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En Chile: 'Educación verde' con sello suizo

Por , Santiago de Chile

El Colegio Suizo de Santiago pretende convertirse en el primer establecimiento educacional energéticamente autosustentable de Chile.  Junto con reducir el impacto ambiental, el proyecto busca promover conceptos vinculados al ‘swissness’ como innovación, energías renovables, sustentabilidad y educación verde.



El Colegio Suizo de Chile apuesta a las energías limpias.

El Colegio Suizo de Chile apuesta a las energías limpias.

(css.cl)

Casi 20 millones de pesos chilenos (31.500 francos suizos) al año gasta el Colegio Suizo de Santiago (CSS) en electricidad. Un valor bastante alto para un establecimiento que sólo tiene 637 alumnos. Sin embargo, a partir del próximo año, esa factura podría llegar a cero. Esto, gracias a un proyectoEnlace externo que le permitirá producir el 100% de su energía, junto con otras medidas que lo convertirán en un colegio sustentable y más amigable con el medio ambiente.

Proyecto Colegio Verde

Iniciativa impulsada por la dirección del colegio, un grupo de apoderados con experiencia en el desarrollo de energías renovables no convencionales (ERNC), profesores, representantes del Centro de Alumnos y el Centro de Padres. Forma parte de las celebraciones de los 75 años del establecimiento y cuenta con el patrocinio de la Embajada Suiza y la Cámara Chileno-Suiza de Comercio. 

El proyecto postulará a la certificación ambiental Enlace externode Establecimientos Educacionales, acreditación que otorgan los ministerios de Medio Ambiente y Educación y la UNESCO a establecimientos que incorporan variables ambientales en el ámbito pedagógico, de gestión escolar y de relación con el entorno. El Colegio Suizo postulará al nivel más alto, es decir, de excelencia.

La Ley 20.571 (Net Metering) regula el pago de las tarifas eléctricas de las generadoras residenciales. Permite que usuarios finales puedan instalar tecnologías de generación de energías renovables no convencionales en sus casas o empresas. La electricidad generada puede ser usada para autoconsumo o para inyectarla a la red, pudiendo recibir un pago por la electricidad que aporten a la red. La idea ha sido puesta en práctica en países como Dinamarca, Alemania y Francia. 

Fin del recuadro

El impulsor de la iniciativa es el suizo Thomas Stetter, apoderado del colegio que se dedica hace 15 años al tema de la protección del clima y las energías renovables. “Al llegar a Chile -hace tres años- comencé a trabajar en el sector fotovoltaico y me di cuenta que en el colegio se podían hacer cosas para mejorar la situación energética. Poco a poco, junto a Claudia Engeler (directora del CSS) surgió la idea de un colegio más sustentable. Luego, me organicé con un grupo de padres muy motivados que vienen de las áreas del sector eólico, el solar, las comunicaciones y la legalidad en Chile y desarrollamos esta propuesta”, explica.

Por lo que hemos investigado- acota- pensamos que éste sería también el primer colegio energéticamente autosuficiente y sustentable de Sudamérica y el primero de los colegios suizos del extranjero.

Paneles solares y geotermia

El proyecto se desarrollará en un plazo aproximado de cuatro años y abarcará dos ámbitos; el técnico y el pedagógico.  El técnico comprende reducir el consumo a través de medidas de eficiencia energética y el uso de energías renovables. Asimismo, implementar procesos de mejoramiento gradual para el manejo de la basura.

Entre las medidas de eficiencia energética está la instalación de termopaneles y su sombreado y otras prácticas de aislación térmica. En cuanto a energías renovables, se piensa en geotermia y solar. “La calefacción probablemente la vamos a producir con geotermia, esto es, bajando una sonda y sacando calor de la tierra que sería usada para las salas.  Y la eléctrica, a través de paneles fotovoltáicos”, indica Stetter.

Este último ítem es el que reportaría mayor ahorro al CSS: “Actualmente, la cuenta del colegio Enlace externoen electricidad es de casi 20 millones de pesos al año.  Todo ese gasto se podría evitar. Cubriendo un sexto de los techos que tenemos con paneles fotovoltaicos es suficiente para cubrir nuestra demanda anual”.

Precisa, eso sí, que esto no significa que el colegio será 100% sustentable cada minuto del año, sino en el promedio de éste. “Queremos ser claros en eso -recalca- Se irán compensando los excedentes de producción de energía de algunos meses (por ejemplo, en verano) con la menor producción de otros. Nuestros excedentes los entregaremos a la red de distribución de energía para que sea consumida en otro lugar. Y en aquellos momentos en que el colegio no produzca suficiente energía (por ejemplo, en la noche cuando funciona el gimnasio) vamos a comprar electricidad de la red. Pero ambos consumos se van a compensar, así que esa parte será neutral”.

Stetter estima que están en el momento preciso para llevar a cabo esta medida, dado que recientemente se aprobó la Ley (20.571) que permite inyectar energía a la red de distribución eléctrica y define el valor a pagar por cada kilowatts aportado: “Todavía faltan algunos aspectos técnicos por definir, que estarán listos este año, por lo que a partir del próximo ya podríamos inyectar energía a la red”.

La evaluación de todos los aspectos técnicos del proyecto y la propuesta respectiva estarán listas a fines de este año. “Estimamos que la implementación de todas las medidas para que resulte un colegio energéticamente autosuficiente y sustentable sea del orden del millón de francos suizos, con un pay-back (duración de la devolución de la inversión) de 10 años en promedio”, detalla el especialista.

Thomas Stetter, impulsor del proyecto 'Colegio Verde', junto al primer panel solar instalado en el Colegio Suizo de Santiago y que sirve para hacer funcionar 20 computadores o 15 ampolletas. 

(swissinfo.ch)

Valores sustentables

En tanto, la parte pedagógica se desarrollará a más largo plazo -explica la directora Claudia Engel- pues implica sensibilizar a la comunidad escolar para lograr un cambio de mentalidad y de costumbres: “Es un lindo desafío, primero porque son jóvenes que luego van a repetir toda su vida lo que aprendieron.  Por otro lado, porque aquí buscamos enseñar no sólo conocimientos académicos, sino también valores. Y el valor verde, por así decirlo, es un valor sustentable porque es necesario para que este mundo siga adelante. Y además conlleva la visión innovadora suiza que también queremos transmitir”.

A principios de julio se realizó “El Día del Colegio Verde”, la primera jornada donde todo el alumnado pudo compartir en torno a este tema. Talleres de tecnología solar fotovoltaica, celdas y cocinas solares, jardines colgantes, cuentos, ensayos y dibujos en torno a la ecología y el sol fueron algunas de las creaciones de niños y jóvenes.

“A mí me gustó mucho uno de los slogans que ellos desarrollaron para esta campaña: “Ecologiza tu mente” -agrega Stetter- porque demuestra que si queremos hacer cambios profundos, no basta con introducir soluciones tecnológicas, sino sobre todo cambiar la mentalidad y las costumbres. Por eso nosotros estamos trabajando en esos dos ámbitos”.

Ambos coinciden en que la respuesta de la comunidad escolar ha sido muy positiva. “En primer lugar, los padres que están trabajando en este proyecto lo hacen en forma voluntaria, ad honorem. No es que ya, tengamos el dinero y compremos todo. Es que desde adentro, desde la comunidad, de los alumnos, los profesores y los padres, queremos que esto crezca”, concluye Claudia Engeler. 

swissinfo.ch

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