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La fortaleza del franco amenaza a los exportadores




Las empresas manufactureras suizas comienzan a desplazar sus inversiones a otros países, debido a que el dólar anda de capa caída y el euro registra un valor históricamente bajo.

Los temores renovados de que Grecia incumpla sus compromisos de deuda debilita a las otras divisas. Esta semana, se intercambiaron 1,23 francos suizos por euro, y 88 céntimos de franco por dólar.

Los exportadores suizos se han acostumbrado ya a la fortaleza del franco y al papel que juega como ‘moneda refugio’ en tiempos de incertidumbre económica. Pero la velocidad a la que se ajusta frente a otras divisas les complica todo esfuerzo por evitar que sus productos se encarezcan en el extranjero.

Así, aunque los pedidos y las ventas aumenten, los márgenes de ganancia se ven sensiblemente golpeados y obligan a un número creciente de compañías suizas a adquirir insumos en la zona euro y a comprar equipo fuera de casa.

“Si las cosas no mejoran tememos que, en el mediano plazo, se deslocalicen líneas completas de producción de Suiza rumbo a otros países”, señala a swissinfo.ch Ivo Zimmermann, portavoz de Swissmem, organismo que representa los intereses de la industria mecánica y eléctrica de Suiza.

“Y si esto sucediera, el impacto sería muy nocivo para la creación de empleos en el país”, añade.

Intervención fallida

Ya en febrero pasado, durante su encuentro anual con los medios de comunicación, Swissmem advertía sobre las consecuencias para las empresas de un franco suizo fuerte. Y la organización dejó claro que el constante deterioro del entorno de las empresas suizas, por razones cambiarias, llevaría a más de una firma a la quiebra.

Desde entonces, el franco suizo ha ganado aún más terreno frente al euro y al dólar, que son simultáneamente las divisas que utilizan los dos principales mercados de los exportadores suizos.

Thomas Jordan, vicepresidente del Banco Nacional Suizo (BNS), expresó esta semana que está “muy inquieto” por los acontecimientos recientes.

Y aunque el banco central ha decidido abstenerse de intervenir en el mercado cambiario –salvo que existan riesgos de deflación para Suiza-, de todas maneras los esfuerzos que realizó en 2010 para frenar la apreciación del franco obtuvieron un éxito limitado, debido a la magnitud de las fuerzas que mueven al mercado cambiario internacional.

Tragedia griega

Los nuevos temores de que Grecia sea incapaz de cumplir con los compromisos de deuda que tiene frente a sí, pese al cuantioso rescate financiero que le autorizó la Unión Europea (UE), conduce a muchos inversores a abandonar el mercado bursátil para comprar francos suizos, afirma David Kohl, experto cambiario del banco Julius Baer.

“Y esta renovada especulación sobre la capacidad de Grecia para honrar sus compromisos de deuda ha multiplicado las presiones sobre el dólar estadounidense”, explica a swissinfo.ch
 
Kohl estima que el desinterés que experimentan los inversores a tomar riesgos se mantendrá durante varias semanas. En su opinión, la fortaleza del franco suizo solo comenzará a ceder a finales del verano, cuando se esperar un tipo de cambio de 1,25 francos por euro. Y para el cierre del año sería previsible una paridad cercana a 1,28 francos por euro.

Con respecto al dólar, el optimismo del experto es menor debido al gigantesco déficit público que tiene el Gobierno estadounidense.

“Yo estimo que el franco suizo se mantendrá fuerte frente al dólar por un largo rato debido que el gobierno de EEUU no está afrontando como es debido sus problemas de endeudamiento”, señala Kohl.

Estrategia fracasada

Por su parte, Jan-Egbert Sturm, jefe del instituto económico KOF, teme que la crisis de endeudamiento que vive Europa escriba un nuevo, y aún más riesgoso, capítulo.

España e Italia son aún economías que podrían necesitar un rescate financiero y Banco Central Europeo (BCE) podría estar llegando al límite de sus capacidades, opina Sturm.

El BCE ha trabajado a tope durante el último año para rescatar a las economías de Grecia, Irlanda y Portugal, refiere, lo que le ha llevado a hacerse con una enorme cantidad de bonos gubernamentales.

Pero los alcances y beneficios de ésta se harán evidentes solo cuando Grecia demuestre que es capaz de que puede poner en marcha reformas que le permitan cumplir con los compromisos que estableció con el BCE.

A Sturm le inquieta que el programa de compra de bonos del BCE fracase si Grecia no le paga lo que debe.

“Si esto sucediera, estaríamos frente a una historia completamente distinta”, explica a swissinfo.ch, “ya que el capital de base del BCE estaría en riesgo, y esto cambiaría completamente el panorama porque dejaría de ser un problema de un solo país, para convertirse en un problema de toda Europa”.

Suiza, por su parte, no se ve impactada de forma directa por los problemas de la zona euro, pero tampoco puede escaparse a sus efectos porque, para protegerse, los inversores compran francos en lugar de otras monedas.

“Grandes flujos de capital se dirigen hacia Suiza, lo que es positivo para el sector financiero, pero no para las empresas exportadoras nacionales”, detalla Sturm.

Y agrega que, producto de todos estos movimientos, las inquietudes y problemas del sector exportador helvético serán aún mayores en el futuro.

Franco fuerte

Recientemente, el franco suizo ha operado como ‘moneda refugio’. Esto significa que los inversores y especuladores compran francos cuando divisas como el euro o el dólar están bajo presión.

El creciente valor del franco suizo es fuente de frustración para los exportadores helvéticos, ya que sus bienes se encarecen cuando son vendidos en mercados ajenos a Suiza, especialmente en la zona euro.
 
Actualmente el euro se cotiza a alrededor de 1,23 francos. Un año atrás, valía 1,48 francos, lo que implica una apreciación de la divisa suiza del 17% en este lapso.
 
El franco ha ganado inexorablemente valor frente al dólar, que ha perdido peso debido al lento crecimiento de la economía estadounidense y, sobre todo, al gigantesco nivel de deuda que tiene el país.

El dólar ha estado por debajo del franco durante algún tiempo. En el presente, 88 centavos de franco son suficientes para comprar un dólar.

El Banco Nacional Suizo ha enfatizado que no persigue una meta de tipo de cambio y que basa su política monetaria en su mandato legal.

Éste estipula que el banco central “debe asegurar la estabilidad de precios tomando en cuenta el desarrollo de los acontecimientos económicos”.


(Adaptación: Andrea Ornelas), swissinfo.ch



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