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Energía atómica, impopular pese a su elevado uso

Imagen de la planta de Gösgen en el cantón suizo de Solothurn.

(Keystone)

La energía nuclear supone en Suiza el 40% del total de la producción energética, pero más de la mitad de la población se opone a esta tecnología, según revela un estudio.

El informe, hecho público este martes (23.09) por la Oficina Federal de Energía, dice que sólo el 7% de los encuestados se mostró abiertamente a favor de esta fuente de producción en centrales nucleares.

El doble de la citada cifra se opuso completamente. La mayoría de los suizos, 33% y 38%, reconocieron que estaban a favor y en contra, respectivamente. Un 8% no tuvieron nada que responder.

Uno de los principales temas de controversia es el de encontrar un lugar para poner los residuos radioactivos. En la actualidad, este material se almacena en depósitos subterráneos temporales, mientras los políticos y comunidades discuten sobre dónde enterrar estos desechos.

El sábado pasado, 2.000 manifestantes se concentraron en el norte de Zúrich, una región bajo evaluación para depositar combustible nuclear usado.

Residuos seguros

"Una planta de recogida es viable en Suiza", comenta a swissinfo Werner Bühlmann, el subdirector y responsable de los servicios legales y de la división de seguridad de la Oficina Federal de Energía.

Además, añade que mientras no se hay aprobado el estudio de viabilidad de la Agencia Nuclear Suiza, llamado Nagra, no existe un destino definitivo, en estos momentos, para guardar el combustible utilizado.

"Existe suficiente capacidad de almacenamiento en Suiza para los próximos 60 años", según Bühlmann.

Hay instalaciones para materiales de baja radiación en Escandinavia pero para la mayor parte, las autoridades de todo el mundo se enfrentan con la misma realidad: la gente quiere disfrutar de los beneficios de la energía nuclear pero nadie quiere hacerse cargo de los residuos que produce.

Cada vez más, los europeos consideran la energía nuclear como un factor positivo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Peligro

Sin embargo, el parlamentario socialdemócrata Rudolf Rechsteiner, un destacado enemigo de esta forma energética en Suiza, expone que no merece la pena correr el riesgo.

"La energía atómica es cualitativamente más peligrosa y las experiencias internacionales ocurridas han sido negativas, tanto si el país hace uso de esta energía o no", indica a swissinfo.

También estima que los potenciales riesgos se han visto minimizados por la industria y emplean estadísticas espectaculares para defender este argumento.

"Desde Cherenobyl mucha gente se ha despertado y sabe que cada reactor produce tantos materiales radiactivos cada día como tres o cuatro bombas atómicas", argumenta Rechsteiner.

Rechsteiner califica a la energía nuclear como "una gran presión sobre el medio ambiente".

"La situación de hoy permite reemplazar a la energía nuclear por formas renovables derivadas del viento y del sol". La energía eólica podría representar hasta un 10% de toda la energía de Suiza entre 2025 y 2030.

¿Mejores opciones?

Horst-Michael Prasser, un experto en sistemas nucleares en el Escuela Politécnica Federal de Zúrich y partidario de la tecnología nuclear, comenta que si se hace bien, ésta es barata y segura.

"La única desventaja de esta energía es que tiene un alto potencial de riesgo con una muy baja probabilidad de causar un gran accidente", relata a swissinfo.

"Si las plantas están dirigidas con normalidad y con altos niveles de seguridad, entonces es mejor que cualquier otra fuente energética en términos de impacto sobre la tierra o en costes en materia de salud debido a las cantidades de materiales sin tratar".

Asimismo indica que a pesar del interés ecológico de la denominada 'tecnología verde', ésta no es tan sencilla como se cuenta.

Werner Bühlmann, de la Oficina Federal de Energía, entiende los argumentos que amparan ambas posturas.

Para los que se oponen, las escasas posibilidades de que se produzca una catástrofe masiva son inadmisibles, pero por otro lado, con la excepción de una moratoria de diez años, la gente ha rechazado cada referéndum a favor de la prohibición de la energía nuclear desde la década de los 70.

"Es complicado encontrar una postura intermedia. Parece ser una cuestión de fe".

swissinfo, Justin Häne
(Traducción: Iván Turmo)

Datos clave

La encuesta se hizo a 1.026 ciudadanos suizos de todo el día.

Se realizó en junio y julio de 2008.

Se elaboró un estudio similar en los 27 países de la UE en primavera de 2008.

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Energía nuclear en Suiza

La energía atómica y nuclear es, después de la fuerza hidráulica, la productora más importante de electricidad en Suiza.

La energía nuclear siempre ha sido un asunto controvertido en Suiza. Pero las posiciones de rechazo hacia la fuerza nuclear no siempre han tenido el mismo vigor.

Las voces negativas no se potenciaron de inmediato después de la catástrofe de Chernóbil (26.04.1986), sino más tarde, solamente a finales de los años 80.

En 1990, el electorado de la Confederación aprobó la así llamada iniciativa 'moratoria' que reclamaba un alto de la construcción de centrales nucleares durante diez años.

Dos años más tarde, el rechazo ya no tenía tantos partidarios. Sólo el 45% de los suizos consideraba inadmisibles los riesgos inherentes a la fuerza atómica.

El panorama cambió otra vez en 2001: las negativas ascendieron a un 76%.

En el futuro, los elementos nucleares gastados serán depositados en un almacén provisional en un lugar a unos 50 kilómetros de Zúrich.

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