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La ciudad Jeremie en Haití devastado por el huracán Matthew, el 8 de octubre de 2016

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Haití inició este domingo tres días de duelo por los centenares de muertos del huracán Matthew, mientras el empobrecido país caribeño enfrentaba la devastación.

Matthew, en tanto, perdió la categoría de huracán y pasó a ser un "ciclón pos-tropical" tras azotar la costa sureste de Estados Unidos con un saldo de al menos 17 muertos.

A las 15H00 GMT, el meteoro ostentaba vientos de 120 km/h mientras se alejaba de la costa de Carolina del Norte, aunque causaba importantes inundaciones, y caída de árboles y tendidos de alta tensión.

Pero la atención se concentra en Haití, el país más pobre de las Américas, que aún no se recupera del devastador terremoto de 2010 y que sufre una epidemia de cólera.

Matthew tocó tierra haitiana el martes como un monstruoso huracán categoría 4 en una escala de 5, con vientos de 230 km/h.

El sur, la zona afectada, tiene una población de 1,3 millones de habitantes, con una tasa de pobreza de entre 60 y 70%.

"No estamos lejos de contar con un millón de personas en urgente necesidad de asistencia humanitaria", dijo Mourad Wahba, el coordinador de la ONU para la ayuda.

Tomas aéreas de las zonas del sur del país más afectadas mostraban un paisaje devastador, de ranchos de lata derruidos, árboles arrancados de cuajo y riadas de lodo inundando el terreno.

- Balance provisorio -

La Protección Civil dio un balance oficial provisorio de 336 muertos, aunque esperan tener cifras precisas para el miércoles.

Otros funcionarios situaron en 400 los fallecidos.

El mandatario interino de Haití, Jocelerme Privert, declaró tres días de duelo nacional desde este domingo ante los estragos causados por el ciclón.

En Jérémie, la situación era desesperante, mientras que en la bahía de Abricots, a 17 km, los habitantes sólo tienen alimentos para 10 o 15 días, dijo David Millet, quien trabajó durante años para la ONG Agrónomos y Veterinarios Sin Fronteras.

En ciertas zonas del territorio hasta 80% de los cultivos fueron arrasados, por lo que se espera que la gente abandone las zonas rurales hacia las urbanas, empeorando la situación en los barrios marginales de ciudades como Puerto Príncipe.

Por tanto, Wahba dijo que la ayuda no solo debe llegar a las ciudades, si no también a las zonas rurales para que la gente permanezca en el lugar.

Las promesas de ayuda se multiplicaban. Estado Unidos anunció el envío del buque USS Mesa Verde con 300 efectivos especializados en emergencias médicas, asistencia y reconstrucción y tres helicópteros, que se sumarán a un personal de 250 y nueve helicópteros ya listos para desplegarse en Haití.

El sábado, una avión fletado por Estados Unidos llevó la primera parte de un paquete de ayuda de más de 480toneladas.

Francia anunció el envío de 60 uniformados con 32 toneladas de ayuda humanitaria y equipo para purificación de agua, en tanto Venezuela, que sufre una severa crisis de desabastecimiento, envió con celeridad tres cargas de ayuda y alimentos.

El grupo de beneficencia International Relief Teams, con sede en California, dijo que donó 7 millones de dólares en suministros médicos, junto con MAP International y Hope for Haiti.

"Mucha gente perdió todo y se quedó solo con lo puesto", señaló la ONG Care-France.

- Inundaciones en EEUU -

Matthew seguía golpeando el domingo la costa sureste de Estados Unidos, donde dejaba hasta el momento nueve fallecidos: cinco en Florida y cuatro en Georgia.

Las inundaciones representaban una amenaza para la vida y la propiedad.

"La combinación de crecidas súbitas, la marea y la grandes y destructivas olas causarán inundaciones en zonas cercanas a la costa normalmente secas", señaló el Centro Nacional de Huracanes (NHC).

Matthew tocó tierra el sábado en Carolina del Sur como huracán categoría 1, tras su paso por Haiti, República Dominicana, Jamaica, Cuba y las Bahamas.

Se esperan inundaciones récord y millones de estadounidenses estaban sujetos a órdenes de evacuación en tanto se impusieron toques de queda.

El presidente Barack Obama declaró el estado de emergencia en Florida, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte, lo que implica ayuda federal.

Más de un millón de abonados estaba sin energía eléctrica, el que era lentamente restablecido.

En Jacksonville Beach, Sam Vond, un jubilado de 68 años, andaba en bicicleta por la costa el sábado. "No estuvo tan mal. No salí. Nos quedamos en casa hasta que se dijo que no había problema con salir. Por suerte, mi casa no sufrió daños, así que estoy contento", dijo.

Pero la ciudad costera de St. Augustine, la más antigua del estado de Florida, sufrió "fuertes daños", dijo a la AFP el comandante Chuck Mulligan, de la oficina del comisario del condado de St.Johns.

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