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Jóvenes emprendedores trabajan en sus computadoras en la startup Beta-i el 29 de septiembre de 2016 en Lisboa

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Los bares nocturnos de las orillas del Tajo en Lisboa se preparan para recibir a los visitantes que participarán en la Web Summit, gran cumbre tecnológica que favorecerá a la economía portuguesa, todavía frágil tras haber estado a punto de la quiebra en 2011.

Más de 53.000 participantes de 15.000 empresas de 165 países explorarán el tema desde el lunes en la capital portuguesa, que es la nueva sede de esta conferencia, conocida como la "Davos de los geeks", organizada durante cinco años en Dublín antes de ser trasladada a Lisboa.

Esta cumbre mundial de las nuevas tecnologías traerá una derrama directa de 200 millones de euros para la economía de Portugal, de los cuales 50 millones para la hotelería, según cálculos del gobierno.

"El impacto indirecto podría ser aun superior, pues cientos de grandes inversionistas estarán presentes en Portugal", declaró a la AFP el ministro de Economía, Manuel Caldeira Cabral.

"No traerá solo dinero sino también conocimientos sobre inversiones en las empresas tecnológicas, lo que es escaso en Europa", añadió.

Además de 50 millones de euros para la hotelería, calculados en función del gasto medio por visitante, un impacto del mismo monto es esperado por los subcontratistas de la conferencia.

El sector de los transportes también se beneficiará, como la compañía TAP, con ventas al alza del 15% para los vuelos europeos, así como los restaurantes y bares nocturnos, lugares de encuentro preferidos por los asistentes a la Web Summit.

- 'Las noches lisboetas' -

"Por la noche estaremos en la calle de Lisboa, con decenas de miles de empresarios que intercambian ideas y que, lo espero, hagan negocios. ¡Es apasionante!", dijo el jefe del encuentro internacional, Paddy Cosgrave, irlandés de 33 años.

Las salidas nocturnas pueden a veces servir de trampolín para las start-up. Como ocurrió con Uber, plataforma de reservas de autos que solo era una pequeña empresa californiana desconocida cuando participó en 2011 en la esta cumbre.

"Durante un paseo por los pubs de Dublín, su fundador se encontró con dos inversionistas que inyectaron dos días más tarde 50 millones de euros en la empresa", cuenta Paddy Cosgrave.

Los hoteles situados en el este de la capital, cerca de los centros de congreso donde se celebrará la cumbre, están completos, como el Tivoli Oriente.

"En noviembre, la tasa de ocupación es por lo regular del 50%", dice el director de ventas de la cadena hotelera, Jorge Lopes. Aunque reconoce un alza de las tarifas de "entre 20 y 25%", esta fue en promedio de 68% en los hoteles lisboetas, según el sitio comprador Trivago.

"Toda la red hotelera se beneficia, con reservas al alza de 10 al 15%, pues con acompañantes, la Web Summit representa un universo total de 100.000 personas", asegura José Manuel Esteves, director de la Asociación portuguesa de hotelería.

- 'Regreso de los jóvenes cualificados' -

Y la competencia, la plataforma de alquiler de viviendas entre particulares Airbnb, también se beneficia, con 15.000 reservas registradas para la Web Summit, con unos ingresos de 2,8 millones de euros.

"La oferta hotelera de Lisboa es superior a la de Dublín, y nuestras infraestructuras tecnológicas son mejores. Portugal incrementó su capacidad para organizar acontecimientos, como la Exposición Universal en 1998 o el Euro de fútbol en 2004", subrayó Manuel Caldeira Cabral.

Respecto a las start-up portuguesas, que tratarán durante cuatro días de seducir inversionistas, "la Web Summit les da una visibilidad internacional que les facilitará una expansión más rápida".

Portugal, afectado por una grave crisis financiera y económica en 2011 que llevó a emigrar decenas de miles de jóvenes diplomados, salió de la recesión en 2014, pero la recuperación sigue siendo todavía tímida.

Según el ministro, la Web Summit contribuirá a "frenar la emigración e incitar al regreso de los jóvenes cualificados, instalados en Inglaterra, Francia y Alemania".

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