Reuters internacional

En la imagen de archivo, un trabajador mantiene oleoductos en la terminal petrolera de Zueitina, el oeste de Bengasi, Libia, el 7 de abril de 2014. Las esperanzas de Libia de elevar sus exportaciones de crudo recibieron un golpe después de que el jefe de la Corporación Petrolera Nacional (NOC) objetó un acuerdo entre el Gobierno y guardias locales para reabrir puertos clave. REUTERS/Esam Omran Al-Fetori

(reuters_tickers)

Por Ahmad Ghaddar y Libby George y Aidan Lewis

LONDRES/TÚNEZ (Reuters) - Las esperanzas de Libia de elevar sus exportaciones de crudo recibieron un golpe después de que el jefe de la Corporación Petrolera Nacional (NOC) objetó un acuerdo entre el Gobierno y guardias locales para reabrir puertos clave.

En una carta al enviado de la ONU a Libia, Martin Kobler, y a varios funcionarios petroleros y diplomáticos vista por Reuters, el presidente de la NOC, Mustafa Sanalla, dijo que era un error recompensar al jefe de la Guardia de Instalaciones Petroleras, Ibrahim Jathran, por un bloqueo de los puertos petroleros de Ras Lanuf, Es Sider y Zueitina.

La Guardia de Instalaciones Petroleras confirmó el viernes que implementaría un pacto con el Gobierno de Acuerdo Nacional libio respaldado por la ONU para reabrir los puertos dentro de días, tras una visita de Kobler para reunirse con Jathran en Ras Lanuf.

Los términos para el fin del bloqueo no han sido divulgados, pero se acordó un pago inicial de salarios de los hombres de Jathran, dijeron fuentes familiarizadas con el tema.

En la carta, Sanalla sostuvo que el acuerdo incluye pagos que alentarán a otros grupos a interrumpir las operaciones petroleras con la esperanza de recibir una compensación similar.

"Establece un precedente terrible y alentará a cualquiera que pueda manejar una milicia a cerrar un oleoducto, un yacimiento o un puerto, para ver qué pueden extorsionar", manifestó Sanalla en la carta.

Además, dijo que si se realizan los pagos la NOC no levantará la fuerza mayor de terminales de exportación debido al riesgo de que la corporación enfrente deudas.

Si surgieran casos judiciales internacionales por pérdidas derivadas del bloqueo, "nosotros, como NOC, estamos determinados a no estar vinculados a esas querellas", agregó en la carta.

El portavoz de la Guardia de Instalaciones Petroleras, Ali al-Hassi, no pudo confirmar si se había recibido algún dinero, pero dijo que los salarios de los guardias deberían ser pagados ahora, pues la fuerza está cumpliendo con su promesa de abrir los puertos.

Libia, un miembro de la OPEP, ha sufrido de agitación durante años, con gobiernos rivales y complejas alianzas de grupos armados luchando por el poder y una participación en la significativa riqueza petrolera del país.

Las facciones armadas, las disputas laborales y amenazas a la seguridad han contribuido para recortar la producción petrolera de Libia a menos de un cuarto de los 1,6 millones de barriles por día (bpd) que generaba antes del levantamiento de 2011 contra Muammar Gaddafi.

Sólo el bloqueo de Jathran le ha costado a Libia unos 100.000 millones de dólares en ingresos de exportación perdidos, según la carta.

Sanalla dijo en la misiva que debido a los ataques de militantes de Estado Islámico y otros daños, las exportaciones de los puertos libios tendrán dificultad para sobrepasar los 100.000 bpd a corto plazo, una fracción de su capacidad.

(Reporte adicional de Ahmed Elumami en Trípoli, Michelle Nichols en Nueva York y Ayman al-Warfalli en Bengasi. Editado en español por Patricio Abusleme)

reuters_tickers

 Reuters internacional