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Cruz Roja Internacional


Los conflictos, "envueltos en nuevas formas"




 (AFP)
(AFP)

El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer, trata de dar mayor transparencia a la organización. En entrevista con swissinfo.ch, habla de los desafíos del trabajo en la República Centroafricana y en Siria.

Este 2014 se celebra el 150 aniversario de la firma del Primer Convenio de Ginebra, piedra angular del Derecho Internacional Humanitario. Esta conmemoración se suma a la de los 150 años de existencia del CICR en 2013.

Peter Maurer conversó con swisinfo.ch en la sede del CICR en Ginebra, a su regreso de un periplo que inició en enero por Siria, Irak, Sudán del Sur y la República Centroafricana.

Peter Maurer

Peter Maurer nació en la ciudad suiza de Thun en 1956. Estudió en la Universidad de Berna y es Doctor en Historia y Derecho Internacional.

Entró al servicio diplomático helvético en 1987, donde ocupó diversos cargos en Berna y en Pretoria, en Sudáfrica, antes de su traslado a Nueva York en calidad de observador permanente adjunto de la Misión Suiza ante Naciones Unidas. Más tarde devino embajador allí.

En 2010 se convirtió en secretario de Estado para Asuntos Exteriores, una posición que ocupó hasta ser nombrado presidente del CICR, en julio de 2012.

swissinfo.ch: Ante la terrible situación en la República Centroafricana, ¿cuáles son las prioridades allí?

Peter Maurer: Hay muchas cosas que deben ocurrir que no competen al mandato del CICR. Alentamos a otros actores a impulsarlas. Entre otra medidas, debe reforzarse la seguridad internacional. En un país donde no funciona de modo regular el ejército, la seguridad tiene que ser proporcionada por una presencia internacional fiable.

Necesitamos esfuerzos de desarme creíbles. No hay muchos por ahora. Del lado del CICR, necesitamos mayor compromiso en la aplicación del sistema judicial y del Estado de derecho.

swissinfo.ch: ¿De qué cambios ha sido testigo el CICR desde la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del 22 de febrero para exigir el acceso rápido y seguro de ayuda en Siria?

P.M.: La dinámica general no ha cambiado, pese a los esfuerzos diplomáticos y a esta resolución. El acceso es aún difícil y desafiante, mientras que aumentan las necesidades, los desplazamientos y las preocupaciones en el contexto humanitario.

No hay prueba de que la violencia haya aumentado o disminuido. Pero las operaciones militares continúan. Sigue el desplazamiento de personas, que quedan atrapadas entre los frentes. El acceso a ellas es muy difícil. Las necesidades son grandes y las posibilidades de responder a ellas son solo gotas en el océano.

Reconozco algunas áreas de progreso. Desde enero hemos realizado algunas operaciones transfronterizas hacia regiones sitiadas. Pudimos dirigir un convoy al distrito de Barzeh y  recibimos el permiso de acceder a regiones clave, con lo que pudimos hacer nuestro trabajo en Homs, Hama y Tartus, además de las zonas aledañas a Damasco y Aleppo. Hay una evolución positiva, ciertos avances: asistimos hoy a más gente que hace dos meses, pero el problema es que las necesidades son crecientes y la situación se mantiene extremadamente cambiante.

swissinfo.ch: Durante sus dos años al frente del CICR ha establecido un nuevo estilo de gestión. Pide a la gente llamarlo ‘Peter’, en lugar de ‘presidente’. ¿Por qué?

P.M.: No tengo una idea fija sobre liderazgo. Soy como soy. Fui elegido para dirigir esta organización y no quiero ser diferente a como yo soy. De lo contrario, uno no es un presidente o líder creíble.

Creo que vivimos una época en la que hay interacciones más fluidas entre gobernabilidad y gestión organizativa, y esto en un amplio ámbito. Requerimos organizaciones ágiles que evolucionen de forma dinámica en torno a sus respectivas funciones y sus procesos de toma de decisiones. Esto es lo que está detrás de un modo más colegial de asumir compromisos. Me va bien como persona y al mismo tiempo también repercute en la organización.

swissinfo.ch: Un nuevo objetivo parece ser dar mayor transparencia, como Usted sugiere en su cuenta Twitter y como se observa en la nueva serie documental que sigue los pasos de algunos delegados del CICR en el terreno.

P.M.: Hay buenas razones para ser más transparente en muchos temas de los que hemos hablado. Ser más asertivo y abierto sobre dudas y preguntas que nos hacemos. No debemos tener la ambición de trabajar ensimismados en un cuarto oscuro para presentar una solución. Eso ya no es el mundo en el que vivimos. Estamos viviendo en un sistema internacional humanitario en el que otros actores también participan, así que debemos ser parte de ese proceso de pensamiento conjunto y encontrar nuestro papel. Esto requiere de compromiso, alianzas y transparencia. A esto se suman actividades que, en cierto momento y contexto, deben estar fuera del centro de atención para que podamos trabajar con tranquilidad.

swissinfo.ch: El año pasado, el CICR cumplió 150 años. En una entrevista usted dijo: “Un momento para la reflexión orientada al futuro y para reforzar el compromiso”. ¿Qué nuevas ideas tomó de esta simbólica fecha?

P.M.: Muchos elementos centrales del enfoque del CICR estos 150 años siguen siendo muy reales: una organización que combina la asistencia, la protección, el desarrollo de la ley con el trabajo de campo, estar cerca de las víctimas y colaborar con todos los actores. Estos principios operacionales, así como nuestro patrón de conducta neutral, imparcial e independiente, siguen válidos cada día.

En todos los frentes con la CICR

La televisión suiza SRF, unidad hermana de SWI, realizó una serie de documentales sobre las tareas del CICR en Afganistán, Colombia, Israel, República Democrática del Congo y Suiza, país depositario de los Convenios de Ginebra y sede de la organización.

Pero vivimos en un periodo en el que los conflictos están envueltos en nuevas formas, con nuevos tipos de actores y de armas. El contexto humanitario también está cambiando. No somos los únicos en proveer asistencia y protección humanitaria.

En el periodo de 2015 a 2018 trataremos de responder a este compromiso uniendo tradición con el nuevo entorno y sus transformaciones. Desde luego que seguiremos poniendo un fuerte acento en nuestro mandato de protección y en la definición clara de nuestras relaciones, lo que significan y dónde están los límites. También haremos frente a nuevos desafíos en cuanto a violencia, armas y actores se refiere. Esto precisa un poco de pensamiento nuevo, pues no existe una receta ya hecha para responder ante estos nuevos retos.

swissinfo.ch: Este 2014 es el 150 aniversario de la firma del Primer Convenio de Ginebra. Cuando observamos conflictos como los de Siria, Sudán del Sur y la República Centroafricana – donde los hospitales son atacados regularmente y a los heridos se les niega ser atendidos –, ¿qué tan relevante es esta herramienta legal?

P.M.: Esto no significa que la ley sea irrelevante, sino que los desafíos continúan. Solo muestra que tenemos una adecuación difícil entre la realidad en el campo de batalla y la ley. No ha ayuda de que se tratan de buenas regulaciones.

Esto demuestra que tenemos que encontrar nuevos caminos para tratar con los actores en los conflictos y con los perpetradores de violaciones para hacer que en estas situaciones la ley se respete más. Pero este es un asunto de implementación y no uno sobre la pertinencia de la ley. Bien puede ser que el CICR y otros partícipes de esta tarea humanitaria han subestimado el tiempo, la energía y el esfuerzo requeridos para explicar lo que estas regulaciones significan concretamente.

Los principios son buenos, pero la situación actual únicamente subraya que debemos redoblar esfuerzos para que estos sean comprendidos y respetados.


Traducción del inglés: Patricia Islas, swissinfo.ch



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