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En la imagen, el ministro de Relaciones Exteriores Jean-Marc Ayralut, en una conferencia de prensa en Beijing, China, 31 de Octubre, 2016. Gobiernos desde Asia a Europa reaccionaron con incredulidad el miércoles a la victoria de Donald Trump en la elección presidencial de Estados Unidos, mientras que los populistas aclamaron el resultado como un triunfo del pueblo sobre un sistema político fallido. REUTERS/Jason Lee

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Por Angus MacSwan

LONDRES (Reuters) - Los líderes mundiales reaccionaron a la victoria de Donald Trump en la elección presidencial de Estados Unidos con ofrecimientos de mantener un espíritu de colaboración, aunque había ansiedad por saber de qué forma abordará el republicano una serie de asuntos geopolíticos, desde los conflictos en Oriente Medio a la relación con Rusia.

Varios líderes autoritarios y de derecha elogiaron al magnate multimillonario y conductor de programas de reality, quien pese a todos los pronósticos, ganó la presidencia de la nación más poderosa del mundo.

Trump, quien no tiene experiencia previa en cargos públicos, dio señales conciliatorias tras haber vencido a su rival demócrata Hillary Clinton, e intentó buscar consensos con los aliados de Estados Unidos.

Durante su campaña electoral, Trump expresó su admiración por el presidente ruso, Vladimir Putin, cuestionó las bases de la alianza militar de la OTAN y sugirió que Japón y Corea del Sur deberían desarrollar sus propias armas nucleares para hacerse cargo de su defensa.

Putin estuvo entre los primeros mandatarios en enviar sus felicitaciones a Trump. Los lazos entre Washington y Moscú se complicaron por los conflictos en Ucrania y Siria y por las acusaciones de ciberataques rusos a la campaña electoral estadounidense.

"No es un camino fácil, pero estamos listos para hacer nuestra parte y hacer todo para hacer que las relaciones rusas y estadounidenses vuelvan a una senda estable de desarrollo", sostuvo Putin.

Entre otros temas que causaron preocupación entre los aliados, estaba la promesa de Trump de desarmar el acuerdo global sobre cambio climático, renegociar acuerdos comerciales que según dijo eran negativos para los trabajadores estadounidenses y replantear el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias mundiales, alcanzado el año pasado.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, instó a Trump a seguir comprometido con el acuerdo nuclear. El presidente iraní, Hassan Rouhani, dijo que el resultado de las elecciones no tendría efecto en las políticas de la república islámica y que el pacto con las potencias mundiales no podía ser descartado por un gobierno.

En otras partes de Oriente Medio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ha tenido una relación distante con el presidente Barack Obama, dijo que esperaba alcanzar "nuevos máximos" en la relación bilateral.

En Reino Unido, donde la victoria de Trump hizo recordar los efectos del "Brexit" tras el referendo de junio, la primera ministra Theresa May dijo que la "relación duradera y especial" entre los dos países permanecería intacta.

Pero otras autoridades europeas tomaron la poco habitual postura de denuncia ante el resultado y consideraron que se trataba de una señal preocupante para la democracia liberal y la tolerancia en el mundo.

"Trump es el pionero de un nuevo movimiento internacional autoritario y chauvinista. Él es también una advertencia para nosotros", declaró el vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, al diario local Funke.

En Asia, el presidente chino, Xi Jinping, adoptó un tono conciliador al decir a Trump que Pekín y Washington compartían la responsabilidad por promover el desarrollo y la prosperidad globales.

"Doy una gran importancia a la relación entre China y Estados Unidos y espero trabajar con usted para mantener los principios del no conflicto, la no confrontación, del respeto y la cooperación mutuos", dijo Xi en una carta enviada a Trump.

(Reporte de oficinas de Reuters en Europa, Asia y América. Editado en español por Marion Giraldo)

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