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Del consumismo a la creatividad


Financiamiento participativo, de moda en Suiza


Por Michèle Laird


Una campaña del sitio web American Kickstarter logró una recaudación récord de fondos participativos para financiar la película Veronica Mars: 2 millones de dólares en 12 horas. ()

Una campaña del sitio web American Kickstarter logró una recaudación récord de fondos participativos para financiar la película Veronica Mars: 2 millones de dólares en 12 horas.

Suiza es el hogar de diversas plataformas de financiamiento participativo (crowdfunding), que generan millones de francos. swissinfo.ch analiza la manera en que este fenómeno en línea echa raíces.

Recientes proyectos en Suiza, como el renacimiento de una legendaria compañía relojera, la construcción de un robot humanoide o la grabación de un inspirado álbum de Frank Zappa han puesto de manifiesto el poder de Internet para generar los fondos que los medios tradicionales ya no pueden proveer.

En solamente cinco años, el número de plataformas de financiamiento participativo se ha incrementado en un 600%, de acuerdo con crowdsourcing.org, el sitio web industrial de tales mecanismos, y la cifra aumentará en los próximos años.

En la actualidad hay unas 550 páginas en Internet de dichos financiamientos en el mundo que generaron mil 420 millones de dólares en 2011. En Suiza, hay por lo menos seis, cuatro de los cuales tienen menos de dos años.

El financiamiento participativo es un término genérico que se refiere a dos tipos muy diferentes de empresas.

Las donaciones permiten a las personas el apoyo de ideas, artistas o proyectos con base en sus creencias y valores. A cambio reciben recompensas simbólicas o sentimentales, como álbumes firmados, entradas o el orgullo de ayudar a un niño en África.

Las plataformas de préstamos o para una mayor equidad,  por otra parte, actúan como incubadoras o inyectores de capital y están abiertas a inversores en busca de recompensas económicas o materiales. En ausencia de regulaciones claras, sin embargo, es preocupante la ingenuidad de los inversores neófitos, así como las posibilidades de fraude.

Opciones

Existen dos modalidades de financiamiento participativo

“Todo o nada”: La mayoría de las plataformas requieren que el objetivo de financiación sea alcanzado antes de que los fondos puedan ser utilizados. Si el objetivo no se alcanza, los fondos recaudados serán reembolsados en su totalidad, a veces menos una comisión de tarjeta de crédito si se utiliza ese método de pago.

“Toma todo”: otras plataformas, pero ninguna en Suiza, permiten el empleo de  los fondos aunque los objetivos no hayan sido alcanzados.

Financiación participativa en el arte

“En Suiza somos a veces lentos para subir a bordo, pero rápidos para ponernos al día”, dijo Johannes Gees, uno de los socios fundadores de la exitosa plataforma wemakeit.ch, en entrevista con swissinfo.ch. Gees es un artista multimedia inspirado en la tecnología.

Aunque dedicada exclusivamente al arte, la música, el cine, el diseño y otros proyectos creativos, wemakeit.ch generó millón y medio de francos durante su primer año, en el 2012,  con un índice de éxito del 65% para sus proyectos. Está justo detrás del primer sitio web en Europa en ese rubro, startnext.de.

Gees atribuye parte del éxito al hecho de que los suizos tienen una larga tradición de financiación colectiva. Los coros, clubes deportivos y proyectos vecinales a menudo son financiados localmente. “Solamente proporcionamos las herramientas para agrupar los recursos”, explicó.

Rea Eggli, otra de las socias fundadores de la plataforma, ha identificado un gran cambio en el consumo de las artes: “En lugar de acceder a la información cuando ya es conocida, la gente disfruta al descubrir proyectos y contribuir a que se realicen”, comentó.

Sibylle Stoekli es una joven diseñadora industrial de Lausana, y su Diseño Global de Investigación fue exitosamente financiado gracias a los proyectos de  wemakeit.ch. Su objetivo de 10 mil francos fue alcanzado en 30 días y se encuentra ahora en una misión para comparar criterios de diseño sustentable en los cinco continentes.

“Yo nunca habría sido capaz de financiar este proyecto de otra manera”, dijo a swissinfo.ch vía telefónica desde Asia, donde concluye la primera etapa de su investigación.

Pero sería un error pensar que usted solamente pone su proyecto en línea y deja que las cosas sucedan, advirtió Stoekli. La diseñadora debió hacer un gran esfuerzo para alcanzar la meta de una financiación a tiempo, presentar el primer proyecto de una manera convincente y mantener un alto nivel de comunicación con los donantes.

La experiencia parece mostrar que una estrategia clara y un trabajo duro son  importantes para el éxito de un proyecto. Si una estrategia no ha funcionado, las personas tienden a retirarse.

A pesar de que la financiación participativa fue concebida originalmente como una herramienta para impulsar y facilitar proyectos en curso, se convierte  rápidamente en una varita mágica: nuevas ideas y proyectos se inspiran merced al potencial que ofrecen los financiamientos, con el fomento a nuevas áreas de creatividad.

“La financiación participativa puede transformar a los consumidores en creadores y partícipes”, observó Gees.

Regulaciones

Suiza: FINMA, la Autoridad de Supervisión del Mercado Financiero, considera que los financiamientos participativos están cubiertos por la legislación vigente que dispensa a los intermediarios (las plataformas de Internet) de la obtención de autorizaciones para la práctica, siempre y cuando no utilicen los fondos recaudados para sus propios fines. Por otro lado, emite directrices para proteger a los inversores “no calificados” contra empresas fraudulentas. En caso de fraude, el asunto ya no recae en la FINMA, sino en el derecho penal.

EE.UU.: El Acta JOB (Jumpstart Our Business Starups Act) fue firmado por el presidente estadounidense, Barack Obama, en abril de 2012 para fomentar el financiamiento de pequeñas empresas, pero hasta la elaboración de regulaciones por parte de la Comisión de Valores y Seguridad, más de 2.000 sitios web de financiamiento participativo (no necesariamente plataformas ) surgieron aprovechando el vacío jurídico.

Gran Bretaña: La Autoridad de Servicios Financieros (FSA) ha emitido una advertencia contra los financiamientos participativos: no hay garantía de que los inversores recibirán alguna rentabilidad. De hecho, podrían perder todo su dinero, ya que la mayoría de las nuevas empresas fracasan”. Por otra parte, los dividendos son raros y las inversiones pueden diluirse si se emiten más acciones. Por último, como en todas las transacciones en línea, el riesgo de fraude no se puede excluir. La FSA recomienda que solamente los inversores sofisticados que entienden los riesgos de semejante participación, tomen parte en los sistemas de financiamiento participativo.

“Acelerador de ideas”

100 days.net es otro ejemplo suizo de éxito en el renglón. Pero en lugar de apuntar a una clientela local, se trata de una plataforma que se puede utilizar en cualquier lugar, por cualquier persona y para cualquier tipo de proyecto.

“Invertimos más de dos años en el desarrollo de nuestra plataforma”, señaló a swissinfo.ch Romano Strebel, quien también participó en la creación del Ron Orp, boletín digital de la comunidad (170.000 lectores). Sus tableros de mando personalizado permiten reunir fondos a través de una diversidad de canales, incluidos los teléfonos móviles, en diferentes monedas.

“Las finanzas son una gran manera de conectar a la gente y la financiación participativa es adecuado para todo tipo de empresas en todo tipo de campos”, dijo Strebel.

“Es un acelerador de ideas. Vemos ahora una gran cantidad de mundos que ni siquiera sabíamos que existían”, agregó.

En sólo un año, 100-days.net ha recaudado más de 600 mil francos para los proyectos presentados en su plataforma, y el 55% de entre ellos ha concluido con éxito.

Según Strebel, las donaciones promedio en Suiza tienden a ser más del doble de las estadounidenses, 125 francos contra 50. “Los suizos tienen más dinero, pero  también les gusta dedicarse a un proyecto o una causa”, dijo.


(Traducción: Marcela Águila Rubín) , swissinfo.ch



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