Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Credit Suisse


"Dougan y Rohner siguen, con razón, al frente del CS"




Urs Rohner, exjurista jefe del Credit Suisse, aún puede verse confrontado a preguntas desagradables, sostiene el profesor Kunz. ()

Urs Rohner, exjurista jefe del Credit Suisse, aún puede verse confrontado a preguntas desagradables, sostiene el profesor Kunz.

Pese a la multa de 2.800 millones de dólares y a reconocer su culpa, es legítimo que los directivos del Credit Suisse no dimitan para evitar nerviosismo en los mercados, sostiene el experto en Derecho Económico Peter V. Kunz. El papel de Urs Rohner, exjurista jefe del banco, en cambio, abre interrogantes.

swissinfo.ch: El Gobierno, la Asociación Suiza de Banqueros y el Banco Nacional han acogido favorablemente el acuerdo. ¿Cuál es su valoración? ¿Es positivo para el banco y la plaza financiera suiza?

Peter V. Kunz: Para el Credit Suisse es un acuerdo final muy costoso, pero positivo. La incertidumbre que generaba esta investigación jurídica pesaba mucho sobre el banco. Aunque la multa es muy elevada, permite cerrar un capítulo y mirar al futuro.

El acuerdo también es positivo para la plaza financiera y para Suiza, porque no ha habido necesidad de recurrir al derecho de urgencia.

swissinfo.ch: Pese al alivio general, no hay que olvidar los aspectos negativos. ¿Este caso vuelve a dañar la imagen de Suiza y de su plaza financiera?

P.V.K.: El daño se produjo hace años. Desde hace cinco o seis, Suiza y sus bancos se asocian con la imagen de un refugio de dinero negro. Es la imagen que, primero, dio el UBS, luego el Credit Suisse y otros bancos helvéticos que investiga Estados Unidos. No creo que este acuerdo deteriore ulteriormente la imagen del país.

swissinfo.ch: Desde fuera, resulta difícil entender por qué la cúpula del Credit Suisse no actuó con más celeridad, en lugar de verse en verse bajo el yugo de la justicia estadounidense. ¿Cómo explica usted esta estrategia?

P.V.K.: No creo que el Credit Suisse haya tenido mucho margen de maniobra. Su aguardamiento no fue del todo voluntario. Cuando estalló el caso UBS hace cinco años, el Estado tomó las riendas; las negociaciones con el secretario de Estado Ambühl y la ministra de Finanzas Widmer-Schlumpf relegaron a los bancos a un segundo plano. Por esta razón, en los últimos tres o cuatro años, el Credit Suisse no estaba en condiciones de resolver un problema por sus propios medios.

Solamente en 2013, tras fracasar la Lex USA [acuerdo que propuso el Gobierno para resolver el conflicto fiscal con EEUU] la Confederación se retiró –con razón– y dejó que los bancos se ocuparan de solucionar el problema.

Litigio fiscal con EEUU

Con la multa de 2.800 millones de dólares al Credit Suisse culmina una disputa fiscal de siete años entre Suiza y Estados Unidos.

Las fechas clave son:

Abril 2007: Un antiguo asesor del UBS entrega información al fisco estadounidense (Internal Revenue Service, IRS) sobre miles de cuentas negras en el UBS, cuyos titulares son ciudadanos estadounidenses acaudalados que ocultan sus fortunas al fisco.

 

Agosto de2009: Suiza tiene que entregar a EEUU los datos bancarios de 4.450 clientes estadounidenses del UBS. El banco paga posteriormente una multa de 780 millones de dólares.

 

Febrero 2012: EEUU tiene en la mira a 14 bancos suizos sospechosos de haber ayudado a sus clientes a evadir impuestos. Entre ellos, Credit Suisse y el banco Wegelin.

 

Diciembre 2012: Suiza y EEUU llegan a un acuerdo para introducir a partir de 2014 la Ley para el Cumplimiento Fiscal de las Cuentas en el Extranjero (FATCA), que contempla gravar todas las cuentas en el extranjero pertenecientes a ciudadanos estadounidenses.

 

Enero 2013: El banco Wegelin se declara culpable en EEUU y es multado con 74 millones de dólares. Es el fin de la entidad.

 

Junio 2013: El Parlamento rechaza la Lex USA, por la que los bancos hubieran podido remitir datos de sus clientes a Estados Unidos.

 

Noviembre 2013: El Gobierno suizo autoriza a varios bancos a colaborar con las autoridades de EEUU en el marco de un programa creado para solucionar la disputa fiscal.

 

Diciembre 2013: 106 entidades bancarias participan en el programa.

 

Febrero 2014: La comisión de investigación del Senado estadounidense acusa al Credit Suisse de asesoramiento con fines de evasión fiscal.

 

19 de mayo de 2014: El Credit Suisse llega a un acuerdo con las autoridades de EEUU, que consiste declararse culpable de los hechos y pagar una multa de 2.800 millones de dólares.

swissinfo.ch: Tras la multa impuesta al UBS en 2009, Credit Suisse alardeó de ser una entidad ‘limpia’ en lo que se refiere a los clientes estadounidenses. ¿Fue una mera campaña de relaciones públicas?

P.V.K.: La verdad, me sorprendió mucho. Hace cinco años, cuando salió a la luz el caso UBS, el Credit Suisse reiteró durante meses que no tenía estos problemas. Ahora me sorprenden las concesiones que ha hecho en la exposición de los hechos (Statement of Facts, pues manifiestamente sus actividades en Estados Unidos no eran tan insignificantes.

Un aspecto grave es la supuesta destrucción de pruebas por parte del banco: se borraron correos electrónicos, no se interrogó a empleados que habían abandonado el banco, como es habitual en Estados Unidos y como se esperaba. El Credit Suisse deja la impresión de haber intentar hacer trampas. Y si echamos la vista atrás, resulta obvio que no fue una táctica inteligente.

swissinfo.ch: ¿El presidente del consejo de administración, Urs Rohner, tiene realmente la ‘camisa limpia’ como asegura?

P.V.K.: Me parece acertado que no dimita. En primer lugar, por evitar desestabilizar los mercados. En contra de lo que piden algunos políticos, es un acierto que el presidente Urs Rohner y el consejero delegado Brady Dougan sigan al frente del banco.

Pero Urs Rohner lleva muchos años en el Credit Suisse, y no solamente en calidad de presidente del consejo de administración, cuyos miembros pueden sí asegurar que no han participado en las operaciones. Durante muchos años, Rohner fue jurista jefe y director del departamento jurídico del grupo. Por tanto, estaba directamente implicado en estas situaciones problemáticas. Hay interrogantes que tarde o temprano deberán analizar el consejo de administración y los accionistas.

swissinfo.ch: Además de la destrucción de documentos, el Departamento de Justicia americano reprocha falta de colaboración a Dougan y Rohner. ¿Se irán los dos de rositas?

P.V.K.: Creo que sí en cuanto a eventuales sanciones por parte de las autoridades penales y de vigilancia estadounidenses. Las autoridades de EEUU hubieran podido exigir la destitución de ambos. No lo han hecho, probablemente para evitar una repercusión negativa en los mercados.

Otra cosa son las demandas civiles que se puedan presentar contra el Credit Suisse y miembros de su cúpula. Es muy posible que los accionistas y clientes americanos exijan indemnizaciones.

swissinfo.ch: ¿Qué podemos deducir de este acuerdo para los otros 13 bancos suizos bajo investigación en Estados Unidos?

P.V.K.: Cabe distinguir dos cosas. En primer lugar, la multa impuesta al Credit Suisse servirá de modelo para los otros bancos. No disponemos de una base para calcular el monto. Pero las multas a los demás bancos van a ser seguramente más elevadas de lo que se preveía hasta ahora.

El declararse culpable, en cambio, no debería constituir un problema para las otras 13 entidades, si damos crédito a sus declaraciones. El Banco Cantonal de Zúrich, por ejemplo, sostiene que no se ocupa directamente de las actividades que se le imputan, actividades que delegó hace años en gestores patrimoniales independientes. Creo que los demás bancos deberían tener menos problemas que el Credit Suisse.

swissinfo.ch: No hay riesgo entonces de que uno de ellos termine como el Wegelin, que desapareció…

P.V.K.: No. El Wegelin fue un caso excepcional, porque era perfectamente consciente de los negocios que llevaba, como reconocieron los propios responsables. Los otros bancos también tenían presencia en Estados Unidos, pero no se dedicaron de forma proactiva a estos negocios.

swissinfo.ch: El Credit Suisse ha reconocido su culpa. ¿Los clientes estadounidenses ya pueden respirar tranquilos? ¿O el fisco aún puede obtener sus nombres?

P.V.K.: No pueden respirar de alivio. Sus datos no serán remitidos a Estados Unidos por medio del recurso al derecho de urgencia, pero existe la posibilidad de la asistencia administrativa. El Gobierno suizo se ha comprometido a proporcionar rápidamente esa asistencia administrativa y a aumentar el personal con esa finalidad. No hoy, pero probablemente dentro de dos o tres años, las autoridades estadounidenses estarán en posesión de casi todos los nombres de los clientes estadounidenses.

swissinfo.ch: ¿La multa y el ‘mea culpa’ del Credit Suisse marcan el inicio del fin del litigio fiscal con Estados Unidos?

P.V.K.: Hace tres semanas escribí en una columna que el conflicto fiscal, en principio, está resuelto, sobre todo en lo que se refiere al derecho de urgencia y la eventual ayuda del Estado a los bancos. La única cosa que falta es la factura final por las infracciones que cometieron los bancos suizos.

Y para los 106 bancos que se anunciaron la factura será muy alta. Pero deberían sobrevivir. En los próximos dos años, sin embargo, podrían tener problemas los bancos que no participan en el programa estadounidense para solucionar este asunto, pese a haberse dedicado a actividades de evasión fiscal en el mercado estadounidense. No está descartado que alguno de los bancos pequeños sufra la misma suerte que el Wegelin.


(Traducción del alemán: Belén Couceiro), swissinfo.ch



Enlaces

×