Brigadistas suizos y sandinismo

En 1979, el FSLN derrota a Somoza. La victoria sandinista revive el sueño: “un mundo mejor es posible”. Internacionalistas se suman al esfuerzo de pueblo y gobierno para la reconstrucción de una Nicaragua ensangrentada y empobrecida tras décadas de dictadura. Entre ellos, más de 800 suizos. La Contra, apoyada por EE UU, no ceja en su intento de aplastar la democracia. La factura: miles de víctimas, incluidos los cooperantes helvéticos Maurice Demierre e Yvan Leyvraz. La misión suiza ‘A 30 años, homenaje y solidaridad’, rinde homenaje a los caídos. 

Puente construido con apoyo de COSUDE en el Polo de Yale, departamento de Matagalpa, Nicaragua ( 27.07.16).
María Betancourt, sobreviviente de la emboscada de la Contra, en la comunidad de Somotillo, el 16 de febrero de 1986, en la que murieron Maurice Demierre y cinco campesinas.
1984. Arte y combate: Jóvenes milicianos se preparan para la defensa en las islas Solentiname, famosas por los talleres de pintura organizados por el teólogo y escritor Ernesto Cardenal, ministro sandinista de Cultura.  
Franco Cavalli, oncólogo suizo de renombre internacional, militante político socialista y promotor de diversos proyectos solidarios en el sector salud a nivel internacional. 
Sergio Ferrari, exbrigadista en Nicaragua y periodista freelance, es un activo miembro de la comunidad suiza de solidaridad. 
El hermanamiento Delémont-La Trinidad obedeció a la idea de  establecer un nexo de solidaridad institucionalizada y fue decidido por voto legislativo en Suiza. 
Maurice Demierre (izq) había viajado a Nicaragua en esa ola de solidaridad helvética con un país que celebraba el triunfo de la Revolución Sandinista e intentaba reconstruirse luego de casi medio siglo de dictadura somocista. 
El Dr. Franco Cavalli con sus niños en el Centro Barrilete, en Managua. El oncólogo suizo creó en Nicaragua un modelo solidario de reconocimiento internacional: la Ayuda Médica para América Central.
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