Hermandad cultural a través de bandas de música

Las bandas en México acompañan todos los momentos de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte.

(Keystone Archive)

Los suizos se movilizan recolectando instrumentos musicales usados para apoyar a bandas campesinas de México.

La iniciativa es de la ONG suiza ‘Tradiciones para el Mañana’, que desde 1986 trabaja por salvaguardar el patrimonio cultural de los pueblos autóctonos de América Latina.

Los responsables de la ONG suiza ‘Tradiciones para el Mañana’ respondieron favorablemente al pedido de instrumentos de música que el mes pasado les hicieron algunas bandas de vientos del norte de México, cuya carencia de recursos les impide adquirlos.

Este inusual proyecto de la ONG helvética obedece a que, en México, la banda de música es un elemento fundamental de la vida de las comunidades indígenas. Tiende puentes entre generaciones, refuerza el tejido social y favorece los intercambios entre las mismas colectividades, según su director, Diego Gradis.

Un elemento cultural fundamental

“La banda acompaña los hechos sociales de la comunidad, desde el nacimiento, hasta la muerte de sus componentes. Uno nace con música, festeja los eventos de la vida con música y se muere con música” explica el responsable de la ONG que apadrina esta campaña.

“En la sierra Mixe o en Oaxaca, por ejemplo, toda la vida de las comunidades se desarrolla al ritmo de la música de bandas, y si se corta esa tradición se pierde un elemento fundamental del tejido comunitario, que va desapareciendo”, explica Gradis.

El director de ‘Tradiciones para el Mañana’ agrega que no sólo en México, sino también en Colombia, Bolivia o Ecuador las bandas constituyen un elemento importante para las comunidades indígenas.

“Primero, porque los que enseñan a los niños a tocar los instrumentos son los ancianos. Son puentes entre las generaciones, ya que a través de la música los jóvenes reciben los conocimientos y la sabiduría ancestral. Y es importante, porque debido a la televisión, la tradición oral se está perdiendo”, subraya.

La banda es también una herramienta de intercambios entre comunidades alejadas. Los directores se invitan, por ejemplo, para festejar las fiestas patronales de sus respectivas agrupaciones.

“Para los jóvenes esos intercambios son muy importantes porque les permiten conocer las tradiciones de pueblos vecinos, se encuentran y abren sus espacios a gente que comparte la misma pasión: la música. Así, la banda se convierte en eje del tejido comunitario”, precisa Diego Gradis.

Tradición post colonial

En México, la tradición de las bandas de vientos data de la época post colonial. Durante la revolución desempeñaron un papel social muy importante en la consolidación del proceso. “Por más de dos siglos las bandas han sido un elemento de cohesión de las comunidades”, enfatiza el director de la ONG helvética.

Las bandas van ampliándose, cada día se forman nuevas, pero los instrumentos son tan antiguos que ya casi no suenan. Con los años se van arruinando y las comunidades no tienen los recursos financieros para reemplazarlos. “Esos instrumentos son caros en México, una trompeta cuesta cerca de 500 dólares y un saxofón 800”, señala Gradis.

Una tradición muy helvética

“Nos dimos cuenta que en Suiza también hay una gran tradición de bandas de vientos. Son las famosas ‘fanfares’ y prácticamente no existe municipio que no cuente con una”.

“Estas bandas tienen instrumentos que ya no sirven o que no usan porque ahora hay menos bandas que antes, y se los encuentra almacenados en las bodegas y depósitos. A veces los utilizan como adornos”, agrega.

“Esto se debe a que antes eran comprados por la administración comunal. Pero ahora los músicos quieren tener sus propios instrumentos, lo que es normal, porque existe una relación muy especial entre el músico y su herramienta”, explica Diego Gradis.

“Pero estos instrumentos son tesoros allá en México. Los campesinos sueñan con ellos; además, son de buena calidad y están en muy buen estado. En las comunidades del Estado de Hidalgo y en Mixe, les espera una segunda vida”.

La campaña de la ONG fue lanzada hace un mes, principalmente en los cantones suizos de expresión francesa y hasta el momento son varias ‘fanfares’ las que han respondido favorablemente.

La primera semana los organizadores recibieron 60 instrumentos casi nuevos o con muy poco uso”, anuncia satisfecho Diego Gradis pensando en la cara de felicidad de los indígenas Mixe, allá... en el norte de México.

Este reportaje sigue en ‘Más sobre el tema’.


swissinfo, Alberto Dufey

Contexto

Las bandas de aliento llegaron a Oaxaca y México con la invasión francesa.
Especialmente los oaxaqueños se apropiaron de esta organización orquestal que la han hecho propia.
La cultura popular tiene como base de expresión una banda de aliento.
En Oaxaca se supone que existen más de cinco mil bandas.



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