Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Investigación sobre el COVID-19 “Tardaremos dos años en tener un fármaco específico para el coronavirus”

probeta

Utilizar los anticuerpos de las personas curadas para curar a los pacientes enfermos: es lo que pretende hacer el IRB de Bellinzona para luchar contra el coronavirus.

(Keystone / Olivier Hoslet)

El Instituto de Investigación en Biomedicina de Bellinzona, en el cantón Tesino, participa en los esfuerzos internacionales para desarrollar terapias y vacunas contra el coronavirus. Entrevista con el director del laboratorio Luca Varani.

En funcionamiento desde el año 2000, el Instituto de Investigación en Biomedicina (IRB) es un centro de referencia internacional en el campo de los mecanismos de defensa inmunológica. En el instituto de Bellinzona se han identificado, entre otras cosas, anticuerpos y moléculas capaces de combatir los virus responsables del SARS (síndrome respiratorio agudo severo) y del SROM (síndrome respiratorio de Oriente Medio).

Ahora se necesitan su experiencia y conocimientos para hacer frente a la actual pandemia del COVID-19. El IRB encabeza un consorcio que ganó un concurso de la Comisión Europea, que ha destinado casi 50 millones de euros a la investigación urgente de nuevas vacunas, terapias y pruebas diagnósticas. 

Neuer Inhalt

Suscripción a la Newsletter

¿Desea recibir las últimas noticias de Suiza? Suscríbase a nuestra Newsetter

El objetivo del consorcio – que incluye al Hospital San Matteo de Pavía (Italia), la Universidad de Brauchschweig (Alemania) y el instituto Karolinska (Suecia) – es desarrollar nuevas inmunoterapias contra el nuevo coronavirus, explica Luca Varani, director de laboratorio en el IRB y promotor del consorcio de investigadores.

¿Cuáles son los fármacos contra el coronavirus

Actualmente no existe un tratamiento específico contra el nuevo coronavirus. Se recurre a los denominados antivirales que ya se utilizaron contra el virus del SARS, SROM, VIH y del Ébola. Entre los potenciales medicamentos está también la cloroquina, que se utiliza en la prevención y cura de la malaria, y un fármaco desarrollado para tratar la artritis reumatoide. Un grupo de investigadores chinos está desarrollando medicamentos a base de hierbas.

Fin del recuadro

swissinfo.ch: Nuevas inmunoterapias contra el coronavirus… ¿De qué se trata exactamente? 

Luca Varani: Lo voy a ilustrar con un ejemplo. Recordemos nuestra infancia cuando contrajimos la varicela. Solo la podemos contraer una vez en la vida, ya que nuestro sistema inmunológico produce anticuerpos capaces de vencer la enfermedad tan pronto se vuelve a presentar. Los anticuerpos se producen también en el caso de una infección de coronavirus y estos son los que nos interesan…

swissinfo.ch: ¿Puede explicarlo en detalle?

L.V.: Tomemos un paciente que se ha recuperado del coronavirus: en su cuerpo e

swissinfo.ch: Sobre el papel parece fácil. ¿Es suficiente con extraer sangre a una persona curada e inyectarla a un paciente enfermo?​​​​​​​

L.V.: Tenemos tres enfoques diferentes. El primero prevé, en efecto, extraer sangre a los pacientes curados del COVID-19, extraer los anticuerpos y administrarlos a los enfermos. Es un método sencillo y rápido, pero tiene un inconveniente: se necesitan continuas donaciones de sangre por parte de personas curadas. Es un tratamiento que se utiliza desde hace más de un siglo. Por ejemplo, se aplicó de forma experimental durante la última epidemia del Ébola.

En el segundo enfoque se toman fragmentos de anticuerpos presentes en el organismo de una persona curada, se mezclan y se reconstruyen nuevos anticuerpos en el laboratorio. Es una técnica desarrollada a principios de los años 90 y hoy hay varios fármacos en el mercado que se producen de esta forma.

El tercer enfoque, en cambio, es una especialidad del IRB. Buscamos en el paciente curado no todos los anticuerpos, sino solo los mejores, es decir, aquellos que han demostrado ser capaces de derrotar al coronavirus. Luego, los producimos artificialmente y los administramos como un fármaco. La ventaja es que los podemos producir indefinidamente.

swissinfo.ch: El virus del COVID-19 podría mutar. ¿No se corre el riesgo de desarrollar un fármaco con una eficacia limitada?

L.V.: En efecto. Al igual que las bacterias, los virus pueden mutar. Es además por este motivo que no tenemos un fármaco contra el VIH. En el caso del coronavirus, hay dos soluciones: desarrollar un cóctel de dos o tres anticuerpos o crear anticuerpos “biespecíficos”. Estos siguen siendo eficaces incluso en el caso de una mutación y son una especialidad de mi grupo de investigación. Ya desarrollamos anticuerpos de este tipo durante la epidemia de Zika en 2017.

“Hemos desarrollamos anticuerpos de este tipo durante la epidemia de Zika en 2017."

Fin de la cita

swissinfo.ch: ¿Cuánto tiempo tardaremos en disponer de un fármaco específico para el nuevo coronavirus?

L.V.: Una vez desarrollados, proporcionaremos estos anticuerpos biespecíficos al Hospital de Pavía, que los someterá a pruebas in vitro sobre extraídos a pacientes. Los primeros resultados cientíticos deberían estar disponibles dentro de 3-6 meses. Hasta tener un fármaco homologado se necesitarán, en el mejor de los casos, al menos dos años. Lo interesante es que las informaciones que obtendremos se podrán utilizar también para el desarrollo de una vacuna.

Lo interesante es que las informaciones que obtendremos se podrán utilizar también para el desarrollo de una vacuna.

swissinfo.ch: A nivel internacional, el IRB se ha dado a conocer por sus descubrimientos en el campo de los virus de la gripe, el SARS y el SROM. ¿En qué medida estos avances pueden ser útiles para afrontar la actual crisis del coronavirus?

L.V.: Los métodos y las pruebas celulares que aplicamos hoy para el nuevo coronavirus se desarrollaron en el marco de las investigaciones no solo sobre el SARS y el SROM, sino también sobre otras infecciones virales. Además, hay anticuerpos desarrollados en el caso del SARS que funcionan también para el COVID-19, aunque de manera menos eficaz. Pero es un punto de partida.

Hay que subrayar una cosa: la ciencia no está hecha para responder rápidamente a las situaciones de emergencia. Por esa razón hay respaldarla constantemente. En 2003, todo el mundo hablaba del SARS, pero enseguida se olvidó. Sin embargo, los virus que causan el SARS y el SARS-CoV-2 son similares: si se hubieran destinado fondos para desarrollar una vacuna contra el SARS, hoy tendríamos probablemente una vacuna para este nuevo coronavirus. 


Traducción del italiano: Belén Couceiro

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes