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Lavado de dinero Credit Suisse también ha cometido faltas

Foto de gente que pasa delante del Credit Suisse

Esta vez, las investigaciones de FINMA (autoridad supervisora del sistema financiero suizo) siguen de cerca al segundo banco más grande de Suiza.

(© KEYSTONE / ENNIO LEANZA)

Credit Suisse ha sido descubierto por el vigilante del sistema financiero suizo como participante en distintos casos de corrupción a nivel internacional. Pero por ahora, solo se trata de investigaciones que no se traducen en sanciones. ¿Es normal que no se haga nada más? Dos expertos y críticos del mundo bancario opinan al respecto.

La Autoridad Federal de la Supervisión de los Mercados Financieros (FINMAEnlace externo) de Suiza anunció este lunes la conclusión de dos procedimientos de investigación a los que sometió al banco Credit Suisse con respecto a su gestión entre los años 2006 y 2015.

En el primero de ellos, FINMA constató la falta de compromiso y de cumplimiento de las obligaciones de debida diligencia que tendrían que seguir todos los bancos para evitar el lavado de dinero, especialmente en los casos de FIFA y de los grupos petroleros Petrobras (Brasil) y PDVSA (Venezuela). El segundo procedimiento está relacionado con los negocios que el Credit Suisse tuvo con una Persona Políticamente Expuesta (PPEEnlace externo) de primer nivel, cuya identidad no ha sido revelada aún.

FINMA destaca, no obstante, que también reconoce que a partir del 2015, Credit Suise ha tomado medidas importantes para reforzar la lucha contra el lavado de dinero. Pese a ello, y aunque calificó las mejoras de “sustanciales”, FINMA ordenó al banco el cumplimiento de medidas adicionales para apegarse al orden legal y nombrará a un equipo de auditores que trabaje al respecto.

En respuesta, Credit Suisse emitió un comunicado en el que confirma la conclusión de los procedimientos descritos por FINMA. Y destaca que dichos procedimientos terminaron sin que “ninguna multa, restitución de recursos o limitación de actividades comerciales fuera decidida” por la autoridad.

¿Faltas menores?

¿Cómo interpretar esta información? “Es atemorizante, o al menos inquietante, que incluso en los bancos de importancia sistémica (demasiado grandes para que un gobierno los deje quebrar) las obligaciones de debida diligencia y de suministro de información no sean cumplidas como lo exige la ley”, reflexiona Martin Hilti, director de Transparencia Internacional SuizaEnlace externo. En contrapartida, algo que nos complace, dice el experto, es que FINMA está efectuando controles de manera coherente también a los grandes bancos y no solo en los pequeños, como sucedió hace algún tiempo con el banco tesinés BSIEnlace externo. Y “más vale tarde que nunca”.

En tanto, Marc Guéniat, de la oenegé Public EyeEnlace externo (antes conocida como Declaración de Berna), también saluda la vigilancia de FINMA hacia los grandes bancos y el hecho de que la autoridad supervisora comunique el resultado de este tipo de investigaciones, práctica que hasta ahora ha sido poco común. Pero considera que las “faltas menores” no lo son en realidad, y “no se trata de incidentes simples, sino de asuntos a gran escala que evidencian un serio problema en el Credit Suisse”.

Tentaciones grandes, sanciones pequeñas

Al extinguirse el secreto bancario y en la víspera del intercambio automático de información sea un hecho a nivel mundial, se habla frecuentemente de la llamada estrategia de la cebra: obligados a solo aceptar dinero “limpio” de los países ricos, los bancos internacionales especializados en la gestión de fortunas están optando por atender nuevos mercados del Este y del Sur en los que el riesgo de recibir fondos “negros” es mucho más alto.

Aunque desconocía el término de la “cebra”, popularizado por Alliance SudEnlace externo, plataforma dedicada a influir en la política suiza en busca de un mundo más justo, Marc Guéniat sí confirma que “los grandes escándalos que involucran a la plaza financiera suiza conocidos durante los últimos cuatro o cinco años provienen casi siempre de países en desarrollo: IMDB en Malasia; Petrobrás, que involucra a más de 40 bancos suizos; o PDVSA, de Venezuela, así como otros escándalos relacionados con el comercio de materias primas…”.

Para Public Eye, “el dispositivo de sanciones, lo mismo desde el punto de vista administrativo que desde el penal, es extremadamente débil. Por ejemplo, uno de los responsables de la banca privada suiza Héritage, condenado en el marco del caso Petrobras, recibió una multa cuyo monto es inferior a un mes de su salario”, dice.

Podríamos -y deberíamos- hacerlo mejor

Las sanciones son pequeñas, lo que se suma a las lagunas que hay en la legislación, destaca Martin Hilti, de Transparencia Internacional. Recuerda que durante su última evaluación a Suiza, realizada en 2016, el Grupo Intergubernamental de Acción Financiera (GAFI)Enlace externo evidenció que el país sigue sin apegarse a las recomendaciones de GAFI en dominios fundamentales, razón por la que Suiza es objeto de un procedimiento conocido como “seguimiento reforzado”. Esto significa que Suiza debe rendir cuentas de una forma estricta y profunda sobre sus progresos en materia de transparencia si no quiere ser incluida pronto en una lista negra.

Para Martin Hilti, “lo que necesitamos -que es también lo que solicita GAFI- es que los intermediarios financieros suizos verifiquen con exactitud la información de aquellos con los que tienen relaciones económicas y que actualicen esa información de forma constante para evitar caer en los errores del pasado”.

¿Qué son la debida diligencia y los PEP?

Las medidas de debida diligencia bancaria consisten en identificar bien a cada cliente verificando su identidad con documentos oficiales, teniendo conocimiento preciso de los beneficiarios finales de una transacción y, cuando se considere necesario, pidiendo información sobre el propósito de una transacción (si esta luce sospechosa y es de gran cuantía).

En tanto, las PPE son personas que desempeñan funciones públicas de relevancia, como jefes de Estado, suelen ser personalidades del mundo de la política, la cultura o el deporte, en más de un caso se ha detectado que tejen redes de operaciones financieras ilegales a través de personas cercanas que prestan su nombre para engranajes que buscan el lavado de dinero o la evasión fiscal.

Fin del recuadro


Traducido del francés por Andrea Ornelas

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