Desde un punto de vista eminentemente práctico, en Suiza el simple hecho de poseer una casa de vacaciones puede ser una inversión.

Mientras en 2009 se desplomaban los precios de la vivienda en países como Estados Unidos, Gran Bretaña o España, el mercado inmobiliario suizo experimentó un crecimiento superior a la media.

La ley federal conocida como Lex Koller limita la adquisición de propiedades por extranjeros en Suiza. La posesión de una propiedad no da a la persona el derecho a un permiso de residencia. Los permisos y las autorizaciones para la compra de propiedades se tramitan ante las autoridades cantonales.

Conseguir financiación, en general del 60 al 80% del precio del inmueble, es relativamente sencillo. Los índices de interés son bajos: suelen rondar el 4% o menos, pero últimamente las tasas de interés son negativas. No obstante, hay que pagar el coste del cierre de la operación y determinados impuestos y cargas tributarias para completar la transacción e inscribir la propiedad ante las autoridades competentes.

Comprar una casa de vacaciones

Los extranjeros pueden adquirir viviendas de vacaciones, previa autorización para ello. Concurren a este propósito varios factores: la vivienda debe estar ubicada en un sitio designado por las autoridades cantonales como lugar turístico, y por tanto sometida a unas determinadas cuotas municipales. Los cantones y los ayuntamientos pueden añadir restricciones propias, como por ejemplo la de permitir a los extranjeros solo la compra de residencias que ya pertenecían a extranjeros. 

Las viviendas de vacaciones no pueden ser alquiladas por año, sino solo por periodos inferiores. Los pisos y apartamentos con servicios incluidos deben ser puestos a disposición de un dueño de hotel reconocido para atender todas las actividades de hotelería, sobre todo durante la temporada alta. Varios municipios están poniendo en práctica la iniciativa aprobada en las urnas y destinada a limitar la construcción de residencias secundarias.

Por regla general, la superficie neta del vivienda (en la que se incluyen todas las piezas habitables, además de la cocina, la entrada, los servicios higiénicos, piscina cerrada, sauna y cuarto de pasatiempos, y se excluyen los balcones, escaleras, sótano y desván) y la superficie completa del inmueble no deben exceder los 200 m² y los 1.000 m², respectivamente. Los espacios de hasta 250 m² y 1.500 m² , respectivamente, son automáticamente autorizados si se demuestra la necesidad. Solo en casos excepcionales se permiten superficies mayores. 

Por último, en general está prohibido que una familia posea más de una casa de vacaciones. Si el comprador de la vivienda de vacaciones o del apartamento con servicio, su esposa, pareja registrada o hijo menor de 18 años ya posee una casa o una vivienda secundaria en Suiza, puede conseguir la autorización solo si vende el bien inmueble de su propiedad antes de inscribir la nueva adquisición en el Registro Catastral del municipio.

Si desea más información al respecto, visite la página web del Ministerio de Justicia que brinda todas las directrices a los extranjeros interesados en adquirir una propiedad en Suiza.

Compra de vivienda principal

Los extranjeros oriundos de terceros estados (fuera de la UE/EFTA) que residen en Suiza sin permiso C pueden comprar una casa unifamiliar o un apartamento en su actual lugar de residencia sin necesidad de una autorización previa

La misma regla rige para la compra de terreno, siempre que la construcción en el mismo empiece en el plazo de un año. En ambos casos el comprador tiene que habitar la vivienda y no puede alquilarla, ni siquiera parcialmente.

En general no hay limitaciones que fijen el tamaño de la superficie habitable, pero el comprador solo puede adquirir una única unidad de residencia. Si la propiedad es muy extensa puede ser considerada como un mero objeto de inversión. Salta la alarma cuando el bien inmueble tiene más de 3.000 m². En esos casos interviene el Registro Federal de la Propiedad  para determinar si es posible la autorización.

Si cambia de domicilio no es necesario vender la propiedad. El dueño puede seguir usándola como residencia secundaria o de vacaciones, o incluso alquilarla a terceros.

Más aún, el propietario puede comprar otra casa en el nuevo lugar de residencia sin tener que vender la primera. Sin embargo, el comprador que no tiene la intención de vivir permanentemente en su segunda morada viola la ley. Queda estrictamente prohibido el cambiar de domicilio con el único propósito de comprar varias viviendas sin necesidad de autorización. En esos casos, las autoridades pueden hacer que el comprador solicite, con carácter retroactivo, la autorización de compra de sus otros inmuebles o incluso ordenar la anulación de la venta.

Si desea más información al respecto, visite la página web del Ministerio de Justicia que brinda todas las directrices a los extranjeros interesados en adquirir una propiedad en Suiza.

Compra de una segunda residencia (no de vacaciones)

Las personas de países pertenecientes a la UE/EFTA que deban cruzar diariamente la frontera para ir a su centro de trabajo en Suiza, con el permiso G, pueden adquirir una segunda vivienda en el lugar donde trabajan, sin necesidad de autorización.

El comprador debe ocupar la residencia mientras trabaja en la zona como empleado transfronterizo. No puede alquilarla, ni siquiera parcialmente, y –por regla general-, la oficina del Registro de la Propiedad no da curso a la transacción si el inmueble excede los 1.000 m², pero remitirá al comprador a la oficina en la que pueda tramitar la autorización.

Si desea más información al respecto, visite la página web del Ministerio de Justicia que brinda todas las directrices a los extranjeros interesados en adquirir una propiedad en Suiza.

Construir en suelo urbanizado

En principio, hace falta una autorización previa para comprar terreno no urbanizado en áreas residenciales, industriales o comerciales. Hay veces en las que no se requiere permiso para hacerlo (residencia principal, vivienda secundaria, local comercial permanente). En todo caso se aplican ciertas normas, entre ellas la que establece aproximadamente un año de plazo para iniciar la construcción.

Si desea más información al respecto, visite la página web del Ministerio de Justicia que brinda todas las directrices a los extranjeros interesados en adquirir una propiedad en Suiza.

Cómo emprender un negocio en Suiza

La Constitución helvética permite a cualquier persona, incluyendo a los extranjeros, regentar un negocio, crear una empresa o tener interés financiero en una.

No es necesario pertenecer a ninguna organización ni hace falta una autorización previa para crear una empresa. Tampoco es necesario presentar un balance anual sobre los gastos de funcionamiento. 

Pero si usted es extranjero debe poseer los permisos de trabajo y de residencia para regentar un negocio permanentemente. En Suiza es posible formar los siguientes tipos de empresas:

  • Una empresa de sociedad anónima o limitada
  • Una oficina filial
  • Adquirir una empresa existente en Suiza
  • Formar una sociedad conjunta (joint venture)
  • Formar una alianza estratégica
  • Sucursales o agencias filiales

El procedimiento para establecer un negocio supone, en general, los siguientes pasos:

  • Redactar la escritura de constitución ante un notario público
  • Abrir una cuenta de garantía bloqueada para retener el capital desembolsado
  • Registrar las escrituras de constitución en el registro comercial de la localidad para darle el valor legal correspondiente
  • Pagar un impuesto del timbre – 1% del capital, dispensando el primer millón de francos
  • Darlo de alta en el Registro del Impuesto sobre el valor añadido IVA
  • Afiliar a sus empleados en los sistemas de seguridad social de competencias federal y cantonal

Empresa individual: Si la empresa en Suiza es individual, de sociedad anónima o de sociedad limitada, es posible tramitar su inscripción en línea a través de la página gubernamental dedicada a las PYME  (en alemán, francés o italiano).

Para más información sobre cómo emprender un negocio en Suiza le sugerimos visitar la página web de Switzerland Global Enterprise (antigua OSEC).

Compra de una propiedad para una empresa estable

Los inversores en busca de propiedades con fines lucrativos deben dirigirse a los bienes inmuebles empleados para propósitos comerciales (local industrial, almacenes, oficinas, centros comerciales, puntos de venta, hoteles, restaurantes, talleres, etc.). 

Estas propiedades pueden ser adquiridas sin autorización. En este caso, no importa que el bien inmueble sea usado para albergar un negocio del comprador o sea alquilado o cedido a una tercera persona dedicada a una actividad comercial. Se puede comprar este tipo de bienes inmuebles como simple inversión.

Para la adquisición no hace falta autorización previa y el comprador tiene la posibilidad de obtener otros derechos como son los de construcción, compra, primera opción, o recompra.

La construcción, alquiler o arriendo con opción a compra de viviendas no está reconocida como una actividad comercial y está prohibido comprar inmuebles con ese objeto.

Para más información al respecto, visite la página web del Ministerio de Justicia que brinda todas las directrices y orientaciones a los extranjeros interesados en adquirir una propiedad en Suiza.

Hipotecas y financiación

Los tipos de interés fijo o variable y el mercado financiero hipotecario son los tres modos principales de hipotecas en Suiza.

Como ocurre en otros mercados, el tipo de interés variable se ajusta continuamente al índice de interés imperante en el mercado del capital, mientras que el tipo de interés hipotecario fijo no suele cambiar durante un periodo de tres a cinco años. El mercado financiero hipotecario está basado en el índice Libor (London Interbank Offered Rate) para el mercado de capitales en euros. A esto se añaden las comisiones, y el monto final depende de la capacidad crediticia de la persona prestataria.

Hablando en términos generales, los compradores deben depositar al menos el 20% del precio de la propiedad. Al menos el 10% deben depositarlo en efectivo y el 10% restante pueden costarlo con un fondo o la caja de pensión. El coste anual del crédito no debe ser más de un tercio del sueldo bruto que gana el comprador. Los tipos de interés son negociables, es decir, algo parecido a ir de tienda en tienda comparando precios. La cantidad del préstamo puede llegar al 80% del valor que tiene el inmueble en el mercado.

Los dueños de una propiedad residencial pagan los impuestos federal y cantonal sobre los bienes inmuebles. El propietario de una vivienda puede deducir en sus declaraciones a la renta los intereses hipotecarios y los costes de mantenimiento. Si se trata de oficinas y edificios comerciales, el coeficiente del crédito ronda generalmente el 70%.

Puede obtener más información sobre hipotecas en Suiza en la web Hausinfo.

Para más información sobre cómo emprender un negocio en Suiza le sugerimos visitar la web de Switzerland Global Enterprise (antigua OSEC).

Red de relaciones comerciales en el exterior

Las agencias suizas de inversiones y comercio exterior (Swiss Business Hubs) son una especie de “tiendas y servicios bajo el mismo techo” que el gobierno pone a disposición de los empresarios interesados en hacer negocios en distintos países del mundo y de los empresarios extranjeros que quieren establecer sus empresas en Suiza.

La red puede ayudar a encontrar fabricantes específicos, organizar los contactos iniciales y dar informaciones útiles.

Hay hubs en países europeos como Gran Bretaña, Alemania, España o Francia, y también en Estados Unidos, Rusia, Singapur y Sudáfrica.

Puede encontrar una lista completa de los centros de negocios (hubs) en la página de Switzerland Global Business (antigua OSEC).

Swiss Market Index (SMI)

En su condición de índice bursátil de valores estrella (blue chips), Swiss Market Index (SMI) es el índice de acciones más importante de Suiza y consta de 20 títulos entre los más importantes del Swiss Performance Index (SPI), un conjunto de acciones y obligaciones de empresas domiciliadas en Suiza que cotizan en la Bolsa de Zúrich (SIX Swiss Exchange).

A diferencia del SPI, el SMI no se comporta por dividendos. Las acciones que componen el SMI son examinadas anualmente. Los títulos comercializados por el SMI representan el 90% de todo el  mercado bursátil y del volumen comercial que figura en las listas del denominado SIX Swiss Exchange, uno de los dos mercados bursátiles de Suiza (el otro es el Berne eXchange).

El SMI es considerado como el globo sonda del mercado bursátil suizo y a menudo sirve  para formular otros instrumentos financieros. El SMI comenzó a funcionar en junio de 1988 con un valor inicial de 1.500 puntos.

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