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Colombia; ONG suizas mantienen apuesta por la paz


Numerosas organizaciones no gubernamentales (ONG) suizas siguen con atención los sucesos de Colombia. "La reciente liberación de Ingrid Betancourt constituye un hecho positivo que no debe, sin embargo, hacer olvidar a muchas otras víctimas": SUIPPCOL.

El coordinador del Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia, Peter Stirnimann, habla a swissinfo.

Bajo la consideración de que la guerra en Colombia no puede ser eterna, la sociedad civil de ese país sudamericano se interroga sobre cómo construir la paz.

Las entidades suizas con presencia en ese país sudamericano acompañan ese esfuerzo ciudadano y apoyan a interlocutores e iniciativas que buscan una salida negociada al conflicto, esa es la esencia del Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia (SUIPPCOL), implementado por diversas ONG suizas desde el 2001.

swissinfo: La coyuntura colombiana vive un momento muy especial luego de la liberación de Ingrid Betancourt. ¿Cuál es su lectura de los hechos?

Peter Stirnimann: Estamos muy contentos con esta liberación que esperábamos desde hacía mucho tiempo. Pero no se debe olvidar que quedan no menos de 700 personas en cautiverio. Y, por lo tanto, es importante que se mantenga activa la atención y la presión internacional.

swissinfo: ¿Significa que la sociedad civil colombiana e internacional mantienen intactos sus desafíos de contribuir a la paz?

P. S.: Totalmente. No se deben bajar los brazos. Se menciona, por ejemplo, la existencia de miles de desaparecidos, la mayoría como producto de la acción de los paramilitares. Una enorme tragedia que afecta a las víctimas directas y a sus familiares.

swissinfo: Varias ONG helvéticas integran el Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia (SUIPPCOL). ¿Qué prioridades define el programa pro-paz?

P. S.: Luego de una primera etapa de trabajo, observamos que había poca participación de las organizaciones locales, que son normalmente las que están más cercanas al conflicto. Y por eso, en un segundo momento, apoyamos y financiamos parcialmente esas iniciativas locales.

La guerra implica polarización. Es decir, los actores armados presionan, cada uno de su lado, para que la sociedad civil se vincule y se incorpore a sus respectivos campos. Pero muchas organizaciones e iniciativas están convencidas que es necesario cambiar la realidad social pero no por las armas. Afirman que "esa lucha no es nuestra lucha", que es necesario desvincularse del modelo militarista-armado y que es necesario impulsar una resistencia civil, pacífica, frente a los actores armados y frente a la lógica violenta.

swissinfo: ¿En que consistía, en concreto, el apoyo suizo en esa fase?

P. S.: Acompañando dichas iniciativas y fomentando su articulación con el objetivo de construir espacios de intercambio de procesos regionales por la paz. Y surgió entonces, la pregunta: ¿nuestro objetivo es solamente encontrarnos o intentamos hacer algo en conjunto a favor de la paz? De ahí nacieron propuestas de incidencia ciudadana a escala local, regional, nacional e incluso internacional. Y apareció una necesidad complementaria: avanzar en la reflexión y definición sobre el tipo de paz que se quería. Y en esta segunda etapa, entonces, se comenzó a elaborar un concepto consensual de paz a partir de los aportes de los grupos afro-colombianos, de los indígenas, de las mujeres, de los campesinos.

swissinfo: ¿En la actualidad, cuál es el eje del trabajo de SUIPPCOL?

P. S.: Transitamos a una tercera fase. Intentamos que los enfoques de paz que hasta ahora eran manejados por los dirigentes regionales lleguen a la base misma. No es simple entender la realidad de un país que padece una guerra desde hace cincuenta años. En la base hay mucha gente un tanto desorientada, que no tiene muy claro qué tipo de paz se debe promover. Es interesante ver que, por ejemplo, la Ruta Pacífica, una red amplia constituida al nivel nacional a quien apoyamos desde un inicio, enarbola la consigna: "ni guerra que nos mata ni una paz que nos oprima".

swissinfo: ¿Cómo logran contribuir a la protección de la gente?

P. S.: En distintas regiones del país, por ejemplo, nacieron Comunidades de Paz, es decir, pueblos y comunidades que se oponen a la presencia o permanencia en sus territorios de actores armados, sean éstos guerrilla, paramilitares o fuerzas oficiales. Los apoyamos en la elaboración de mapas de riesgo y de protección; se les forma en talleres de negociación y tratamiento de conflictos. Y facilitamos juntos con nuestra embajada, misiones urgentes o mesas humanitarias con entidades del Gobierno, con otras embajadas y órganos del sistema de las Naciones Unidas, en momentos particularmente difíciles.

swissinfo: ¿En un país tan martirizado la gente sigue creyendo en la posibilidad de construir la paz o impera el cansancio?

P. S.: Habría que hacer una distinción. En Bogotá, en los círculos de los analistas y activistas especializados en el conflicto, uno siente un marcado cansancio. En las regiones, es un poco diferente. La gente no tiene tiempo de descansar ni de bajar los brazos. Está obligada a buscar un camino alternativo para sobrevivir. Y eso explica la existencia de centenares de iniciativas, grupos, organizaciones y procesos que siguen apostando seriamente a favor de la paz.

swissinfo: ¿Cuál es el estado de ánimo de las múltiples ONG y asociaciones suizas que siguen trabajando en la solidaridad?

P. S.: La solidaridad suiza y europea en general, saca fuerzas al ver que siguen existiendo tantos actores y contrapartes colombianas que no bajan los brazos a pesar de vivir en medio mismo del conflicto.

swissinfo, Sergio Ferrari

Peter Stirnimann

Profesor de alemán e historia y teólogo, Peter Stirnimann vivió con su familia en Colombia entre 1988 y 1992, compartiendo la cotidianeidad rural con los campesinos de la diócesis de Sincelejo en el departamento de Sucre, actualmente uno de los escenarios centrales del paramilitarismo.

Al regresar, integró el Grupo de Trabajo Suiza-Colombia, convirtiéndose en uno de los promotores del Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia (SUIPPCOL) implementado a partir del 2001.

Desde hace seis años, Stirnimann, coordina dicho programa trabajando en el último período en Caritas/Suiza, ONG que lidera en la actualidad esta iniciativa que reúne unas diez organizaciones helvéticas y que recibe también apoyo financiero de la Confederación. Integran el programa Caritas Suiza, la Acción Cuaresmal y EPER.

Junto con Swissaid, Amnistía Internacional/ Suiza y el Grupo de Trabajo Suiza-Colombia. Para la tercera fase se incorporaron Tierra de Hombres, Suiza; las Brigadas por la Paz, E-CHANGER y Bethlehem Mision Immensee. Para SUIPPCOL la prioridad consiste en apoyar a organizaciones o procesos locales, fundamentalmente en el campo, que se encuentran en las zonas de conflictos.



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