Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Salud de los jugadores


FIFA y Liga suiza se unen para prevenir conmociones cerebrales




El uruguayo Álvaro Pereira yace inconsciente mientras sus compañeros y el árbitro piden asistencia médica, durante el reciente Mundial de Brasil. El futbolista volvió a jugar minutos después. (Keystone)

El uruguayo Álvaro Pereira yace inconsciente mientras sus compañeros y el árbitro piden asistencia médica, durante el reciente Mundial de Brasil. El futbolista volvió a jugar minutos después.

(Keystone)

Varios futbolistas sufrieron fuertes golpes en la cabeza durante el Mundial de Brasil. La FIFA refuta las críticas de que no presta bastante atención a la salud de los jugadores. El órgano rector del balompié mundial acaba de lanzar un proyecto piloto en la Liga suiza.

Christoph Kramer (Alemania), Javier Mascherano y Pablo Zabaleta (Argentina) siguieron jugando, tras recibir golpes en la cabeza que les dejaron aturdidos y confusos. La conmoción cerebral de Álvaro Pereira (Uruguay) es la que, sin embargo, desencadenó reacciones y críticas en la mayoría de los medios de comunicación.

Pereira relató que cuando la rodilla del adversario impacta en la cabeza es como “si se apagara la luz”. Tras discutir con el médico del plantel jugó hasta el final del partido. La Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro), reaccionó inmediatamente y reclamó más medidas de protección.

En cuanto a la lesión de Kramer, el jefe médico de la organización mundial se quedó tan “impresionado que lo único que pudo decir” tras volver a ver la caída es que parecía “evidente” que no podía seguir jugando, declara a swissinfo.ch el portavoz de la FIFPro, Raymond Beaard.

Lesiones en el fútbol

Es complicado protegerse contra las lesiones de cabeza en el fútbol, porque forman parte del juego, y cualquier medida para evitar contusiones no debe alterar la práctica del mismo.

Se han desarrollado varios protectores para reducir el riesgo de lesiones cerebrales. No obstante, un estudio científico independiente llegó a la conclusión de que ninguno de los productos en el mercado supone una ayuda sustancial contra los impactos menores (golpear el balón con la cabeza, por ejemplo).

Un estudio de la McGill University, de Montreal, descubrió que más del 60% de los futbolistas preuniversitarios presentaban síntomas de conmoción cerebral en una sola temporada. Aunque el porcentaje puede variar según los niveles de juego, estos datos indican que las lesiones en la cabeza son más frecuentes de lo que se cree.

Según las estadísticas de la Comisión Americana para la Seguridad de los Consumidores, el 40% de las conmociones cerebrales en el fútbol se atribuyen a contactos entre jugadores; el 10,3% a golpes contra el suelo (césped), poste de la portería,  barrera, etc.; el 12,6% al impacto con el balón, incluyendo los fortuitos; y el 37% no especificados.

(Fuente: Asociación Americana de Cirugía Neurológica)

“Somos críticos porque nos parece que actualmente no hay una acción concreta para proteger al jugador”, precisa Beaard.

“En otros tiempos, la gente aplaudía cuando un jugador herido en la cabeza  volvía al campo luciendo un vendaje. Pero el juego ha cambiado radicalmente en los últimos 20 a 30 años; es mucho más rápido y más físico, el impacto de un choque es, por ende, más grave que antes. Dicho eso, también se ha avanzado en conocimientos científicos. Ahora sabemos más sobre las consecuencias de las lesiones en la cabeza, los traumatismos craneoencefálicos y los riesgos que conllevan.

Crítica inadecuada

Sin embargo, la FIFA, cuya sede está en Zúrich, niega que se trivialice con la salud de los jugadores.

“Es muy difícil hacer un diagnóstico médico desde las imágenes de televisión y podría, además, ser engañoso”, refiere a swissinfo.ch Jiri Dvorak, médico jefe de la FIFA y consultor en la Clínica Schulthess de Zúrich.

“Tomemos el ejemplo de Christoph Kramer. Por supuesto que la audiencia vio por televisión el incidente, pero el árbitro y los médicos no, porque al acercarse el jugador les aseguró sentirse bien”, afirma Dvorak.

“Los médicos alemanes tienen muchísima experiencia y Kramer no informó de síntomas o indicios (adversos), de manera que se le permitió seguir jugando. En los diez minutos siguientes, fue cuando se percató de los síntomas –cosa que no es inusual–, y él mismo solicitó atención médica.

¿Es, entonces, una crítica injusta? “Hace veinte años que la FIFA realiza estudios para reducir las lesiones en el fútbol y promover este deporte como una actividad de ocio saludable. Por lo tanto, no utilizará la palabra injusta, sino más bien, inadecuada”.

Dvorak recalca asimismo que la FIFA presta “extrema atención” a todas las lesiones en la cabeza, en referencia a los amplios estudios de entre 2001 – 2005 dedicados a estos golpes.

En el año 2006, esos estudios aceleraron la introducción de una medida que establece la expulsión directa de un jugador, si se considera que proporcionó deliberadamente un codazo en la cabeza al rival. A juicio de la FIFA, esta regla ha permitido reducir a la mitad el número de lesiones de cabeza graves en el fútbol.

Estudio suizo

La cabeza se utiliza mucho más a menudo en el balompié de lo que sugiere el nombre del deporte. Según la FIFA, el 13% de todas las lesiones sufridas en un Mundial afectan a la cabeza y el cuello, y cerca de una de cada siete provoca una conmoción cerebral.

El documental ‘Head Games: The Global Concussion Crisis’ (2014) examina los efectos de las conmociones repetidas, sobre todo en el deporte. Pone énfasis en el fútbol estadounidense y el hockey sobre hielo, pero también aborda el fútbol, el boxeo, el lacrosse y la lucha (wrestling) profesional:

Además de la prevención, es crucial determinar el tratamiento médico adecuado para los futbolistas que sufrieron lesiones en la cabeza. En este sentido, los investigadores del Departamento de Neurología del Hospital Universitario de Zúrich y de la Clínica Schulthess de Zúrich han lanzado un proyecto conjunto con la FIFA.

El proyecto involucra a todos los jugadores de la Primera División masculina y femenina durante la temporada 2014-2015, es decir, se examinará aproximadamente a 520 deportistas.

“Se someterán a un análisis inicial de su sistema neurológico que incluye aspectos como el equilibrio, la coordinación, el movimiento ocular y el rendimiento neurosicológico”, explica a swissinfo.ch la responsable del proyecto, Nina Feddermann-Demont, del Departamento de Neurología del Hospital Universitario de Zúrich.

“En caso de una lesión en la cabeza haremos pruebas de seguimiento. Las diferencias entre los resultados del análisis inicial y los posteriores a la lesión son clave para determinar cuándo pueden volver a entrenar y disputar un  partido. Disponer de datos básicos es vital para definir la gravedad de la lesión, porque la mayoría de las funciones neurológicas, como la rapidez de reacción, la velocidad y el equilibrio, varían de un jugador a jugador”, precisa.

“Tenemos abierto un servicio de asistencia telefónica de 24 horas para los médicos. Para nosotros es esencial trabajar estrechamente con ellos, porque son los que mejor conocen a los jugadores. Normalmente, nos llaman o nos envían un correo electrónico cuando se produce una herida en la cabeza. Y nosotros les ofrecemos una prueba de seguimiento que incluye la repetición del análisis inicial en las 72 horas posteriores al golpe”.

La imparcialidad del médico

Uno de los aspectos más discutidos –y una de las medidas que sugiere la FIFPro–, es la presencia de un médico independiente encargado de evaluar el estado del jugador lesionado en un partido y decidir si puede o no continuar. Esa decisión corresponde hoy a los médicos del equipo, pero los entrenadores o los mismos jugadores pueden desestimar sus recomendaciones.

Ni Dvorak ni Feddermann-Demont creen que esa sea una solución. Es más, el primero considera que habría que formar mejor al personal médico de los equipos.

“Tenemos que fortalecer la posición de los médicos en la conducción del equipo y evitar así que se revoquen sus decisiones”, sostiene. Hasta hoy no sabido de ningún caso durante el reciente Mundial de Brasil en el que no se haya respetado la recomendación del equipo médico.

Federmann-Demont coincide en que los equipos médicos conocen muy bien a los jugadores, pero “a un médico independiente le resultará bastante difícil tomar una decisión, porque dispone de poco tiempo para evaluar, no conoce al jugador y a veces no habla el mismo idioma”.

Juego sin inculpaciones

Otro riesgo potencial es la propagación de demandas legales, a semejanza de lo que ocurre actualmente en el fútbol americano.

Más de 4.500 antiguos jugadores o parientes han reclamado indemnizaciones e intereses del orden de los 765 millones de dólares (700 millones de francos suizos) por conmociones cerebrales. Sin embargo, un juez federal desestimó un arreglo, en el mes de enero, por temor a que sea insuficiente para resarcir a 20.000 jugadores jubilados.

Raymond Beaard señala que la FIFPro no se propone entablar acciones legales. “Lo único que estamos haciendo es hablar sobre la salud de los jugadores. Es un asunto que necesita ser resuelto sin miedo a demandas legales, porque la salud del jugador debe ser la máxima prioridad”.

Queda por ver en qué termina el estudio suizo o las exigencias de la FIFPro. Beaard confía en que los incidentes de Brasil no se repitan en el Mundial de 2018 en Rusia.

“No se trata de echar la culpa a alguien. Lo único que queremos es poder ver un partido de fútbol sin miedo de que un jugador se caiga y no se vuelva a levantar o sufra durante mucho tiempo las secuelas por no haber recibido un tratamiento médico adecuado”.

Lesiones cerebrales en el deporte

Aproximadamente el 21% de las lesiones traumáticas del cerebro entre los niños y adolescentes estadounidenses se atribuyen al deporte y a las actividades recreativas.

Una lesión cerebral es definida como un golpe, una sacudida o una herida incisiva en la cabeza que altera la función normal del cerebro.

Las siguientes actividades deportivas/recreativas son las que registran el mayor número de lesiones de cabeza atendidas en los servicios de urgencias de hospitales estadounidenses en 2009:

Ciclismo: 85.389
Fútbol (americano): 46.948
Béisbol y softball: 38.394
Baloncesto: 34.692
Deportes acuáticos (buceo, submarinismo, surf, natación, waterpolo, esquí acuático, Water Tubing): 28,716
Vehículos recreativos motorizados (todoterreno, Dune Buggies, Go-Carts, Mini bikes, Off-road): 26,606

Fútbol: 24.184
Patín/Scooters: 23.114
Fitness/ejercicio/gimnasio: 18.012
Deportes de invierno (esquí, trineo, snowboard, motonieve): 16.948
Equitación: 14.466
Gimnasia/Danza/animación: 10.223
Golf: 10.035
Hockey: 8.145
Otros deportes con balón y pelta, sin especificar: 6.883
Trampolines: 5.919
Rugby/lacrosse: 5.794
Roller y Patinaje en línea: 3.320
Patinaje sobre hielo: 4.608

(Fuente: Asociación Americana de Cirugía Neurológica)


Traducción del inglés: Juan Espinoza, swissinfo.ch

×