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Genocidio VS armenios “Negar un genocidio es traumatizar de nuevo a los sobrevivientes”

Víctimas de una masacre cometida contra los armenos en la ciudad siria de Aleppo, en 1919.

Víctimas de una masacre cometida contra los armenos en la ciudad siria de Aleppo, en 1919.

(Keystone)

El nacionalista turco Doğu Perinçek pide que Suiza renuncie a penalizar a quienes nieguen el genocidio armenio. Se apoya en una sentencia de la Corte Europea de Derechos Humanos. Pero, ¿por qué se podría tener derecho a negar el genocidio armenio y no el Holocausto? Entrevista con el profesor de Derecho Penal Gerhard Fiolka, de la Universidad de Friburgo.

Hace algunos años, la más alta instancia judicial de Suiza, el Tribunal Federal, condenó al político turco Doğu Perinçek por haber calificado el genocidio armenio de “mentira imperialista”. Pero en 2015, la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH), con sede en Estrasburgo, condenó a su vez a Suiza por violación de la libertad de expresión. El Tribunal Federal tuvo que anular la sentencia. Suiza, sin embargo, no está dispuesta a retirar la negación del genocidio de su norma antirracistaEnlace externo.

El genocidio contra los armenios

Durante el Imperio Otomano, entre 1915 y 1917, de 300 000 a 1,5 millones de armenios, según las diferentes estimaciones, fueron asesinados o murieron a lo largo de las marchas de exterminio. Las masacres de hombres, mujeres y niños están bien documentadas y constituyen, según historiadores y juristas, el primer genocidio del siglo XX. En Suiza, negar ese genocidio es objeto de puniciónEnlace externo.

Fin del recuadro

La semana pasada, durante una conferencia de prensa en el consulado de Turquía en Zúrich, Doğu Perinçek reavivó la hoguera al pedir a Suiza revocar el reconocimiento del genocidio armenio. Aplaudió además la iniciativa parlamentariaEnlace externo del diputado Yves Nidegger que pide retirar la noción de genocidio del artículo 261 bis del Código Penal.

swissinfo.ch conversó sobre el polémico fallo de la CEDH y sobre la norma antirracista suiza con Gerhard FiolkaEnlace externo, profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Friburgo.

swissinfo.ch: ¿Qué opina del fallo de la CEDH según el cual la negación del genocidio armenio es parte de la libertad de expresión?

Gerard Fiolka: Las consideraciones no son más convincentes que la decisión, la cual, por otra parte, fue tomada con una pequeña mayoría. La Gran Sala de la CEDH concluyó que no era necesario castigar la negación del genocidio armenio en nuestra sociedad democrática porque no existe un vínculo particular con Suiza y porque los acontecimientos ocurrieron hace ya mucho tiempo.

Esa decisión afecta seriamente la discrecionalidad de los Estados. Hasta ahora, la CEDH les había dejado un amplio margen de maniobra frente a las declaraciones inmorales o que critican la religión, al estimar que la autoridad estatal era la mejor posicionada para evaluar los límites establecidos a la libertad de expresión. En Europa, desde luego, esa libertad no es ilimitada y las leyes imponen numerosas restricciones.

Gerhard Fiolka, profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Friburgo.

(zvg)

swissinfo.ch: ¿Por qué es posible para la CEDH negar el genocidio armenio, pero no el Holocausto?

G.F:. La Gran Sala de la CEDH considera que la negación de la Shoah es la manifestación de una ideología antidemocrática y antisemita. Por tanto, es peligrosa. Este argumento no me convence. Se parte de una simple afirmación para hacer una diferencia entre la Shoah y otros genocidios, pero no es objetiva y expone de nuevo a los judíos como un caso especial.

swissinfo.ch: ¿Por qué Suiza no modificó su norma contra el racismo tras la sentencia de Estrasburgo?

G.F:. Las decisiones de la CEDH conciernen siempre una violación de los derechos fundamentales en casos particulares. Por lo tanto, una condena no permite necesariamente sacar conclusiones para otros casos o para las propias normas penales. Es plausible que una interpretación más restrictiva de la ley permita en el futuro evitar la violación de la libertad de expresión.

Para mí, nada obliga a modificar la ley. El 3 de marzo de 2016, el Consejo Nacional (cámara baja) rechazó una moción para suprimir la norma, lo que sugiere que actualmente no existe consenso político suficiente para modificar o eliminar ese artículo.

swissinfo.ch: ¿Qué opina de la iniciativa parlamentaria de Yves Nidegger que pide eliminar la mención de genocidio de la norma penal o agregar que el genocidio debe “... haber sido constatado por un tribunal internacional competente...”?

G.F:. Para mí, sería un error hacerlo. La negación de un genocidio siempre es traumática para el grupo concernido. En Suiza, uno puede ser condenado por decir que las máquinas de coser de un determinado fabricante son un poco anticuadas técnicamente. Realmente no entiendo por qué no podríamos castigar la negación de un genocidio.

Limitarse a los genocidas reconocidos por las cortes de justicia internacional competentes reduciría en gran medida el número de genocidios concernidos por la norma. Sobre los genocidios cometidos en Ruanda y Srebrenica, por ejemplo, hubo sentencia de tribunales internacionales. Sobre la Shoah no hay juicios similares. Los procesos de Nuremberg no juzgaron a la Shoa, sino a los responsables de una guerra de agresión y de crímenes de guerra.

Por otra parte, la noción de genocidio es definida por el Código Penal suizo y por los tratados internacionales. Por ello, un juez suizo está en posición de determinar si los hechos históricos responden a la definición de ese crimen. Por último, la cuestión no es saber si una instancia - ya sea un parlamento, un tribunal, un oráculo o la mayoría de los telespectadores – “reconoce” un genocidio, sino si fue realmente cometido en el sentido penal del término.

swissinfo.ch: ¿Cuáles son las exigencias para las pruebas históricas?

G.F:. El tribunal debe evaluar las pruebas presentadas y concluir que los acontecimientos históricos representan un genocidio o un crimen contra la humanidad. La Shoah y el genocidio armenio están bien documentados. Para hablar de genocidio, se debe demostrar sobre todo, que sus autores tenían la intención de exterminar a un determinado grupo étnico. En el caso armenio, se escucha a veces que las personas murieron como consecuencia de actos de guerra. Pero seamos claros: cuando han sido deportadas miles de personas de un grupo étnico, incluidos mujeres y niños, y se les ha obligado a efectuar marchas prolongadas a través de desiertos inhóspitos, es normal encontrarse en el banquillo de los acusados por haber intentado exterminarlos.

swissinfo.ch: ¿Por qué alguien podría tener el derecho a mentir, pero no a negar un genocidio? En otras palabras, ¿cuál es el propósito de la norma antirracismo?

G.F:. Al negar un genocidio, se violenta una segunda vez al grupo concernido y se le inflige un nuevo traumatismo. La negación es a menudo una forma de insinuar que las “supuestas” víctimas buscan sacar provecho de un genocidio imaginario, lo que afecta directamente a la imagen de su grupo. El genocidio y los crímenes contra la humanidad son tan graves que dañan no solamente a los individuos afectados, sino a la humanidad entera.

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Traducido del francés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

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