Suiza es un país con una gran variedad de usos, costumbres y fiestas populares. Cada región cultiva sus tradiciones y casi no hay pueblo o localidad que no celebre su fiesta local.

En términos generales, las fiestas más coloridas del año son la Navidad, al menos en las zonas católicas, y el Carnaval.

La web swissworld.org propone un resumen de las tradiciones suizas y una serie de vídeos sobre las usanzas helvéticas (vídeos disponibles en inglés, alemán, francés, español y japonés). 

Ya antes de la Navidad se instalan en muchos pueblos y ciudades los mercados de temporada. Y en la fiesta de San Nicolás (6 de diciembre) en las regiones católicas, esa figura familiar llega por la noche y deja regalos a los niños. Tiene un aspecto diferente al Santa Claus de escaparate de la variedad estadounidense. A menudo luce un traje rojo, pero también puede ser blanco, lleva la mitra y el báculo de obispo. Un asno carga sus regalos y él va acompañado por una figura de apariencia siniestra llamado ‘Schmutzli’, en suizo alemán, y ‘Père Fouettard’, en francés, cuya tarea es ayudarle a distribuir los regalos, pero también un cuaderno donde anotan si el niño se portó bien en el año transcurrido. 

La Navidad no se celebra el 25, sino el 24 de diciembre con una comida festiva cuyo contenido varía según la región. El 25 de diciembre la gente visita a sus familiares o simplemente descansa.

Carnaval y fiestas de primavera

El carnaval (denominado ‘Fasnacht’ en la Suiza de habla alemana) se celebra en las regiones católicas después del Miércoles de Ceniza, al empezar la Cuaresma. El carnaval más esmerado tiene lugar en Lucerna. Por extraño que parezca, la ciudad protestante de Basilea tiene su carnaval, una especie de renacimiento del siglo XIX, pero se realiza una semana después del Miércoles de Ceniza.

El carnaval es tradicionalmente la época en la que la gente se deja llevar y se permite algunos excesos antes del riguroso periodo de Cuaresma. Asociado con la típica atmósfera licenciosa se recitan versos satíricos y parodias de los hechos de actualidad. 

Las personas –adultos y niños-, llevan máscaras y disfraces que de algún modo recuerdan a Halloween. Los trajes carnavalescos de las bandas de pífanos y tambores que recorren las calles con su música cacofónica encierran mucho tiempo de costura y diseño. Con las máscaras y el ruido pretenden volver a los rituales prenavideños que eran concebidos para espantar a los espíritus malignos del invierno y marcar el preludio de la primavera.

Otros festivales

En la Engadina, cuya población romanche es protestante, se celebra una fiesta primaveral distinta denominada Chalandamarz (‘Principios de marzo’) caracterizada porque los jóvenes y los niños hacen mucho ruido con enormes cencerros y el restallar de los látigos. Y cada mes de abril Zúrich realiza el Sechseläuten, una gigantesca fogata donde se quema el Böögg, una efigie que simboliza el invierno. 

Algunas festividades tienen un significado histórico. La Escalade -que se celebra en Ginebra a principios de diciembre- conmemora un hecho de 1602, año en el cual las tropas hostiles intentaron en la noche escalar las murallas de la ciudad, pero fueron rechazadas gracias a la vigilancia de los ciudadanos.

La Fiesta Nacional de Suiza se celebra el 1 de agosto. Esa fecha fue elegida porque el 1 de agosto de 1291 marca el día en el que los tres cantones suizos primitivos juraron en la pradera de Rütli, encima de Lucerna, formar una confederación. Cada 1 de agosto la gente se reúne para escuchar alocuciones patrióticas y en la noche disfrutar haciendo fogatas y encendiendo fuegos artificiales.

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