Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

¿Sin ‘wearable’ no hay póliza?


Las aseguradoras y la revolución de los macrodatos




Esta pulsera de actividad de Jawbone, además del movimiento físico, analiza el sueño y registra la ingesta de alimentos. (AFP)

Esta pulsera de actividad de Jawbone, además del movimiento físico, analiza el sueño y registra la ingesta de alimentos.

(AFP)

La inteligencia de datos alcanza tal tamaño que, según directivos de la reaseguradora Swiss Re, dentro de cinco o diez años podría ser imposible contratar un seguro de vida, sin un dispositivo ponible que controle sistemáticamente nuestra salud. El sector se enfrenta a grandes retos.

“Los dispositivos ponibles tienen el potencial de generar una minirevolución en la forma contratar un seguro de vida”, expresó recientemente Neil Sprackling, director general de Swiss Re, a la plataforma de noticias Insurance Networking. “Si una oleada de personas utilizan activamente estos equipos y brindan voluntariamente información sobre su salud, estaremos frente a una forma más amigable y eficiente para los clientes de evaluar los propios riesgos”.

Los analistas de mercado consideran que la demanda de dispositivos portátiles para vigilar la salud –como fitbit o jawbone– crecerá exponencialmente en los años por venir. Cada vez surgen más equipos que permiten medir la frecuencia cardíaca, la presión arterial, los patrones de sueño y muchas otras referencias útiles para determinar el estado de salud de las personas.

Algunos de estos equipos detectan incluso enfermedades como el glaucoma o la diabetes, y pueden ayudar a controlar la evolución de pacientes que sufren esos problemas.

De ahí que las aseguradoras estén impacientes por encontrar la mejor forma de aprovechar estos datos médicos personales. Esta información les permitirá ofrecer políticas personalizadas, como descuentos para quienes lleven un estilo de vida más saludable, o ahorrar tiempo a la hora de rellenar papeles o someterse a pruebas médicas antes de contratar una póliza para un seguro médico.

Los ponibles serán indispensables

Sprackling considera que en un par de años las aseguradoras utilizaran regularmente los macrodatos que arrojan los dispositivos ponibles. Y Oliver Werneyer, su colega en Swiss Re y director de Innovación de la firma, va incluso más lejos y afirma que estos equipos serán determinantes para la venta de una póliza.

“Imaginemos que es posible obtener información médica sobre alguien, sus datos de ingesta alimenticia y  su plan de salud en milésimas de segundo gracias a los macrodatos. Pensemos que mucha gente hace uso de estos dispositivos, pero hay otra que prefiere no hacerlo”, escribió en un blog el año pasado.

 “Entonces, si no hay dispositivo… no hay seguro médico. Esta puede ser una realidad dentro de cinco o diez años. Quien no use aparatos ponibles para controlar su salud, no podrá contratar un seguro de vida”.

Un escenario que genera inquietud. Durante una conferencia celebrada en Berna en enero pasado, Hanspeter Thür, comisionado de Protección de Macrodatos en Suiza, expresó su preocupación respecto a la posibilidad de que utilizar – o no –  dispositivos ponibles se convierta en factor de discriminación a la hora de contratar un seguro médico.

No habrá discriminación

Santésuisse, asociación de compañías proveedoras del seguro médico obligatorio en Suiza, afirmó que está prohibido por ley ofrecer descuentos a los usuarios de dispositivos al menos en materia de atención primaria. Prohibición que confirmó la portavoz de la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP), Michaela Kozelka.

“Las compañías de seguros tienen que ofrecer la atención primaria obligatoria a todos los ciudadanos”, precisó a swissinfo.ch

Pero las aseguradoras privadas tienen un panorama distinto. “Los consumidores son libres de contratar un seguro médico privado, o un seguro de vida privado, y la aseguradora es libre de adecuar sus productos y política de primas a las necesidades de sus clientes”, declaró a swissinfo.ch la portavoz de la Asociación Suiza de Seguros (ASA), Sabine Alder. “Corresponde al consumidor decidir si quiere comprar un producto, o no”.

Actualmente, Zurich Seguros está muy entusiasmada con la idea de utilizar los macrodatos para identificar el grado de riesgo de sus clientes. Además, le serán útiles para mejorar la comunicación con ellos y atender mejor sus reclamaciones. "Hay una gran cantidad de áreas en las que las nuevas tecnologías pueden mejorar la experiencia de los clientes”, dijo a swissinfo.ch Benno Keller, jefe de investigación de la compañía. "Podríamos detectar problemas de salud incluso antes de que el cliente nos pida una cita para hablar de ello”.

Interrogantes

Sin embargo, Keller reconoce que hay varios interrogantes. Y entre las más importantes figuran los criterios de seguridad para el manejo de la información confidencial y si los pacientes están dispuestos a compartir sus datos médicos con las aseguradoras u otros actores del sector de la salud.

Consideró que es muy importante conocer cuántos clientes se sentirían cómodos compartiendo este tipo de información. “¿Es algo que los clientes quieren realmente? ¿Hasta qué punto aceptarán ser vigilados? ¿Y estarán abiertos a nuevas fórmulas para proveer datos a las aseguradoras?”.

Hanspeter Thür estimó que es urgente realizar algunas reformas legales para prevenir abusos en la utilización de datos confidenciales. “Estos dispositivos resultarán peligros si no sabemos utilizarlos de forma correcta”, dijo a swissinfo.ch en enero.

“Y aunque Suiza puede, sin duda, mejorar sus leyes en materia de protección de datos, lo cual es deseable y necesario, tampoco es suficiente con un esfuerzo aislado. Necesitamos que el movimiento se extienda a un contexto europeo”, refirió.

“Actualmente ya contamos con una gran cantidad de información sensible sobre nuestros clientes. Pero con las nuevas tecnologías existen muchos datos más que nos serían entregados a través de Internet. De ahí que se requieran medidas de seguridad adicionales”, añadió.

Privacidad

La protección de macrodatos está a punto de convertirse en un gran negocio. Pryv, compañía tecnológica con sede en Lausana, desarrolla ‘softwares’ que recolectan y garantizan el almacenamiento seguro de datos de particulares y empresas.

El año pasado, Pryv llegó a un acuerdo con la estadounidense Misfit Wearables para manejar la información que recoge este dispositivo sobre los ciclos de actividad y de sueño de sus usuarios. 

Para el director ejecutivo de Pryv, Pierre-Mikael Legris, la clave en este caso no es si la gente comparte o no su información,  sino cómo los usuarios pueden controlar la distribución de estos datos. Hemos entrado en la era en la que nuestros datos viajan por todo el planeta. El problema ahora es saber a quién pertenece esa información y cómo se gestionan los derechos de distribución, expresó Legris.

“Casi nadie puede escapar a la entrega de datos, pero si se hace correctamente podemos obtener ventajas para nosotros mismos y para otros. Es sorprendente cuánta gente preocupada por la protección de sus datos personales está dispuesta a entregarlos sin problemas a cambio de un descuento del 10% (en un seguro u otros servicios)”, apuntó.

Entorno propicio

Otra de las preguntas sin respuesta es si la nueva moda de los dispositivos ponibles ha llegado para quedarse o si se trata de un fenómeno pasajero.

¿Cuán fiables son los datos de cada dispositivo portátil? ¿Podemos confiar en que los clientes utilizarán los dispositivos de forma adecuada y sistemática durante periodos largos para obtener información realmente útil?

Este último punto interesa particularmente al sector de los seguros de vida ya que firma con sus clientes contratos de largo plazo.

"Es increíble la cantidad de dispositivos que terminan en un cajón al cabo de algunos meses”, afirmó Andreas Caduff, presidente ejecutivo de Vigilancia de la Salud en la compañía de dispositivos Biovotion.

Biovotion, empresa derivada de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ), prepara el lanzamiento de equipos especializados en el seguimiento continuo de personas con enfermedades crónicas como diabetes o afecciones cardiovasculares. Individuos que, por razones de salud, son más proclives a utilizar regularmente estos equipos que quienes solo se sienten atraídos por la tecnología o atraviesan un periodo de ‘euforia deportiva’.

Caduff reconoce el valor de esta información para el sector asegurador y aboga por un intercambio de datos más amplio si se prueba su utilidad a largo plazo.

"No se trata solo de poner un equipo portátil a un individuo, sano o enfermo crónico. Se necesita que esté interconectado a un sistema de cuidados profesionales, médicos, compañías de seguros y otros sectores de la salud. Es la única forma de asegurar un beneficio financiero sostenible para todo el mundo, incluido el portador del aparato”, añadió.


Traducción del inglés: Andrea Ornelas, swissinfo.ch

×