Entre suizos e inmigrantes, la escuela helvética

Aproximadamente, el 25% de los estudiantes de primaria en Suiza son extranjeros.

(swissinfo.ch)

Un creciente número de estudiantes no domina la lengua local. En las ciudades hay clases con hasta 80% de alumnos de idioma foráneo.

Existen clases especiales de idioma en la escuela, sin embargo, según un estudio del Fondo Nacional Suizo, el estímulo debe comenzar en la edad preescolar.

Los padres observan como en las aulas en donde estudian sus hijos, los extranjeros se han vuelto, en ciertos casos, mayoría.

Por ejemplo, en la ciudad de Berna, el promedio de extranjeros del total de la población es de 21,5%, una cifra que refleja el fenómeno de la inmigración en toda Suiza. Pero en el grupo de los menores de 15 años, el porcentaje asciende a 32,9%.

Entre los más pequeños, el número es aún más significativo: en los jardines de niños de Berna, el 46% de los chicos habla en casa un idioma foráneo.

Incluso hay casos de clases con sólo dos niños suizos y 17 compañeros que no hablan ni comprenden el idioma local.

Esta realidad muestra que no es fácil la tarea de la educación en clases tan heterogéneas en el aspecto lingüístico y en las que la enseñanza comienza con el “Yo me llamo...”.

Separación en clases

En circunstancias similares a las de Berna, Lucerna sorprendió hace seis años con la decisión de separar a los alumnos en clases, de acuerdo con su dominio del idioma local.

Poco después, en Zúrich se presentó una solicitud, impulsada por la derecha, para adoptar la misma medida. La propuesta fue rechazada por la comisión escolar, calificándola de contraproductiva.

El propio gobierno federal, en junio de 1999, debió declarar que el sistema de clases separadas, a largo plazo, contradice la Carta Magna helvética en sus principios de igualdad ante la ley e incumple la prohibición de discriminar.

La Comisión Federal contra el Racismo (CFR) advirtió a su vez que la instauración sistemática y de larga duración de esta separación de alumnos, resultaría una exclusión institucional y estructural.

Fuera de todo debate político en el campo educativo, en la escuela, día con día, el profesorado intenta mantener el equilibrio entre los que “dominan” el idioma y los que no del todo.

El apoyo, aún insuficiente

En medio de los programas de ahorro actuales, sobreviven las clases de alemán para niños cuyo idioma materno no es el local en la instrucción primaria.

O surgen propuestas innovadoras de la base, de los padres de familia y de los maestros, preocupados porque la integración a través de la lengua no quede sólo en los niños, sino también en sus progenitores con cursos de idioma para las madres y sus pequeños en edad preescolar, subvencionadas por las autoridades educativas.

Un concepto justo en la línea de lo sugerido por un estudio del Fondo Nacional Suizo (FNS) en el que queda claro que la inmersión temprana -antes de los 4 años de edad- de los niños extranjeros en el idioma local, favorece considerablemente su éxito escolar y resulta una inversión a largo plazo para el sistema educativo en un país carente de opciones suficientes en el cuidado extrafamiliar de los pequeños.

Asistencia preescolar extrafamiliar, la solución

Aunque los círculos concernidos lo saben desde hace tiempo, la investigación, realizada por docentes de la Escuela Superior de Pedagogía de la Universidad de Zúrich, lo comprueba.

Un impulso mucho más ventajoso que el hasta ahora obtenido por las instituciones escolares con clases especiales y medidas de acompañamiento que no demuestran grandes avances por sí solas.

“Los problemas escolares y la asignación de niños inmigrantes en bajos niveles de formación van en un marcado crecimiento”, afirma Jann Gruber, uno de los tres autores del estudio, inserto en el Programa Nacional de Investigación ‘Migración y relaciones interculturales 39’ del FNS.

“Ahora sabemos que los impulsos para el éxito o fracaso en la escuela se establecen más temprano”, sostiene tras observar los resultados del análisis de campo, llevado a cabo en Winterthur, Locarno y Neuchâtel.

“Sería provechoso para la sociedad, incrementar e invertir más en estas opciones para los niños en edad preescolar”, sugiere el Dr. Andrea Lanfranchi, responsable principal del estudio, quien sabe que esto mejoraría las oportunidades de formación de los niños de los medios más desfavorecidos y, especialmente, de los inmigrantes.

Pero el profesor Lanfranchi comenta a swissinfo que Suiza se encuentra aún muy atrás en Europa con respecto a países como Finlandia, en su oferta de opciones públicas para el cuidado infantil.

Continúa en MÁS SOBRE ELTEMA

swissinfo, Patricia Islas Züttel

Datos clave

Promedio de niños extranjeros en Suiza:

0-4 años: 26,2% de un total de 380 584
5-9 años: 24,4% de un total de 418 833
10-14 años: 22% de un total de 447 255
15-19 años: 21% de un total de 433 978

Fuente: % deducidos de las cifras 2002 de la OFE.

Contexto

Suiza forma parte de los países europeos que cuentan con el mayor número de extranjeros con relación al total de su población residente.

Más de 1.600.000 personas con nacionalidad extranjera viven en Suiza y cerca de la mitad nació o vive aquí desde hace más de 15 años.

En la enseñanza básica, la proporción de extranjeros en clases especiales al menos se duplica con relación al promedio de la población foránea (21%).



Enlaces

×