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Los Picassos de Basilea


Historia de amor al arte… y de democracia directa




En Madrid, especial interés provoca 'Arlequín sentado' (1923), cuadro que junto al de ‘Dos hermanos’ (1906), fue origen de una gran movilización en Basilea en 1967. (AFP)

En Madrid, especial interés provoca 'Arlequín sentado' (1923), cuadro que junto al de ‘Dos hermanos’ (1906), fue origen de una gran movilización en Basilea en 1967.

(AFP)

El Museo del Prado presenta ‘10 Picassos del Kunstmuseum Basel’. La muestra despierta el interés de muchos por el episodio histórico en el que Basilea defendió en referéndum la compra de dos lienzos del pintor malagueño en 1967, y conmovió así al artista.

Algunos madrileños la califican como la cita artística del año, otros, simplemente, de irrepetible: El Kunstmuseum Basel, considerado el primer museo público municipal del mundo, se ha mudado parcialmente a la capital española hasta el 14 de septiembre.

Al Museo Reina Sofía prestó 166 obras maestras de su colección moderna y de las colecciones Im Obersteg y Staechelin. Y el Museo del Prado recibe por la puerta grande, en su Galería Central, diez cuadros fundamentales de los Picassos de Basilea.

Con esta selección de lienzos determinantes en la trayectoria artística de Picasso, realizados entre 1906 y 1967, el pintor malagueño se reencuentra con el Prado, que dirigió en los años de la Guerra Civil. Se trata apenas de diez de las más de 300 piezas que posee el Kunstmuseum de Basilea con la firma de Picasso, pero que constituyen una antología esencial de su obra.

Durante seis meses, estos lienzos fundamentales entran en diálogo con piezas maestras del Renacimiento y el Barroco de la colección permanente del Museo del Prado –de pinceles como los de Velázquez, Rubens y Goya; y nada menos que en la “columna vertebral” del recinto, “como si de una auténtica ofrenda se tratara”, según el director de esa institución, Miguel Zugaza, quien piensa responder a la generosidad de Basilea con futuras colaboraciones.

La historia que impacta en Madrid

Dos cuadros –‘Los dos hermanos’ (1906) y ‘Arlequín’ sentado (1923)- que han salido por primera vez en más de medio siglo de Basilea –, reciben especial atención en Madrid.

En 1947 esos dos cuadros quedaron bajo el resguardo del Kunstmuseum de Basilea, tras la muerte de su propietario, Rudolf Staechelin, empresario local y reconocido coleccionista de arte.

Staechelin había decidido en 1931 crear una fundación que resguardara su colección de arte privada y permitiera prestar las obras a instituciones públicas como el Kunstmuseum Basel. No obstante, una de las cláusulas de la fundación contemplaba que en caso de emergencia financiera de alguno de los miembros de la familia se permitiría la venta de las piezas.

En 1967, Peter Staechelin, hijo de Rudolf, cayó en desgracia económica. Vendió ‘La Berceuse’, de Vincent van Gogh, y los amantes del arte de Basilea lanzaron el grito de alarma. ¡No querían que corrieran la misma suerte los dos Picassos que tenían el placer de contemplar en su museo municipal!

Había que reunir 8,4 millones de francos suizos de aquel entonces para comprar los cuadros a Staechelin. El Parlamento local aceptó dirigir para la adquisición 6 millones de las arcas públicas y reunir 2,4 más mediante donativos. Opuesto a esa decisión, el ciudadano Alfred Lauper reunió en corto tiempo las firmas necesarias para frenar la medida, a través de un referéndum. Con ello atizó el fuego entre la población.

“All you need is Pablo”

Con ese eslogan, la juventud de Basilea se movilizó, el 25 de noviembre, con una gran jornada de colecta y manifestaciones de apoyo a la compra de los Picassos. Obtuvo gran respaldo: Las donaciones fluyeron, también de gobiernos locales vecinos, para alcanzar los 2,5 millones. Finalmente, en el referendo del 17 de diciembre, pesaron más los votos a favor de la adquisición (32 118 frente a 27 190 en contra).

“La acción de 1967 como expresión de la democracia directa en Basilea provoca especial admiración en Madrid. Algunos colocan ese episodio en primer plano para enaltecer aún más la figura de Picasso en España. Creo que resulta sumamente fecundo, no solo en el ámbito artístico, el encuentro entre el pasado real de la colección de El Prado y el concepto ‘democrático’ de la colección pública de Basilea”, indica a swissinfo.ch el director del Kunsmuseum Basel, Dr. Bernhard Mendes Bürgi, que participó en la inauguración de la muestra el 18 de marzo.

El presidente del gobierno de Basilea-Ciudad, Guy Morin, también presente en esa cita, explica sobre el interés español por el denominado ‘Milagro de Basilea’:

“Es parte de nuestro pasado, pero en Madrid muchos lo escuchan por primera vez, y les impacta. No conocen el referéndum contra la decisión de gasto del Parlamento, así que nos preguntaron mucho al respecto”.

Picasso, conmovido, regaló 4 obras

El propio Morin participó a los once años de edad en la colecta de fondos junto con sus hermanas mayores: “Cada clase se organizó con algo, ya sea la venta de pasteles u otras acciones”.

Guy Morin es uno de esos jóvenes a los que Pablo Picasso, conmovido por la acción, regaló un boceto de sus conocidas ‘Señoritas de Aviñón’ y tres pinturas que también pueden verse en el Museo del Prado en esta exposición única: ‘Hombre, mujer y niño’ (1906), así como ‘Venus y amor’ y ‘La pareja’, ambas de 1967.

Y en el Reina Sofía, también Picasso está presente con un lienzo pintado por ambos lados, junto a unas 170 obras maestras del Kunstmuseum Basel de figuras como Fernand Léger, Alberto Giacometti, Paul Klee, Barnett Newman, Donald Judd y Pierre Huyghe, entre otros. Una cita con el arte a través de las colecciones del museo suizo, a no perderse.

swissinfo.ch

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