Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

En busca de acuerdo


Suiza, vital para Irán en diplomacia y comercio




 Otros idiomas: 4  Idiomas: 4

Como centro diplomático de alcance global y responsable de más de 20% del comercio internacional de materias primas del mundo –conocidas internacionalmente como commodities-, Suiza juega un rol clave en la apertura anticipada de los mercados iraníes.

Los negociantes helvéticos, acostumbrados a comerciar el petróleo iraní en ‘el cuarto de atrás’,  pronto podrían realizar las mismas transacciones a la luz del día si Irán consigue un acuerdo nuclear con seis potencias económicas (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China) durante las conversaciones que tienen lugar en Suiza.

Cabe recordar que el país surasiático ha sido sujeto de sanciones internacionales durante los últimos años y reclama haber perdido ingresos por 6 700 millones de francos suizos (7 000 millones de dólares) por esta causa.

Las negociaciones son, según los expertos, el augurio de una nueva y  multimillonaria etapa de contratos petroleros y de materias primas que se tejerían al interior de la red comercial suiza.

Sin embargo, pese a la "enorme cantidad de dinero extra que se movilizaría en la economía helvética”, el principal impacto de un acuerdo iraní sería el impacto que tendría sobre la credibilidad y el prestigio de Suiza como poderosa plataforma de negocios y sede de la toma de grandes decisiones geopolíticas del mundo, afirma Emmanuel Fragnière, profesor de comercio de productos básicos de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Arte de Suiza Occidental.

"(Suiza) es un sitio fundamental para el comercio de materias primas como el petróleo y los granos. Existe una gran competencia a nivel mundial en materia de productos básicos, como sucede con Singapur, pero hay algo en lo que Suiza es única: está orientada hacia múltiples materias primas“, dice Fragnière a swissinfo.ch.  Y en su opinión, los días en los que los comerciantes se centraban en un solo producto ya son historia.

Todo se negocia en Suiza

“Más allá de la parte comercial, las grandes discusiones políticas también tienen lugar en Suiza. Hecho que concede una sólida y favorable dimensión geopolítica a la región  y un impulso energético al país”, opina el académico, quien también destaca las ventajas fiscales que ofrecen cantones como Ginebra, Zug y Lugano, que hoy son sede de gigantes de las materias primas como GlencoreXstrata, Trafigura o Vitol.
Esto es, el mercado suizo de las materias primas moviliza 21 000 millones de dólares, equivalentes al 3,5% del PIB (más que el turismo) y Ginebra es anfitriona de las principales firmas dedicadas al negocio del petróleo como Gunvor, Trafigura y Vitoal, pero además de esta pujanza económico-comercial, Suiza es un centro operativo para diplomáticos, legisladores y funcionarios de la ONU y otros organismos internacionales.

De cara a la búsqueda de un nuevo acuerdo iraní, el secretario de Estado estadounidense, JohnKerry, y diplomáticos de alto rango de este país se reunieron en días pasados en Montreux y dan cuenta de progresos en el tema nuclear. Se  esperaría pues un acuerdo marco para finales marzo y un texto técnico mucho más complejo para junio.

Hasta ahora los iraníes han rechazado la propuesta del presidente Barack Obama de detener durante 10 años su desarrollo nuclear. Un lapso que es superior a los siete años que sugieren algunos iraníes, pero inferior a los 16 años que piden algunos interlocutores estadounidenses.

Para el embajador suizo en Washington, Martin Dahinden, Suiza es “el poder protector de los Estados Unidos en Irán”, ya que es un intermediario entre dos países que rompieron relaciones.

Sobre el posible acuerdo nuclear que estaría en puerta, representantes de la industria de las materias primas se muestran reacios a opinar. Un representante de la Asociación Suiza de Comercio y Transporte Marítimo declinó hacer comentarios bajo el argumento de que aún no existen estimaciones confiables sobre el impacto que un pacto de este tipo podría tener para su industria, famosa por la secrecía con la que opera.

De acuerdo con las cifras públicas más recientes, Suiza contaría con 500 empresas y 10 000 empleados vinculados al comercio y transporte d materias primas a gran escala (Suiza está a cargo de un tercio del comercio mundial de petróleo y de otros insumos). Y se conoce también a nivel internacional que los negociantes suizos son los número uno en la proveeduría de financiamiento para el transporte y comercio de commodities.

Jugosos contratos en puerta

La materialización de un acuerdo iraní significaría seguramente la firma de lucrativos contratos de explotación petrolera con inversionistas extranjeros. Irán posee la cuarta reserva más importante de crudo del mundo y la segunda más grande de gas natural. Pese a ello, su producción se redujo a menos de la mitad  (a un millón de barriles diarios entre 2011 y 2013) por las sanciones que recibió de la ONU y de otras naciones occidentales.

En 2014, la producción iraní de crudo repuntó ligeramente y las autoridades de este país estiman que sus exportaciones de petróleo podrían duplicarse si se eliminan definitivamente las sanciones.

Joseph Di Virgilio, jefe de Inversiones en Ardour Asset Management y experto en el mercado energético y abastecimiento de recursos naturales alternativos, dice a swissinfo.ch que una mayor oferta de petróleo acentuaría la caída de los precios que ya se ha observado durante los últimos meses, especialmente en el caso del petróleo tipo Brent.

Pero también recuerda que dado que las firmas suizas dedicadas a las materias primas suelen tratar con jurisdicciones petroleras incluidas en “listas negra” mucho más que las empresas de otros países occidentales. Por ello, Di Virgilio –quien fuera negociante de petróleo en Ginebra- matiza y asegura que levantar las sanciones tampoco hará que Teherán aumente su producción a un grado que perturbe la evolución de los mercados globales.

Añade que en el caso de Irán, el gobierno suizo se la ha pasado dando un paso adelante y otro atrás en busca de un equilibrio entre las buenas relaciones y la imposición de sanciones. “En 2006, Berna dejó de importar petróleo iraní, pero luego revocó la decisión en 2012“, recuerda.

En su opinión, la misión de Ginebra si las relaciones se restablecen con Irán será proporcionar liquidez al mercado. Y muchos comerciantes de materias primas se sentirán aliviados de poder realizar transacciones transparentes.

Falta regulación

La potencial apertura de los mercados iraníes no es un problema que inquiete directamente a Declaración de Berna, pero esta ONG si demanda la creación de una autoridad autónoma que supervise al multimillonario negocio de las materias primas.

Declaración de Berna estima que se trata de un sector incapaz de regularse a sí mismo, razón por la que aboga por terminar con la corrupción sistémica, la desigualdad, los abusos medioambientales y la opacidad general en la que se comercian las materias primas en Suiza.

"No estamos juzgando a los mercados", dijo Oliver Classen de Declaración de Berna. “Pero estamos preocupados por la falta de regulación y de control político (en comercio de estos bienes)… Si no hay sanciones, solo imperan las reglas del mercado“.

Para memoria, uno de los fundadores de Glencore, Marc Rich, se hizo célebre justamente por haber  vendido clandestinamente petróleo iraní a Israel. Rich, quien fuera conocido como “El Rey de las materias primas” huyó de Estados Unidos a Suiza en 1993 tras ser objeto de unas 50acusaciones, entre las que se cuenta el comerciar con Irán mientras tenía lugar la crisis de los rehenes de la embajada de EEUU. El controvertido empresario logró, no obstante, ser exonerado por el presidente Bill Clinton en 2001.

Mejorar la transparencia

En la actualidad, la legislación suiza se revisa en busca de una mayor transparencia en el comercio de materias primas. El Parlamento estudia una reforma que obligaría a los negociantes de materias primas a otorgar información financiera sobre los pagos que realizan y los acuerdos a los que llegan con otros países.

Sin embargo, mientras dichas reformas se resuelven, las sanciones financieras impuestas por la Unión Europea y EEUU han complicado el comercio de alimentos y otros productos básicos con Irán. Pese a lo cual, GlencoreXstrata y otros grandes jugadores del negocio de la agroalimentación, como Archer Daniels Midland y Cargill que tienen una gran operación en Suiza, han jugado un rol preponderante en el comercio de alimentos con Irán.

Algo que Fragnière considera como una verdadera fortaleza de Suiza.

"Si deseas manejar adecuadamente una compañía comercial en la actualidad, es necesario desarrollar sinergias y tener presencia en todas las cadenas de suministro. El contexto ha cambiado durante los últimos diez años. Pasamos de un mercado manejado por firmas especializadas a uno en donde todo está interrelacionado y conectado entre sí”, refiere el académico.

"Suiza es un centro operativo muy costo, pero único a la hora de relacionar diversos mercados. Esto se debe a su habilidad para manejar un sector de las materias primas que se ha adaptado a las nuevas reglas del comercio manejando múltiples productos. Amén de su larga tradición de resolver problemas vinculados a la geopolítica del comercio”, sintetiza Fragnière. 


Traducción y adaptación del inglés: Andrea Ornelas, swissinfo.ch

×