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La unión hace la fuerza


Fusión de estaciones de esquí de Grimentz y Zinal


Por Marc-André Miserez, Grimentz-Zinal


Grimentz. Los viejos chalets se unen alrededor de la calle principal del pueblo, los más recientes se sitúan en la pendiente. ()

Grimentz. Los viejos chalets se unen alrededor de la calle principal del pueblo, los más recientes se sitúan en la pendiente.

Una gran estación de esquí se vende mejor que dos pequeñas. Conectados ahora por un teleférico, Grimentz y Zinal, en el Valais, son dos ejemplos de estaciones a “escala humana”, como hay muchas en Suiza. Pero la nieve y la Naturaleza no son necesariamente suficientes para asegurar el futuro.

Se le llama “valle suspendido”. El camino del Val d' Annivers comienza con un acantilado al que se sube por un camino de una quincena de curvas cerradas. La vista es clara del otro lado del valle del Ródano. Allí, la montaña es más clemente. Las terrazas de los viñedos se extienden hasta la meseta de Crans-Montana, verdadera ciudad en la altura.

No hay nada parecido del lado de Anniviers. Aquí, la Naturaleza es salvaje, las laderas abruptas, profundos los barrancos, los torrentes impetuosos y los pueblos, todavía rústicos.

Con sus redes de protección en acero, sus virajes, sus precipicios y una vista para cortar el aliento, la ruta de Anniviers es una atracción en sí misma. (swissinfo.ch)

Con sus redes de protección en acero, sus virajes, sus precipicios y una vista para cortar el aliento, la ruta de Anniviers es una atracción en sí misma.

(swissinfo.ch)

Nieve garantizada

15 kilómetros de carretera, 25 curvas, 8 minutos de teleférico y 2.000 metros de altitud, estamos al pie del Pico de Sorebois, uno de los puntos culminantes de la estación de esquí de Grimentz-Zinal. La vista de la “corona imperial” es impresionante: 30 cumbres de más de 4.000 metros, incluido el famoso Monte Cervino.

“¿Bonito, no?”, resopla Pascal Zufferey, responsable de la animación en la empresa nacida de la fusión de las dos áreas. Desde este invierno, el nuevo teleférico permite llegar directamente a las pistas de Zinal desde el poblado de Grimentz. “Hemos conectado dos pequeñas y simpáticas estaciones de esquí, de tamaño similar, pero de diferente carácter: más bien familiar la de Grimentz, más bien deportiva la de Zinal”, explica este hijo del valle.

Las condiciones de la nieve son ideales, incluso en este invierno bastante suave. Es el privilegio de la mayor altitud. En Anniviers se empieza a esquiar por encima de los 2.500 metros y la parte superior de las pistas alcanza los 3.000. Las pistas comienzan donde terminan las de algunas otras estaciones no menos prestigiosas.

Y para dar un impulso a la Naturaleza hay cañones de nieve. “La gente se ha vuelto muy exigente”, dice Pascal Bourquin, director de los remontes. “Quieren pistas impecables, sin ninguna piedra que sobresalga. Fabricamos nieve desde mediados de noviembre, la idea es tener una buena capa de fondo que se mantenga hasta Pascuas”. Y no hay problema de abastecimiento de agua: la extraemos directamente de la amplia reserva de la represa de Moiry.

Desde Sierre y el Valle del Ródano, el Valle de Anniviers está orientado hacia el sur, hacia la barrera de los 4000 que bordea la frontera italiana –la silueta del Cervino se advierte al fondo a la izquierda. El nuevo teleférico (línea en rojo) une al poblado de Grimentz con la estación de esquí de Zinal (en azul) y permite hacer una sola con la de Grimentz (en verde). Las telesillas y los telesquíes no están representados aquí. (image Google Earth, graphisme Kai Reusser, swissinfo.ch) ()

Desde Sierre y el Valle del Ródano, el Valle de Anniviers está orientado hacia el sur, hacia la barrera de los 4000 que bordea la frontera italiana –la silueta del Cervino se advierte al fondo a la izquierda. El nuevo teleférico (línea en rojo) une al poblado de Grimentz con la estación de esquí de Zinal (en azul) y permite hacer una sola con la de Grimentz (en verde). Las telesillas y los telesquíes no están representados aquí. (image Google Earth, graphisme Kai Reusser, swissinfo.ch)

Grimentz-Zinal-Anniviers

Grimentz y Zinal son dos poblados en la parte inferior del Val d’Anniviers, uno de los valles laterales del cantón del Valais, que desde el Río Ródano se hunde en la cresta sur de los Alpes.

La cresta sur, donde se encuentran las cumbres más altas, es también el mejor lugar en las estaciones de esquí de renombre, que suman a centenares de kilómetros de pistas. Sea les Portes du Soleil, que se internan en Francia (Champéry, Morgins, Avoriaz, Châtel), los Cuatro Valles (Verbier, La Tzoumaz, Nendaz, Veysonnaz) o Zermatt.

Val d'Anniviers cuenta, además de las áreas que ahora forman parte de Grimentz y Zinal, con otra estación en dos poblados: St-Luc/Chandolin. En total, el valle acumula 220 km de pistas, 27 remontes mecánicos, 7 jardínes de nieve,  2 parques de nieve, 2 grandes áreas para ciclismo, pistas de trineo, esquí de fondo, raquetas de nieve y 5 pistas de patinaje.

La estación de Vercorin, a la entrada del valle, que pertenece a la comuna de Chalais, a la que la conecta una ruta directa, no está incluida en esas cifras.

Anniviers ofrece en verano una gama completa de actividades de montaña: senderismo, ciclismo, tenis, minigolf, escalada, vía ferrata, parapente, una presa y una especialidad (todo el año): el observatorio astronómico de San Lucas.

Aquí se realiza también, cada año, en agosto, la carrera a pie Sierre-Zinal: 31 kilómetros de longitud, 2.200 m de ascenso, 800 de descenso y 3.500 participantes.

Población

15 pueblos

2.600 habitantes durante el año.

750 camas de hotel.

1.200 camas en alojamientos para grupos.

20.000 camas en chalets y apartamentos

La población del valle es casi diez veces mayor cuando las estaciones están llenas.

Otrora pastizales

Final de la jornada, en la parte baja de las pistas del lado de Zinal. En su única calle comercial, la pequeña estación alinea sus dos bares modernos y su pub, a la terraza en la que un grupo de turistas ingleses comentan a viva voz sus hazañas del día. ¿Qué les gusta más del lugar? “La nieve, la Naturaleza, la tranquilidad y el sol prácticamente garantizado”. Más lejos, una verdadera delegación de belgas se pasea por el pueblo. Son socios del club de vacaciones Intersoc (550 camas), el mayor establecimiento hotelero del valle, que ocupa las instalaciones del antiguo Club Méditerranée.

Desde su restaurante, que ofrece ahora dorada a la parrilla y mejillones con papas fritas, junto con platos del Valais, Rémy Bonnard ha podido observar la evolución del poblado. En 1944, sus padres compraron uno de los primeros hoteles de Zinal. La meseta no era entonces sino un pastizal con algunas construcciones rústicas, un comedero de primavera para las vacas en el que nadie vivía el resto del año. “Instalaron la calefacción apenas en 1960, en la época de la apertura del primer remonte”, recuerda el responsable.

Hoy, ya ni es necesario venir hasta Zinal para acceder a las pistas. El nuevo teleférico permite dejar el coche en Grimentz, 8 km río abajo. ¿Rémy Bonnard teme perder su clientela en una estación donde la mitad de los esquiadores vienen por un día? “Desde hace 35 años comercio aquí, me tentaría decirle que sí, pero, en realidad, lo que nos ha hecho perder gente es la reducción de la concentración de alcohol en la sangre (para los conductores de vehículos) y los más severos controles. Antes, la gente se quedaba hasta las 10 de la noche para evitar los atascos en la carretera, mientras que ahora se regresan en cuanto se quitan los esquís”.

Desde lo alto de las pistas de esquí de Zinal, el nuevo teleférico se interna en Grimentz. Una sensación comparable a la de un vuelo en parapente (Sierre-Anniviers Tourisme)

Desde lo alto de las pistas de esquí de Zinal, el nuevo teleférico se interna en Grimentz. Una sensación comparable a la de un vuelo en parapente

(Sierre-Anniviers Tourisme)

Prohibido construir

Cambio de pueblo, cambio de escenario. Mientras que Zinal se extiende sobre los pastizales, Grimentz se ase a la ladera de la montaña. Famosa por sus viejos chalets, unidos entre sí a lo largo de la calle principal, el corazón del pueblo parece no haber cambiado mucho en sus cinco siglos de existencia. Por supuesto, se ha construido mucho en los alrededores, pero siempre en el estilo del chalet. Y nunca demasiado grande.

Pero en el futuro no habrá más edificaciones. El 12 de marzo de 2012, el pueblo suizo dio su sí a la iniciativa del ecologista Franz Weber que limita seriamente la construcción de segundas residencias. En el Valais, el choque fue grave. Aquí, uno no puede vivir sin el turismo, y la construcción deriva de manera directa de esa industria.

“Un cataclismo, resume Gabriel Vianin, arquitecto de Zinal. Para mí, eso no es grave, tengo 67 años. Pero los jóvenes que han retomado los negocios de sus padres y que en lugar de 20 o 30 trabajadores solamente podrán mantener 4 o 5, ¿qué van a hacer con los demás?”.

Sin embargo, los límites de terreno para la construcción estaban casi agotados. Simon Wiget, el joven director de Sierre-Anniviers Turismo está consciente. Pero lo que le sorprendió de ese brutal revés, es “el sentimiento de ser considerados como una reserva de indígenas, que se quiere mantener lo más linda posible para pasar vacaciones, pero que ciertamente no será habitada porque se requiere la comodidad citadina”.

Reacciones ampliamente compartidas en el valle. Aunque Pascal Zufferey, un amante de la Naturaleza, prevé que “dentro de veinte años, tal vez se agradezca a Franz Weber”.

Pero, ¿qué hacer mientras tanto? Anniviers carece significativamente de hoteles (750 camas, contra 20.000 apartamentos y chalets de vacaciones), pero “atención, previene Simon Epiney, alcalde de la ciudad. Hoy en día, si usted no es una cadena internacional, casi no tiene ninguna posibilidad de construir un hotel. Ningún banco va a prestarle dinero. Por otra parte, en el Valais, Zermatt es prácticamente el único lugar en el que la hotelería logra sobrevivir en la montaña”.

¿Cuánto cuesta?

30 millones de francos es el costo del nuevo teleférico (el tercero más largo de Suiza) que conecta las estaciones de esquí de Grimentz y Zinal. 12,5 millones fueron prestados por la comuna y ocho por la Confederación y los cantones. La sociedad de remontes mecánicos (volumen anual de negocio: 15 millones) encontró el resto, particularmente vía un aumento de capital.

400 millones es el total de las inversiones autorizadas por los remontes mecánicos suizos en 2013. Además de Grimentz-Zinal, el otro proyecto mayor es el teleférico de 50 millones que conecta Arosa con Lenzerheide Arosa en los Grisones.

757 millones es el volumen de negocios acumulado por los remontes suizos para la temporada 2012-2013. Está en constante declive desde la temporada 2008-2009, cuando alcanzó un máximo de 862 millones. Tres cuartas partes de las empresas de remontes del país sufren dificultades financieras.

40 millones dejarán de ganar, según el dominical SonntagsZeitung, los remontes mecánicos suizos a finales de este invierno – uno de los más suaves en Suiza que se recuerden- en comparación con el anterior. El decremento en el número de esquiadores y practicantes de snowboard, con respecto a la media de los cinco inviernos anteriores es de casi el 12% en el conjunto de Suiza, e incluso de 16% en Valais.

(Cifras: RM- Zinal Grimentz, Remontes suizos SonntzagsZeitung)

Hara-kiri

La hotelería alpina en general necesitaría realmente un rejuvenecimiento, estima por su parte Laurent Vanat, consultor independiente. Sobre todo si se compara con la del vecino austriaco, donde todo es más bello, nuevo y más barato. “Suiza es el único país alpino que tiene más de 200.000 esquiadores que cada año eligen otro país, sobre todo Austria”, ha calculado este experto en turismo de montaña.

“Tenemos una verdadera distorsión de la competencia con Austria”, confirma Simon Epiney. “La clientela suiza en Austria se ha incrementado de manera increíble en la última década. Y hay que reconocer que la recepción es mejor y el equipo más moderno y atractivo. Los austriacos hacen del turismo una actividad importante, con préstamos a tasas cercanas a cero. Al lado de ello,  la ayuda suiza al turismo suizo es una burla”.

“Este país se hace el hara-kiri. Se olvida que el turismo tiene la ventaja de que no se ‘deslocaliza’. Hace 20 años, Suiza estaba entre los primeros cinco destinos más populares del mundo, hoy, está entre el lugar 20 y el 30...”, dice el político local, que mantuvo un escaño durante 16 años en el Parlamento federal.

Y para ensombrecer aún más el panorama, los profesionales hablan del desamor de los jóvenes a los deportes de nieve. Los practicantes de snowboard, que en los años 80 representaron una nueva clientela para las estaciones, disminuyen y las escuelas tienen cada vez más difícil la organización del tradicional campo anual de esquí. Está lejos la época en la que los suizos se presentaban como “un pueblo esquiador”. En veinte años, el número de jornadas de esquiadores se ha reducido en una cuarta parte.

Y la posible desaparición de las estaciones de esquí de baja altitud, debido al calentamiento, no es una buena noticia para la región del Valais. “Muchos de nuestros clientes son personas que han aprendido a esquiar en las estaciones de baja altitud”, señala Pascal Bourquin. En estaciones de Friburgo, Jura y Vaud, se forma parte de la clientela del mañana y atraviesan por una situación preocupante.

Perspectivas sombrías...

En la montaña, aquellos que no esquían pueden caminar o escalar (Sierre-Anniviers Tourisme)

En la montaña, aquellos que no esquían pueden caminar o escalar

(Sierre-Anniviers Tourisme)

Una isla de luz

Sin embargo, la gente de Anniviers es tenaz. Y solidaria. En 2006, 70% aceptó reunirse en una sola comuna. Y desde principios de los años 70, las escuelas del valle se habían fusionado en un solo centro, en Vissoie, que fue también el primero de Suiza en aplicar el horario continuo.

Tres competidores

Temporada 2012-2013

Francia

57,9 millones de jornadas de esquí

1563 millones de cifras de negocios de los remontes mecánicos

Austria

54,2 millones de jornadas de esquí

1492 millones de cifras de negocios de los remontes mecánicos

Suiza

25,4 millones de jornadas de esquí

757 millones de cifras de negocios de los remontes mecánicos

(Cifras: Laurent Vanat, consultor)

Desde entonces, otras colaboraciones han funcionado: Servicios de alcantarillado, basura, promoción turística, remontes mecánicos. “Todo eso fue fácil de implementar. Todos nos conocemos porque fuimos juntos a la escuela”, subraya Simon Wiget.

Ludivine Berthelot no fue a la escuela en Vissoie. Nacida a orillas del Río Mayenne (Francia), esta antigua trabajadora de Air France viene por tercer año consecutivo a Anniviers. Cuidadora de cabañas en verano, recepcionista hotelera en invierno. “Siempre me han gustado las montañas.

La gente aquí es maravillosa, rápidamente confían en ti, más que en Francia, me parece. Mi sueño sería establecerme aquí”. Gratificante testimonio en un valle que teme más bien un nuevo éxodo rural.

La noche ha caído sobre Grimentz. En medio de la masa negra de chalets, la pequeña pista de patinaje parece flotar como una isla de luz. En el resplandor amarillo de los reflectores, dos niños corren sobre el hielo natural. Natural como la nieve virgen de los grandes espacios de freeride.

Como la amabilidad de la gente que nos saluda en la calle. Como el rostro preservado de las dos pequeñas estaciones que luchan por su supervivencia en un torneo de gigantes.


Traducción del francés, Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch



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