyecto ideado en Suiza contó con un presupuesto de 170 millones de francos, 20 millones de francos más de los previstos inicialmente, a causa de la interrupción obligada en Hawái.

El Si2 ha contado con el respaldo del gobierno suizo, que permitió al Solar Impulse utilizar dos bases aéreas. La Fundación de Protección Ambiental ‘Príncipe Alberto de Mónaco’ financió el centro de control de la misión. Y hay numerosas empresas e instituciones que han aportado fondos, conocimiento y materiales de alta tecnología. Los nombres de todos los socios del Si2 están escritos sobre el avión.

Para ser claros, esta tecnología difícilmente puede reemplazar la aviación comercial. Y tampoco es su intención.

“El Solar Impulse no fue construido para transportar pasajeros, sino para llevar mensajes. Queremos demostrar la importancia del espíritu pionero que lo motivó, animar a la gente a cuestionarse sobre lo que siempre ha dado por hecho. El mundo necesita nuevos caminos para mejorar la calidad de la vida humana, y las tecnologías limpias y las energías renovables son parte de esta solución”, reiteró en varias ocasiones Piccard.

La vuelta al mundo incluyó múltiples destinos, donde el equipo del Solar Impulse dedicó tiempo a presentar el avión y a promover su mensaje sobre la importancia de las energías renovables.

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