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La catedral de Berna, la mayor obra sacra de Suiza



Magnífico ejemplo del estilo gótico tardío, es la más reciente de las bellas catedrales de ese género en Suiza. Su torre, la mayor del país, corona el esplendor del casco antiguo de Berna.

Es uno de los principales puntos de interés de la capital helvética. La Oficina de Turismo de Berna ofrece visitas guiadas en español al monumento religioso más importante de la ciudad.

"La catedral es la mayor construcción sacra de Suiza" subraya la Oficina de Turismo de Berna en su presentación sobre este emblemático monumento en su página en internet.

Con sólo mirar una imagen panorámica de la ciudad no hay lugar a dudas: Su torre diseña el perfil del casco viejo bernés e, incluso, resulta ser el templo de mayor altura en todo el país. Su nave central tiene 75 metros de largo, 35 de ancho y 20 de altura, toda Berna cabía en ella en tiempos del medioevo.

No obstante, lo más impresionante es estar frente a la edificación, descubriendo con la mirada su larga silueta, de cien metros de altura. Y cuando apenas da tiempo de bajar la mirada hacia los portales de la iglesia, Soledad Michel, guía en español de la Oficina de Turismo de Berna se apresta a explicar:

"Esta iglesia fue empezada en 1421 y en ese año no podía ser otra cosa que católica y dedicada a San Vicente, hasta que en 1528 entró la Reforma."

El 11 de marzo de 1421 se colocó la primera piedra de esta edificación, bajo el diseño del arquitecto Matthäus Ensinger, y cuyos trabajos de construcción se prolongaron hasta el siglo XVI, aunque cabe decir que su chapitel fue concluido apenas en 1893.

La decoración del tímpano

El patrono del templo fue San Vicente de Valencia, pero la Reforma se encargaría de cerrar ese capítulo de la catedral de Berna, aunque los protestantes prosiguieron los trabajos de construcción de la magna obra, manteniendo parte de su diseño original.

"En estos principios del siglo XVI, que por todas partes habían empezado las tristemente célebres guerras de religión, otra iglesia menos importante que ésta no hubiese sido terminada, pero conscientes de la importancia del edificio, los protestantes continuaron su construcción", sostiene Michel.

La representación esculpida del Juicio Final en el tímpano del portal central, fue una de las decoraciones respetadas por los seguidores de la nueva doctrina religiosa, o, al menos, en parte.

"El pórtico principal data de 1475 y es la obra iconográfica más importante del gótico tardío que queda en la Confederación y, podríamos decir, a nivel europeo", puntualiza Michel.

Si bien la Reforma enterraba el culto a las imágenes religiosas, los seguidores de la nueva doctrina no destruyeron esta representación del Juicio Final, llena de color y movimiento.

Inspirada en el teatro popular

Blanco de estudio por los especialistas del arte y la historia medieval, este conjunto de figuras parece haber sido inspirado en las representaciones del teatro popular de la Edad Media, opina el profesor y experto en historia eclesiástica, Urs M. Zahnd, quien hizo referencia al tema en abril pasado en el Centro Bernés de la Edad Media de la Universidad de Berna.

El investigador explica que en los siglos XV y XVII muchos actores, profanos o instruidos, se colocaban frente a las iglesias, en las plazas y en los callejones para escenificar obras populares en donde el tema elegido con frecuencia era precisamente éste del Apocalipsis.

Esta representación del Juicio Final es una de las obras de arte del gótico tardío más destacadas de Europa. Su creador fue Erhard Küng, contramaestre del templo, y data de las dos últimas dos décadas del siglo XV.

"En el tímpano, 161 personajes simbolizan el cielo y el infierno. En el parteluz, es decir, entre las dos puertas, tenemos una Justicia y dos ángeles que miran respectivamente a las vírgenes listas y a las necias", dice al respecto Michel, y agrega:

"Las listas son las que llevan el farolito alumbrado, las que fueron a buscar el aceite a tiempo, y así encontraron las puertas de la morada de su Señor abiertas.

"Las que lloran y se lamentan son las que llegaron tarde. La moral de la parábola del Evangelio quiere decir que si queremos ir el cielo, tenemos que ir a comprar el aceite a tiempo", comenta sonriente, mientras diversos grupos de turistas se congregan justo enfrente del pórtico para "descifrar" al menos una parte de la escena.

Un Juicio Final "justo"

Michel comenta que entre las preguntas más frecuentes que le plantean los visitantes destaca la de porqué los protestantes conservaron esa alegoría.

Al parecer, la respuesta tendría que ver con esa división clara del infierno y el cielo en la que los mismos personajes aparecen gloriosos en la parte celestial o condenados; es el caso de un personaje con la indumentaria papal.

"Para los protestantes este Juicio Final también resulta justo, ya que muestra que hay gente buena y mala y tal vez por eso lo conservaron", apunta Henriette Urfer, responsable del servicio de información de la catedral.

"Lo que sí habría sido destruido sería una imagen de la Virgen, sustituida entonces por la imagen actual de la Justicia, pero los historiadores no tienen seguridad de este cambio, ni hay pruebas al respecto", indica Henriette Urfer, quien, junto con su equipo, ofrece a los turistas en el mostrador de la Catedral una audioguía de la Catedral en alemán, francés, ingles y español.

Audioguías

Alrededor de un millón de personas visitan la catedral cada año. La mayoría de los turistas que llegan a Berna la señalan como uno de los puntos principales de su recorrido en el casco antiguo.

En los últimos años, Urfer se percató del incremento en el número de visitantes de habla hispana.

"El español es el segundo idioma más importante para nosotros luego del inglés, por eso expresé mi deseo de que además de ofrecer la audioguía en alemán, francés y inglés, la tuviéramos en español, en vez de en italiano", explica.

Urfer espera que pronto la guía pueda también ser realizada en italiano. La petición para financiarla ha sido dirigida a la administración de la ciudad.

Entre tanto, los turistas que lo deseen ya pueden solicitar por 5 francos el aparato reproductor con la guía auditiva (iPod) para recorrer la catedral a su ritmo, con la posibilidad de repetir las explicaciones o parar la grabación. (Al turista extranjero se le solicita el pasaporte como depósito para recibir el aparato.)

"Muchos de ellos me preguntan si esto es museo", indica sorprendida al tiempo de subrayar que ésta es una iglesia viva, donde hay bodas, misas, conciertos e, incluso, en su torre aún viven los campaneros, quienes también organizan visitas guiadas a esa aguja desde donde se aprecia una vista maravillosa del casco viejo de Berna, incluida en el patrimonio cultural de la UNESCO.

EN MÁS SOBRE EL TEMA: La catedral de Berna, ayer y hoy

swissinfo, Patricia Islas Züttel

El portal principal

En la cúspide del pórtico se encuentra Cristo en el trono, al lado de la Virgen María y Juan Bautista y los doce apóstoles. El tímpano representa el Juicio Final, la escena principal del conjunto. El Arcángel Gabriel con su espada destaca en el centro. Debajo se encuentra una Justicia del escultor Daniel Heintz I, que habría sustituido una estatua de la Virgen en 1575.

Se trata del último portal de una iglesia gótica, dotado de un vasto programa iconográfico. Las figuras fueron realizadas por Erhard Küng y son testimonio de la intensidad y la vivacidad de los temas religiosos de las obras de finales de la Edad Media.



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