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Placa del Banco do Brasil en la entrada de una sucursal de la institución en Sao Paulo el 26 de abril de 2013

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El mercado volvió a empeorar sus previsiones de crecimiento de Brasil y apuesta por la parsimonia el Banco Central en el recorte de tasas, ante un cruce de datos decepcionantes, tensiones políticas e incertidumbres internacionales.

La semana se presenta con una alta carga de ansiedad para el gobierno conservador de Michel Temer: el martes se publicarán datos de desempleo y el miércoles se dará a conocer el PIB del tercer trimestre y la política de tasas del Banco Central (BCB).

Las consultoras Tendencias y Gradual Investimentos prevén una contracción del 0,6% respecto al trimestre anterior y de 3,2% frente al mismo periodo de 2015. El promedio de los economistas consultados por diario Valor es de una caída trimestral de 0,9%.

En todos los casos, alejan la perspectiva de una recuperación rápida de la economía brasileña, que en 2015 se contrajo un 3,8% y enfrenta su peor recesión en más de un siglo.

En el caso de Tendencias, el dato de -0,6% marca una fuerte degradación respecto a una proyección "cercana a la estabilidad" vigente un mes atrás, dijo a la AFP uno de sus analistas, Silvio Campos.

Ello se debe, explica, a la publicación de "datos industriales decepcionantes, sobre todo en el sector automovilístico", así como a la lentitud de la recuperación de la demanda "tanto del sector público como de los gastos de los hogares", en un contexto de crecimiento del desempleo.

Campos prevé que el índice de desempleo se mantenga hasta fin de año en torno a su nivel récord de 11,8%, pese a ser un periodo favorable a las contrataciones temporarias, y que incluso "se eleve a un 12% en el primer trimestre de 2017", antes de retroceder en el segundo trimestre.

La última encuesta semanal Focus realizada por el BCB con un centenar de analistas e inversores empeora igualmente (por octava semana consecutiva) la proyección de 2016, con una caída del PIB de 3,49%; y reduce (por sexta semana consecutiva) la del crecimiento en 2017, a un endeble 0,98%.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aseguró el lunes que en Brasil "la incertidumbre política ha disminuido" y "la confianza empresarial y de los consumidores se está recuperando", pero así y todo prevé una recesión de 3,4% este año y un crecimiento nulo (0%) en 2017.

- Prudencia en la reducción de las tasas -

En cuanto a la tasa de referencia Selic, el BCB debería volver a reducirla, al igual que en octubre, en 0,25 puntos porcentuales, a 13,75%, de acuerdo con Tendencias. La decisión estará apuntalada por un reflujo de las expectativas de inflación, pese a la depreciación del real frente al dólar después de la elección del republicano Donald Trump en Estados Unidos.

El informe Focus prevé un aumento de precios de 6,72% este año (frente a 6,88% hace un mes) y de 4,93% en 2017 (5% hace un mes), acercándose al centro de la meta de 4,5% del BCB. Aunque esa mejora esté relacionada con la baja demanda en un contexto de desempleo, reduce la presión sobre la economía, después de un índice inflacionario de 10,67% en 2015, el mayor en trece años.

El gobierno de Temer, que asumió tras la destitución este año de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, impulsa medidas de austeridad con el fin de recuperar la confianza de los inversores.

Pero sus planes avanzan en medio de denuncias de corrupción que la semana pasada le obligaron a desprenderse de un poderoso ministro; y que amenazan con provocar un vendaval político tras la próxima firma de un acuerdo de "delación premiada" (a cambio de reducción de penas) entre la justicia y decenas de ejecutivos de la constructora Odebrecht, clave en el escándalo de desvíos de fondos de Petrobras.

Entre las medidas figuran la congelación del gasto público durante 20 años (que el Senado debería votar este año) y una reforma de las jubilaciones, que crea resistencias por su probable costo político en las elecciones presidenciales y legislativas de 2018.

"No hay manera de aplazar esas medidas cruciales", porque incluso con ellas, la deuda, que supera el 70% del PIB, "seguirá creciendo", advierte Silvio Campos, de Tendencias.

En busca de oxígeno financiero, el BCB pudo anunciar el lunes una buena noticia: en octubre, el país registró su mayor superávit fiscal desde que inició la serie estadística en 2001, gracias a los fondos aportados por un plan de regularización de activos no declarados en el extranjero.

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