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Engorroso ciberataque


Fábrica de armas RUAG, blanco de piratas informáticos


Por Samuel Jaberg, Berna


Los datos de los miembros de las fuerzas especiales del ejército, la unidad DRA 10, encargada de misiones de riesgo en el extranjero, podrían haberse filtrado en el ataque a los datos digitales de RUAG. (Keystone)

Los datos de los miembros de las fuerzas especiales del ejército, la unidad DRA 10, encargada de misiones de riesgo en el extranjero, podrían haberse filtrado en el ataque a los datos digitales de RUAG.

(Keystone)

Los datos personales de parlamentarios y de cerca de 30 000 empleados federales podrían haber sido robados en un masivo ataque informático contra el grupo RUAG entre 2014 y 2016. Perfil de una empresa que tiene estrechos lazos con el Gobierno y el ejército de Suiza.

Privatizado en 1998, el especialista suizo de armas RUAG se convirtió en la última década en un significativo grupo tecnológico internacional. Emplea a cerca de 8 000 personas en 9 países y en 2015 generó más del 55% de su cifra de negocios de 1 750 000 000 millones de francos en actividades civiles.

Desde 2008, RUAG amplió notablemente sus efectivos al desarrollar su división aeroespacial con la compra de la empresa Space al grupo sueco SAAB, la australiana Aerospace y Oerlikon Space. RUAG Space se ha encargado de producir la parte superior de los cohetes Ariane y Vega.

El grupo cuenta con otras cuatro divisiones especializadas en la aviación civil y militar, la fabricación de municiones de pequeño calibre, el desarrollo de tecnologías metalúrgicas y el mantenimiento de sistemas de defensa.

Pese a su privatización, RUAG conserva vínculos muy estrechos con el Gobierno de Suiza, que es su accionario único y, a la vez, su principal cliente. En 2015, el 32% de su cifra de negocios la obtuvo gracias al Ministerio de Defensa y de los Deportes (DDPS, en sus siglas en francés). El grupo tiene el mandato de fabricar y ocuparse de la manutención técnica del equipo de sistemas técnicos del ejército suizo.

"Pese a su privatización, RUAG conserva vínculos muy estrechos con el Gobierno de Suiza, que es su accionario único y, a la vez, su principal cliente."

Del mismo modo que antiguas sociedades estatales como Swisscom o Correos privatizadas durante la década de los 90, RUAG aporta al Estado dividendos muy beneficiosos para las finanzas federales. El monto asciende a 47 millones de francos en 2016, en alza con relación al 2015 (21 millones).

Las relaciones estrechas entre RUAG y el DDPS incluyen también los sistemas informáticos. Según la prensa dominical suiza, el grupo de armamento archiva los datos personales de cerca de 30 000 empleados de la Confederación y miembros del Legislativo nacional que podrían haber sido robados durante el ciberataque atribuido a Rusia, del que RUAG fue víctima entre 2014 y 2016.

Aún peor: entre todos esos datos se encontrarían, según el dominical ‘NZZ am Sonntag’, aquellos concernientes a los miembros de las fuerzas especiales del ejército, la unidad DRA 10, encargada de misiones de riesgo en el extranjero. La amplitud de este caso de espionaje no está clara por ahora, pero algunos temen que se hayan sustraído datos aún más sensibles, como proyectos de armamento, estratégica militar, logística y progreso tecnológico.

En el plano político, las arriesgadas transacciones de RUAG en el extranjero son con regularidad criticadas por los medios antimilitaristas y los parlamentarios de izquierda. En 2009, durante la campaña que precedió a la votación ‘Por la interdicción de exportar material de guerra’, el exdiputado ecologista Josef Lang denunció que una empresa que se encuentra en manos del pueblo suizo participe de manera oculta en el financiamiento de la campaña de los opositores de esa iniciativa.

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Original en francés. Traducción P. Islas, swissinfo.ch

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