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Cultivos transgénicos


Cómo la cooperación suiza financia la investigación de OGM en India




Por el momento, los alimentos transgénicos no se comercializan en el mercado indio, aunque hay pruebas sobre OGM en curso. (Keystone)

Por el momento, los alimentos transgénicos no se comercializan en el mercado indio, aunque hay pruebas sobre OGM en curso.

(Keystone)

En Suiza está prohibido cultivar organismos genéticamente modificados (OMG), pero se utiliza dinero de los contribuyentes helvéticos para desarrollar plantas transgénicas en India. Con los resultados de la investigación se ha otorgado incluso una licencia a una empresa privada vinculada a Monsanto.

En 2005, los ciudadanos suizos votaron a favor de una moratoria sobre la utilización de OGM en la agricultura que el Parlamento prolongó luego hasta 2017. En junio pasado, el Gobierno propuso extenderla hasta 2021.

swissinfo.ch ha descubierto que esta moratoria no impide que Suiza exporte esta tecnología a otros países. De hecho, el dinero de los contribuyentes suizos se destina hoy, en forma de la cooperación al desarrollo, a financiar la investigación de cultivos transgénicos en India.

El denominado programa ‘Indo-Swiss Colaboration in Biotechnology (ISCB), que subvenciona la Agencia Suiza de Cooperación al Desarrollo (COSUDE) y gestiona la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), respalda el desarrollo de cultivos transgénicos, como el garbanzo, la mandioca y el guandú. La contribución helvética para la cuarta fase de este proyecto (2013-2016) asciende a 4,8 millones de francos.

Se ha concedido una licencia para desarrollar un garbanzo transgénico a Mahyco, una empresa de semillas india que mantiene estrechos vínculos con la multinacional estadounidense Monsanto. Según Corporate Watch, Monsanto es propietaria del 26% de Mahyco. Y ambas comparten a partes iguales una ‘joint venture’ –Mahyco Monsanto Biotech– que otorga licencias de tecnología para algodón transgénico BT a empresas indias.

Posición de Suiza

¿Es éticamente legítimo que Suiza exporte tecnologías OGM en forma de ayuda al desarrollo a un país como India, cuando en el país alpino está vigente una moratoria? ¿Y se justifica que una multinacional controvertida como Monsanto pueda aprovechar esta transferencia de tecnología que se financia con fondos públicos?

“La moratoria vigente en Suiza no incluye la investigación en el ámbito de los OGM”, precisa a swissinfo.ch Tilman Renz, portavoz del Ministerio helvético de Asuntos Exteriores.

El objetivo de la cooperación suiza al desarrollo es “incrementar la seguridad del abastecimiento alimentario en India". Y el Gobierno considera que la “biotecnología verde” es un medio legítimo para alcanzar esa meta.  

No todos coinciden con esta visión. “Utilizar fondos públicos para financiar el desarrollo de alimentos transgénicos no es coherente con la política nacional. Además, no hay prueba alguna de que las semillas transgénicas OGM sean una solución válida para luchar contra el hambre y la desnutrición”, sentencia Tina Goethe, de Pan para el Prójimo, ONG de cooperación internacional de las Iglesias evangélicas en Suiza.

Varias ONG suizas, por ejemplo Swissaid, ofrecen alternativas a los transgénicos a través de una transferencia de conocimientos.

“Hemos conseguido buenos resultados con nuestros proyectos de agricultura biológica en India y consideramos que son más adecuados a la realidad del país y a los desafíos del cambio climático”, afirma Caroline Morel, responsable de Swissaid.


Traducción del inglés: Belén Couceiro, swissinfo.ch

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