Suiza refuerza su presencia en el derecho de patentes

Reproducir este artículo Imprimir
Economía  
La inconfundible cápsula Nespresso de Nestlé está en el centro de un tira y afloja judicial. Pie de foto:

La inconfundible cápsula Nespresso de Nestlé está en el centro de un tira y afloja judicial. (Keystone)

Por Isabelle Eichenberger, swissinfo.ch

Campeona de las patentes, Suiza aspira a convertirse en un centro de competencia europeo en materia de resolución de litigios. Con ese fin acaba de crear un tribunal federal especializado que será el único de Europa en trabajar en cuatro idiomas, las tres oficiales de Suiza y el inglés.

Con la creación de este Tribunal Federal de Patentes, las autoridades pretenden simplificar y acelerar los procedimientos tanto para las empresas helvéticas y las firmas extranjeras instaladas en Suiza, como para las sociedades establecidas en otros países.
 
La nueva instancia inició sus actividades el 1 de enero en San Gall (noreste del país).
 
“Suiza es el país que registra más patentes con relación al número de habitantes, pero también en cifras absolutas. Es la número tres en el seno de la Organización Europea de Patentes, detrás de Alemania y Francia. A escala mundial, figura entre los diez primeros”, explica Felix Addor, director suplente del Instituto Federal de la Propiedad Intelectual (IPI).
 
“Dado que el tejido industrial suizo está compuesto sobre todo de pequeñas y medianas empresas (PYMES) a menudo muy innovadoras, se registran más patentes aquí que en otros países, y por ello nos encontramos con un mayor número de litigios”, continúa Felix Addor, quien dirige la división derecho y asuntos internacionales del IPI. Es igualmente uno de los creadores del nuevo tribunal federal.

Una jungla

Una innovación está protegida a través de la Oficina Europea de Patentes (OEB) en todos los mercados futuros del producto, y no solamente en Suiza. Los litigios sobre la violación de patentes y su validez, así como los conflictos entre patentes de diferentes titulares, conforman una verdadera jungla jurídica.
 
“Hasta ahora, un conflicto en Suiza afectaba simultáneamente a todos los países en  los que la patente estaba protegida por el OEB. En ausencia de un tribunal europeo en la materia, los titulares buscaban protección ante los tribunales más competentes, sobre todo en Alemania, Holanda o Inglaterra, para proteger su invención en una primera instancia, al menos en los principales países europeos”, explica Felix Addor.
 
Es por esta razón que Suiza ha decidido unificar los 26 procedimientos cantonales y profesionalizarlos, creando una instancia federal.
 
La decisión alegra al abogado de Friburgo Markus Jungo, quien hasta ahora se desesperaba ante la lentitud del tribunal cantonal. “Me ocupo de un litigio relacionado con una patente, y los jueces no son especialistas. Necesitan encargar pericias técnicas externas para poder trabajar. Así los procedimientos se vuelven muy largos y costosos”, señala.
 
Jungo cita el ejemplo del ping-pong judicial que vive Nestlé para impedir que sus competidores produzcan cápsulas compatibles con las máquinas de café Nespresso. Un procedimiento legal de gran complejidad, que va más allá de nuestras fronteras y que implica a diversas partes interesadas.

Introducción del inglés: una primicia

El Tribunal Federal de Patentes trabaja en las tres lenguas oficiales de Suiza -alemán, francés e italiano- y ha incorporado el inglés como lengua operacional.
 
“El inglés es muy utilizado, ya que la mayor parte de las patentes están registradas y explicadas en este idioma”, continúa Felix Addor. Era una condición importante, dado que hasta ahora era necesario traducir todos los documentos, y a menudo retraducirlos al inglés. Mientras que Alemania solo trabaja en alemán, Suiza es el único país que ofrece la posibilidad de hacerlo en cuatro idiomas.
 
La introducción del inglés debería interesar, por tanto, a las empresas extranjeras instaladas en suelo helvético, sobre todo las estadounidenses, que podrán prescindir de traductores cuando reciban un fallo judicial.
 
Además, Suiza ofrece un procedimiento unificado con el fin de acrecentar su competitividad a escala europea. “En Alemania, se adoptan procedimientos diferentes si se trata de una violación de la patente o de su validez. Esto complica las cosas en detrimento de las partes implicadas y a innovación”, comenta Felix Addor.
 
El tribunal emplea dos jueces ordinarios: el presidente Dieter Brändle, antiguo juez suplente del Tribunal de Comercio de Zúrich, y Tobias Bremi, consejero en patentes. Estos dos especialistas han constituido una red de unos treinta suplentes en toda Suiza. Un tercio de ellos son juristas y el resto ingenieros, cuyo objetivo cubrir los cinco principales campos de trabajo: química, biotecnología, construcción de maquinaria, física y electrotécnica. Igualmente abarcan las diferentes regiones lingüísticas.

Jueces itinerantes

Los gastos de funcionamiento se ven reducidos al mínimo, dado que los jueces suplentes son pagados por día y se desplazan de un cantón a otro, donde pueden instalarse en oficinas puestas a su disposición gratuitamente. Contrariamente a los otros tribunales federales, el de patentes no está financiado por la Confederación, sino por las partes en litigio y los titulares de patentes.
 
El Gobierno prevé que el Tribunal Federal de Patentes despache una treintena de casos anualmente. “Parece poco, pero estos casos son muy importantes, con grandes cantidades de dinero en juego, cientos de páginas de documentos jurídicos. Cada caso representa unas dos semanas de trabajo”, explica el presidente Dieter Brändle.
 
Desde el pasado 1 de enero los cantones han transferido una docena de casos al nuevo Tribunal de San Gall. Y Dieter Brändle confía en que con el tiempo serán muchos más.

(Traducción: Rodrigo Carrizo Couto)

 
En este momento no se pueden mostrar los comentarios