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Europa, bajo el lastre de la deuda




Manifestantes en Torino, Italia, en contra del plan de austeridad del gobierno. (Keystone)

Manifestantes en Torino, Italia, en contra del plan de austeridad del gobierno.

(Keystone)

Rescates, recortes de presupuesto, disturbios sociales y la caída de gobiernos en Grecia, España, Portugal e Italia: la crisis de la deuda pone a temblar a Europa y no deja intacta a Suiza.

Para salir adelante en el futuro, los países del Mediterráneo tendrán que recuperar los niveles de competitividad perdidos, opina Mauro Baranzini.

Al anunciar las medidas de austeridad financiera que pondrá en marcha el nuevo gobierno italiano, Elsa Fornero, ministra del Trabajo y la Protección Social, rompió en llanto. Era el 4 de diciembre, pero quedará como una escena emblemática del sacrificio que ha sido impuesto a la población de los países afectados por la actual crisis de endeudamiento.

Y si bien las cumbres y encuentros de la Unión Europea (UE) se multiplican, aún no es claro si será posible evitar el contagio y salvar la zona euro.

Para evaluar la situación económica y las perspectivas de la eurozona, swissinfo.ch entrevistó al profesor de economía Mauro Baranzini, economista de la Universidad de la Suiza Italiana.

swissinfo.ch: Profesor Baranzini, ¿Europa se desliza nuevamente hacia un año de recesión?

Mauro Baranzini: Es probable que esto suceda en algunos países europeos, sobre todo en aquellos que enfrentan drásticos recortes de gasto. Para 2012, el Instituto de Investigación Coyuntural de Zúrich (KOF) prevé un crecimiento del PIB de 0,6% para la Unión Europea (UE). Un crecimiento que se sustentará sobre todo en el desempeño de Alemania, cuyo PIB avanzará 2%. Países como Francia, Italia o Gran Bretaña registrarán un crecimiento más modesto.

En 2011, solo Alemania y algunas naciones pequeñas avanzaron muy bien. Berlín, en particular, consiguió reducir su déficit público a 1% del PIB y obtuvo un superávit en la cuenta corriente –balanza comercial y de servicios- superior al 5% del PIB. En contraste, Francia reportó un déficit público de 6,5% del PIB y un déficit corriente de 2,4% del PIB.

swissinfo.ch: La crisis de la deuda pesa sobre las perspectivas económicas de Europa. ¿Qué opina sobre las medidas de rigor y control presupuestario aprobadas el 9 de diciembre pasado por 26 países europeos en Bruselas?

M.B. Las medidas dirigidas a reducir el déficit público en el mediano plazo son positivas, al menos en el papel. Pero no podrán resolver el problema de endeudamiento en casos insostenibles, como el de Grecia.

En España y Portugal la deuda no ha llega aún a un punto inmanejable. Y en el caso de Italia, no es la talla de la deuda misma lo que inquieta –alrededor de 120% del PIB- sino la recesión que se avecina y la pérdida de competitividad que reporta.

Desde mi perspectiva, el problema más grave que enfrentan los países mediterráneos es justamente la pérdida de competitividad que han ido acumulado desde la llegada del euro.

Estos países han perdido la capacidad de exportar que antes tenían, lo que se traduce en una acumulación creciente de déficit corriente. Italia, por ejemplo, registraba un superávit corriente de 4% del PIB en la década de los 90, y ahora reporta un déficit del 4%.

swissinfo.ch: ¿Qué medidas deben tomarse para estimular la competitividad de estos países?

M.B. En la situación actual, una solución sería mantener en la zona euro a los países que han perdido competitividad y a Francia misma. Y, por otra parte, dejar que Alemania y las economías “virtuosas” –como Países Bajos o Austria- salgan del euro y se agrupen en una nueva zona.

Esto permitiría remover el veto que Alemania ha impuesto al Banco Central Europeo (BCE) para imprimir el dinero que permitiría a los países mediterráneos resolver sus problemas de liquidez. Y con un euro más débil, estas economías podrían relanzar sus exportaciones y reunir nuevamente las condiciones necesarias para la recuperación. No olvidemos que estos países ya demostraron en el pasado una gran capacidad de crecimiento.

swissinfo.ch: Está alternativa suena muy bien, pero implicaría aceptar también el fracaso del ambicioso proyecto llamado euro. ¿Sería una solución viable en términos políticos?

M.B. Sería una solución difícil, pero posiblemente la menos mala si se quiere preservar la cohesión de la UE. De todas formas, en los tiempos por venir, los políticos deberán confrontarse a cuestiones fundamentales para el futuro de Europa. Por ejemplo, definir que tan grande es el sacrificio que Alemania y otras naciones “virtuosas” están dispuestas a hacer para preservar la zona euro en sus términos actuales.

También será necesario aclarar si los contribuyentes alemanes están dispuestos a colocar sobre la mesa otros 500.000 millones de euros, o más, para ayudar a las economías en dificultades.

swissinfo.ch: ¿En qué medida la crisis de la deuda y la tendencia recesiva de la Unión Europea impactarán el desempeño de Suiza?

M.B. Como pronosticó recientemente KOF, la economía suiza tendrá que conformarse con un crecimiento pequeño en 2012, pero no caerá en recesión. Durante los últimos años, Suiza ha trabajado en diversificar el destino de sus exportaciones para llevarlas a EE UU, China, Japón y países del Extremo Oriente, y con todas estas economías mantiene una balanza comercial positiva que actuará a su favor.

swissinfo.ch: ¿Qué explica que Suiza lo esté haciendo mejor que otros países?

M.B. Primero, su capacidad para diversificar sus mercados. Segundo, que la pequeña Suiza es capaz de reaccionar con mayor rapidez que otros países a las dificultades repentinas que le presenta el entorno económico. Y por último, que sus finanzas públicas son sólidas y esto le ha permitido al Estado manejarse con tasas impositivas relativamente bajas. No olvidemos que mientras la tasa de IVA en Suiza es de 8%, entre los vecinos de Europa promedia entre 20 y 24%.

swissinfo.ch: Y con respecto al tipo de cambio mínimo de 1,20 francos por euro que fijó el Banco Nacional de Suiza (BNS) en septiembre, ¿considera suficiente esta tasa para impulsar las exportaciones helvéticas futuras?

M.B.: Creo que sí. Pese a la debilidad que ha mostrado el euro durante los primeros diez meses de este año, las exportaciones suizas aumentaron 10% en términos globales, y la facturación creció 2%. Esta última cifra no está nada mal si se considera la complejidad de la coyuntura actual. Y hay una serie de sectores que atraviesan periodos de bonanza como el relojero, químico, farmacéutico, la maquinaria de precisión, la banca o los seguros.

Un tipo de cambio de 1,20 francos suizos por euro me parece conveniente para Suiza en este momento.

PREVISIONES ECONÓMICAS PARA SUIZA

Evolución del PIB

Seco: +1,8% en 2011/ +0,5% en 2012

BNS: +1,5-2,0%/ +0,5%

Credit Suisse: +1,9%/0,5%

UBS: +1,7%/+0,4%

KOF Zúrich: +1,8%/+0,2%

BAK Basel Basilea: +1,8%/+0,4%

Instituto Créa de Lausana: +0,7%/-0,4%

Economiesuisse: +2,0%/+0,5%

FMI: +2,1%/+1,4%

Mauro Baranzini

Nacido el 31 de agosto de 1944 en Bellinzona, Suiza, Mauro Baranzini se doctoró en Economía en 1972 en la Universidad de Friburgo.

De 1976 y 1987 fue profesor de Economía en la Universidad de Oxford.

De 1987 a 1997 ejerció como profesor de Economía Política en la Universidad de Verona.

Y de 1997 a la fecha es decano y profesor de Economía en la Universidad de la Suiza Italiana de Lugano.


Traducción: Andrea Ornelas, swissinfo.ch



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