El mercado de Navidad de Estrasburgo, donde tres personas murieron el martes en un tiroteo, se celebra cada año bajo estrictas medidas de seguridad para acoger a cerca de dos millones de visitantes del mundo entero.

"La amenaza terrorista sigue siendo muy elevada (...) Los efectivos están listos para garantizar la seguridad de este evento importante para Estrasburgo y Francia, con numerosos visitantes extranjeros venidos del mundo entero", explicó el secretario de Estado del ministerio del Interior, Laurent Nuñez, en la inauguración, el pasado 23 de noviembre, de la 449ª edición del tradicional mercado.

Unos 300 chalets de madera están instalados en el centro histórico de Estrasburgo. El mercado ya fue objeto de un proyecto de atentado en diciembre del año 2000 y desde entonces recibe amenazas con frecuencia.

Tras los atentados de París de 2015 y el atentado contra el mercado de Navidad de Berlín, en diciembre de 2016, reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI) y que dejó doce muertos, se reforzaron las medidas de seguridad en Estrasburgo.

El presupuesto para la seguridad pasó entonces de 300.000 a un millón de euros.

Hasta el 30 de diciembre están movilizados para patrullar el centro de la ciudad unos 260 policías nacionales, 160 agentes de seguridad privada, 50 policías municipales y varias decenas de militares de la operación Sentinelle, creada tras los atentados de 2015 en París.

En la zona peatonal, los vehículos de motor están sometidos a drásticas restricciones de circulación y estacionamiento. También hay protecciones en las vías el tranvía y bloques de hormigón para evitar que un coche arrolle a los peatones, como ocurrió en Berlín.

También hay agentes de seguridad situados en todos los puentes que dan acceso al centro histórico, llamado Grande Ile, donde inspeccionan a los peatones.

Sin embargo el martes un hombre de 29 años entró en el perímetro de seguridad por uno de esos puentes, el puente de Corbeau, hacia las 20h00, empezó a disparar a los peatones en Rue des Orfèvres, una calle peatonal cerca de la conocida plaza Kléber. Luego huyó.

El alcalde socialista de Estrasburgo, Roland Ries, anunció que el mercado de Navidad estaría cerrado el miércoles.

La ciudad de Estrasburgo esperaba este año la visita de unos dos millones de personas y cerca de 250 millones de euros generados por la actividad del mercado.

El año pasado los hoteles registraron 110.527 reservas de turistas extranjeros, entre ellos alemanes (16%), suizos (12%), belgas (12%) pero también estadounidenses, italianos, rusos, chinos o japoneses, según una agencia económica de la región de Alsacia.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes