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Investigación y desarrollo


Suiza apuesta por la innovación ‘descentralizada’


Por Ariane Gigon, Villigen (AG)


La innovación es hoy el ‘primer mandamiento’ de los discursos científicos, políticos y económicos globales. Suiza cree en su importancia y lo confirma adoptando un proyecto que contempla múltiples instalaciones. La primera de ellas acaba de inaugurarse.

El Instituto Paul Scherrer cuenta con una gran reputación en el mundo científico. (Keystone)

El Instituto Paul Scherrer cuenta con una gran reputación en el mundo científico.

(Keystone)

El Instituto Paul Scherrer (PSI en inglés), ubicado en Villigen, en el cantón de Argovia, es posiblemente el menos conocido de todos los institutos suizos de investigación científica. Pese a ello, es un referente internacional de la talla de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, o de su homóloga de Lausana, así como de otras instituciones internacionales del más alto nivel.

“Suiza ocupa una plaza excepcional. Siete u ocho de nuestras universidades figuran entre las 200 más importantes del mundo, lo que significa que entre 70 y 80% de los estudiantes de Suiza se forman en las mejores escuelas del mundo”, afirma Joël Mesot, director del PSI.

Una posición que podría verse debilitada, no obstante, tras la votación del 9 de febrero del 2014 que dio el “sí” a la aplicación de cuotas a la inmigración, lo que podría afectar la riqueza multicultural característica de la actividad académica y científica que se desarrolla en Suiza.

Cinco sitios

A iniciativa de los cantones, Suiza tendrá cinco sitios consagrados a la innovación que operarán de forma descentralizada. Juntos conforman lo que se conoce como Parque de la Innovación Suiza.

La Escuela Politécnica Federal de Lausana y su homóloga en Zúrich son los dos principales polos previstos en este proyecto.

Pero se contemplan también tres instalaciones secundarias en los cantones de Argovia, Basilea Campaña y Berna. Un proyecto que, a nivel integral, cuenta con el respaldo del Gobierno suizo.

Como conjunto, el Parque de la Innovación Suiza aspira a garantizar y promover la inversión privada en investigación y desarrollo.

Los cinco sitios garantizarán la oferta de equipos de primer nivel disponibles para investigadores, y estarán estratégicamente ubicados cerca de universidades y empresas.

Los cinco sitios son: 

SIP PARK innovAARE (Villigen, Argovia)

SIP NWCH, Parque de innovación suiza del noroeste (Allschwil, Basilea Campo) 

SIP Biel/Bienne, Innocampus (Berna)

SIP Ouest, EPFL (Vaud)

SIP Zürich ETHZ (Dübendorf, Zúrich)

Para evitar retrocesos, diversos actores helvéticos han pasado a la acción.

Suiza tiene en marcha actualmente la creación del Parque Suizo de la Innovación (ver recuadro), proyecto que la Confederación Helvética apoya a través de la Secretaría de Estado de Economía, Investigación e Innovación.  

Dado que el PSI ya contaba con una larga experiencia en proyectos de innovación en el cantón Argovia, se propuso de inmediato para participar en esta propuesta de alcance nacional. Y a mediados de septiembre se convirtió, de hecho, en el primero en inaugurar la estructura llamada «innovAARE» (su nombre hace un guiño a la proximidad de este sitio tiene con el río Aaar).

Un parque que tiene una gran cercanía física con el PSI y que se enfoca en cuatro ámbitos: la tecnología de aceleración de partículas; la materia y los materiales; la salud humana y la energía; y el medio ambiente, temas de investigación que el PSI conoce bien desde hace varias décadas y que han sido vitales para avanzar en la investigación nuclear.

En el presente cuenta con un espacio temporal de 400 m2 y alberga a dos empresas que apoyan la innovación y que desean aplicar los hallazgos de los investigadores del PSI. Pero es solo el comienzo, ya que para el 2018 se prevé la inauguración de un edificio permanente con 19.000 m2 de superficie que incluye laboratorios y otras instalaciones propicias para la investigación.

Las iniciativas vienen de la investigación

La palabra “innovación” es, sin duda, la clave de innovAARE.

Thomas Held, sociólogo, consejero empresarial y ensayista, asegura que si el proyecto muestra tanto potencial de éxito es por su carácter indeterminado.

El también exdirector del centro de reflexión liberal Avenir Suisse explica sus palabras:

“La promoción económica clásica, con los beneficios fiscales que le conocemos, ya llegó a su límite. Hoy, todo mundo aboga por la innovación: la derecha, la izquierda, los patrones, los trabajadores. ¡Es imposible estar en contra! De hecho, la palabra ‘innovación’ se utiliza más que la de ‘sostenibilidad’… Pero mientras para algunos la innovación está en el viento, por ejemplo, para otros está en los reactores nucleares”.

Held asegura que el PSI ha demostrado que reúne todas las características necesarias para fomentar la innovación y considera un acierto que se haya puesto a cargo de innovAARE ya que dicho instituto cuenta con el talento de investigadores de todo el mundo (1 900 empleados, incluyendo 210 estudiantes de doctorado de 42 naciones y 150 estudiantes de postdoctorado procedentes de 40 países), así como con una infraestructura “irrepetible” (instrumentos de medición a gran escala) y un enfoque de investigación totalmente libre, es decir, no orientado a la comercialización de ningún producto en particular.

Sin embargo, surge una duda de nuestra parte: ¿El hecho de tener tan cerca a la industria no sesga el trabajo de los investigadores?

Joël Mesot toma la palabra para responder: “De ninguna manera. La presencia de empresas en el parque de la innovación no pone en riesgo en absoluto la independencia del mismo”.

Enfatiza que las iniciativas siempre surgen del área de investigación.

Reconoce, no obstante, que tampoco es un trabaja aislado. Pero que esto es distinto a que pueda imprimirse un sesgo a las investigaciones.

Lo que se registra es más bien una retroalimentación entre las partes, lo que ha permitido en el pasado generar la infraestructura necesaria para ferrocarriles, represas, puentes o túneles, avances que han dotado a Suiza de la plaza que hoy tiene en materia de innovación y competitividad.

Instrumentos disponibles

El Instituto Paul Scherrer (PSI)

El PSI es el centro de investigación más grande de Suiza en materia de ciencias naturales y ciencias de la ingeniería. Lleva este nombre en honor al físico helvético Paul Scherrer (1890-1969).

El PSI es el resultado de la fusión, en 1988, del Instituto Federal de Investigación en Materia de Reactores y del Instituto Suizo de Investigación Nuclear.

Este centro cuenta con diversos equipos consagrados a la investigación que, por sus características, son únicos en Suiza y en el resto del mundo.

Los más importantes son:

El Sincrotrón SLS: permite a los investigadores analizar la materia más diversa hasta determinar su nanocomposición, es decir, los detalles de las estructuras más pequeñas.

La Fuente de Neutrones por Espaliación (SINQ en inglés): los neutrones, que atraviesan los metales, permiten estudiar nuevos materiales en el dominio de los supraconductores.

La Fuente de Muons: el PSI cuenta con los muons más lentos del mundo, que son altamente demandados por los científicos porque estas partículas permiten determinar campos magnéticos al interior de la materia.

Y el invento más esperado en el futuro cercano es el láser de electrones libres de Rayos X (SwissFEL) que se espera esté en operaciones en 2016.

La terapia de protones, que permite tratar con una gran precisión a enfermos de cáncer, es un buen ejemplo de lo que consigue la innovación suiza del PSI.

“Durante años existieron dos tecnologías, la nuestra, que escanea tumores en tres dimensiones de forma muy precisa. Y la estadounidense. Hasta el año 2010, la mayoría de los nuevos centros de tratamiento oncológico utilizaban la tecnología de los competidores. Pero nuestros investigadores y médicos pudieron demostrar la eficacia de los procedimientos que proponía el PSI. Actualmente, todos los nuevos centros utilizan nuestra tecnología, pero eso tomó 15 años. La llamada investigación básica permite llegar a estos resultados”, dice Mesot.

Una de las dos empresas que ya están instaladas en el parque de innovación es leadXpro, una firma que trabaja activamente en el sector médico y que está interesada en las proteínas de membrana, a las que considera un punto de partida para desarrollar nuevos fármacos. La otra empresa, Advanced Accelerator Technologies, se interesa en la comercialización de los hallazgos del PSI.

Y uno de los hallazgos más importantes del PSI tuvo lugar en 2001 y es el Sincrotón SLS, un acelerador de electrones que produce rayos X que permiten un análisis muy fino de la materia. Este dispositivo, y otros instrumentos de medición, son ofrecidos por el PSI a los investigadores que los soliciten, siempre que presenten un proyecto que justifique su uso.

Proximidad geográfica

En 2014, el PSI aceptó dos tercios de las 1 328 solicitudes que recibió. Joël Mesot destaca que aunque cada vez hay más sincrotrones en el mundo, las solicitudes para utilizar el que está en el PSI no han disminuido en absoluto, lo que es una prueba fehaciente de la utilidad y el interés que despiertan este tipo de equipos.

El siguiente “gran invento” del PSI es el SwissFEL, el láser de electrones libres de rayos X, que está a punto de llegar a la pila bautismal ya que su inauguración está prevista para el 2016. Gracias a esta máquina subterránea con una longitud de 740 metros, los investigadores podrán observar procesos extremadamente veloces como la formación de nuevas moléculas durante las reacciones químicas.


Traducido del francés por Andrea Ornelas, swissinfo.ch

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