Vaya directamente al contenido
Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Estrategia antiyihadista


Para evitar la radicalización de los jóvenes suizos




Los atentados en Paris generaron una ola internacional de repudio contra el terrorismo y de solidaridad con las víctimas. (Keystone)

Los atentados en Paris generaron una ola internacional de repudio contra el terrorismo y de solidaridad con las víctimas.

(Keystone)

Suiza puede hacer más para poner coto a la formación de yihadistas. Las mezquitas deben aconsejar a los jóvenes musulmanes que se encuentren en riesgo de ser enlistados y el Estado requiere aprender más sobre la forma de proceder con los yihadistas que regresan al país, señala Miryam Eser Davolio.

La investigadora del Instituto de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Zúrich (ZHAW) y coordinadora de un estudio exploratorio sobre la radicalización de los jóvenes suizos, analiza para swissinfo.ch esa temática tras los atentados terroristas que se atribuyó el Estado Islámico y que dejaron 129 muertos y decenas de heridos en París, el pasado 13 de noviembre.

Cabe recordar que unos 70 casos de radicalización yihadista son investigados en Suiza y que hay procesos penales en más de 20. El ‘SonntagsBlick’ (15.11) reprodujo declaraciones del ministro de Defensa, Ueli Maurer, en el sentido de que los ataques de París habían elevado los niveles de riesgo para Suiza y que un ataque terrorista contra este país “ya no era totalmente abstracto, sino imaginable”.

swissinfo.ch: En una entrevista con el 'NZZ am Sonntag', Ueli Maurer dijo que el mayor peligro proviene de los “lobos solitarios” que viven en Suiza y comparten los ideales del Estado Islámico. ¿Qué importancia tiene esa amenaza?

Miryam Eser Davolio: Creo que los lobos solitarios necesitan una red de apoyo para aumentar su acción y personas que compartan sus ideas para convencerlos de que están haciendo lo correcto. En Suiza, según mi impresión por las entrevistas realizadas, eso ocurre a muy pequeña escala.

La situación aquí es muy heterogénea, no como en Francia donde existen ciertas teorías de conspiración y hay rabia por la exclusión y el desempleo en los suburbios de la ciudad.

También hay un problema de desempleo entre los jóvenes musulmanes en Suiza, especialmente en los cantones de Ginebra y el Tesino, donde muchos franceses e italianos vienen a trabajar y hay mucha competencia laboral. Hemos visto algunas situaciones sensibles para los jóvenes musulmanes. Las cosas podrían llegar a ser problemáticas, pero todo depende de si esas personas tienen la oportunidad de integrarse.

swissinfo.ch: Suiza ha reforzado las medidas de seguridad para combatir el terrorismo con el fortalecimiento de los servicios de inteligencia y de las leyes sobre la vigilancia. ¿Esos mecanismos podrían ser burlados?

M.E.: No lo creo, ya que es muy fuerte el control de las redes sociales e Internet.

Pero en algunos casos, los servicios de inteligencia están muy ocupados, como lo muestra el más reciente informe de la TETRA (TErrorist TRAvellers / grupo especial de la Oficina Federal de Policía que coordina la acción contra el terrorismo y los viajes relacionados con la yihad). Menciona un caso que requirió transcribir 25 000 páginas de la comunicación en línea de una sola persona. Si se toma en cuenta que a veces esas comunicaciones son en lenguas extranjeras y que hay que traducirlas, se puede imaginar la cantidad de trabajo que implica tratar de dar seguimiento a esas personas.

swissinfo.ch: La policía federal y el Gobierno consideran prohibir viajes para prevenir y combatir la radicalización yihadista dentro de las fronteras suizas. ¿Es una medida eficaz?

M.E.: Creo que podría ayudar. Si alguien quiere partir, es importante contar con alguna medida para detenerlo. Pero es solamente una de las muchas medidas en las que tenemos que pensar.

También creo que es menester aconsejar a las personas en cuestión, a sus familiares y amigos. Como hemos visto en otras partes de Europa, es importante apoyar a quienes están en contacto con los jóvenes para que puedan hablar con ellos y trabajar en sus ideas.

swissinfo.ch: ¿Qué tan efectiva es la colaboración entre la policía y las personas y/o asociaciones musulmanas para identificar posibles signos de radicalización y denunciar a los sospechosos?

M. E.: Esto varía de un cantón a otro. En Zúrich, hay una persona que hace de puente y que está en contacto con las diversas comunidades musulmanas. En San Gall, tienen una mesa redonda para las religiones que está en contacto con los imanes y los grupos musulmanes. En ese cantón, siete imames siguieron una formación complementaria sobre la integración, la vida en Suiza y la radicalización.

En Ginebra, los imanes colaboran y hacen un gran trabajo de integración. La noticia (que se produjo en agosto) según la cual dos jóvenes se habrían radicalizado en la mezquita de Ginebra (en Petit-Saconnex) y partido luego a Siria, causó conmoción.

swissinfo.ch: La jefa de la policía federal suiza, Nicoletta della Valle, declaró que la idea de que la radicalización se produce en las mezquitas o en organizaciones musulmanas era un 'cliché'. Entonces, ¿cómo sucede?

M.E.: Según los servicios de inteligencia, la mayoría de las personas que se han radicalizado lo han hecho a través de amigos y de internet. Las mezquitas, por el contrario, son instituciones de prevención. Les recomiendan no escuchar a la propaganda en internet, por ejemplo, y aquellos con ideas extremistas son corregidos.

Las organizaciones musulmanas tienen un papel muy importante en la prevención, pero a menudo tienen miedo de gente radicalizada. No quieren tener una imagen negativa y cierran sus puertas, abandonando así la posibilidad de influir en esas personas. Podrían hacer más, pero para lograrlo, necesitarían más apoyo en su rol de consejeros de personas en riesgo de ser radicalizadas. Su papel preventivo debe ser más oficializado.

swissinfo.ch: Diversos países han puesto en marcha programas para hacerse cargo de los yihadistas que retornan. En febrero, un informe de la TETRA afirmó que Suiza no hace lo suficiente. ¿Qué piensa usted?

M. E.: Actualmente no hay nada. Es importante contar con mentores que puedan entrar en contacto con los jóvenes y trabajar con ellos. Un obstáculo es la falta de experiencia sobre el particular. Hay que ir a Alemania, Gran Bretaña, Dinamarca o Noruega para aprender cómo se trabaja el tema en esos países.

El problema en Suiza no es tan grave pero hay retornos. La cuestión es saber qué debemos hacer con esas personas para traerlas de vuelta a la sociedad. Si tienen que ir a la cárcel, trabajar esa situación con ellas. Es un tema muy específico. Se necesita tener la seguridad de que realmente están desvinculadas.

swissinfo.ch: ¿Cuáles son las otras fortalezas y debilidades de la estrategia antiyihadista de Suiza?

M.E.: Uno de los puntos débiles es que la islamofobia no se aborda, contrariamente a lo que sucede en Alemania. Y es un tema muy importante.

El Estado Islámico construye su propaganda sobre la teoría de que los musulmanes son estigmatizados, excluidos y humillados en Occidente. Si esto realmente sucede -a través de la islamofobia y de ciertas posiciones políticas- entonces simplemente estamos acentuando la polarización y sembrando las semillas para aumentar la radicalización.

Situación en Suiza

En su informe anual de mayo el Servicio Suizo de Inteligencia señaló que las personas radicalizadas seguían siendo la mayor amenaza para la seguridad nacional de Suiza a pesar de que el país no era un objetivo prioritario para los terroristas potenciales.

En la actualidad, unos 70 casos de radicalización yihadista son investigados en Suiza, con procesos penales en más de 20. Desde octubre, la inteligencia suiza ha registrado 40 casos confirmados de viajes por los motivos en cuestión (más 10 desde febrero). Otras siete personas han dejado las zonas de conflicto y algunos han regresado a Suiza. Además, otros 31 presuntos yihadistas son monitoreados.

El estudio de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich (ZHAW) sobre la radicalización de los jóvenes suizos analizó los 66 casos registrados entre 2001 y julio de 2015. El equipo de 11 investigadores encontró que 16 de las 66 personas implicadas tenían edades inferiores a 25 años. La mayoría tenía entre 23 y 35. Se reportaron solamente tres mujeres, por debajo de la media europea del 10%.

La mayoría de los casos concernía a musulmanes de la antigua Yugoslavia y Somalia. Doce se habían convertido recientemente, la mitad de origen suizo. Veinte casos correspondían a radicalizaciones a través de Internet, 13 personas afirmaron haber sido influenciadas por experiencias de la guerra, sobre todo en los Balcanes, y otras 13 dijeron haber respondido a propaganda salafista.


Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

Derechos de autor

Todos los derechos reservados. Los contenidos de la oferta web de swissinfo.ch están protegidos por los derechos de autor. Solo se permite su utilización para fines personales. Cualquier uso de contenidos de la oferta web que excede esta finalidad, especialmente su difusión, modificación, transmisión, almacenamiento y copia, solo puede tener lugar con el previo consentimiento por escrito de swissinfo.ch. Si tiene interés en un uso en estos términos, le rogamos que nos envíe un correo electrónico a contact@swissinfo.ch.

Más allá del uso personal, se permite únicamente la colocación de un hiperenlace a un contenido específico en el propio sitio web o en un sitio web de terceros. Los contenidos de la oferta web de swissinfo.ch solamente pueden incorporarse respetando su integralidad y en un contexto sin publicidad. Para todo soporte lógico, directorio, todos los datos y sus respectivos contenidos de la oferta web de swissinfo.ch que explícitamente se ponen a disposición para descargar, se otorgan licencias exclusivas y no transferibles que se limitan a la descarga y al almacenamiento en equipos personales. Todos los derechos extensibles que van más allá, continúan siendo de la propiedad de swissinfo.ch. No se admite, en particular, la venta o cualquier tipo de uso comercial.

×