Vaya directamente al contenido
Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Los riesgos que corren los mineros del Gotardo


Por Renat Künzi


Luz artificial, calor, humedad y poco aire fresco: el pan de cada día de los mineros. (Keystone)

Luz artificial, calor, humedad y poco aire fresco: el pan de cada día de los mineros.

(Keystone)

Las condiciones de trabajo de los mineros que han excavado el túnel de base del Gotardo son muy peligrosas.

Irene Kunz, médico del trabajo de Suva, la aseguradora nacional contra accidentes, se aseguró de proteger de la mejor manera posible la salud de estos trabajadores y reducir al mínimo el riesgo de accidentes.

Sin dudar, se puede calificar de proyecto del siglo cuando se hablamos de la perforación del túnel de base del Gotardo.

El trabajo de los mineros que cavaron este enorme tubo es muy complicado: mucho calor y altas temperaturas, humedad tropical, ruido permanente e intenso tráfico de maquinaria pesada.

El 15 de octubre, día de la apertura final, los mineros dejarán la viva luz artificial que alumbra la obra 24 horas al día. Por una vez, estos hombres centrarán la atención de los medios de comunicación. Sin su larga y peligrosa labor un proyecto de esta magnitud hubiera sido inimaginable.

El viernes 15 de octubre también será un gran día para Irene Kunz. Durante diez años, esta doctora del seguro de accidentes laborales Suva, ha sido responsable de la seguridad y la salud de los obreros.

El éxito de la protección

Irene Kunz está especialmente satisfecha de que el calor no haya causado ningún caso grave. Se han lamentado nueve muertes, pero todas ellas son atribuibles a los accidentes seguidos sufridos debido al manejo de la maquinaria de la obra o a los desprendimientos de rocas.

En comparación con los trabajadores de otros sectores, los mineros ejercen una profesión muy peligrosa, explica Irene Kunz. “Pero en la comparación internacional, Suiza ha alcanzado niveles muy altos en seguridad y en protección de la salud. Desde el comienzo de los trabajos, el número de accidentes ha disminuido en un 40%. Además, estos casos suponen una cifra mucho menor que la tasa propia que presenta el conjunto del sector ", agrega Kunz.

Ver y ser visto

En el túnel, el tráfico es el principal peligro. El uso de prendas de protección provistas de reflectores de luz es vital. Solo una buena visibilidad asegura que los conductores de los vehículos sobre ruedas o sobre raíles puedan ver a sus colegas, con la antelación suficiente. Irene Kunz alaba la disciplina de este colectivo: “En diez años casi nunca conocí a un minero que no llevara la ropa suficiente para ser visto”.

En cuanto a los aparatos de seguridad a disposición de los conductores, estos incluyen además de los propios retrovisores, una cámara que se utiliza como ‘ojo electrónico’ para controlar lo que sucede en la parte posterior de estos vehículos.

“Estos últimos diez años, he aprendido que en la obra debe prevalecer la cultura de la seguridad y de protección de la salud”, señala la doctora en el momento de hacer balance de su actividad en el San Gotardo. Esto pasa especialmente por hacer un seguimiento continuo del funcionamiento de los equipos de seguridad.

El ABC de la supervivencia

La responsabilidad personal constituye otra clave para la seguridad y la protección. Un factor que Irene Kunz ha ido afinando continuamente con los trabajadores implicados. El casco, la ropa y el calzado de protección, así como llevar una fuente de luz con las baterías cargadas, son condiciones básicas para todos los mineros.

La ropa de protección juega un papel especialmente importante, ya que también permite transpirar al minero y así enfriar su cuerpo en el “clima” tan húmedo del túnel.

Acompañamiento sanitario

Cuando la temperatura de la roca se eleva a 45 grados desprende mucha humedad, el corazón late, incluso mientras se está sentado mucho más fuerte que cuando se está sentado tranquilamente delante de la televisión.

Pero también es importante evitar la deshidratación. “Los mineros beben varios litros durante los turnos”, asegura Kunz. Los responsables de la obra sensibilizaron al personal sobre estas necesidades a través de una campaña específica.

Para parar los accidentes, cada equipo ha contado con un enfermero que era capaz de adoptar las medidas apropiadas.

Pruebas sanitarias previas

Para limitar los daños a la salud debidos al calor, la prevención ha desempeñado también un papel central. Antes de comenzar los trabajos, los médicos de trabajo de Suva sometieron a todos los candidatos a un minucioso examen médico, que incluía un electrocardiograma, una prueba de resistencia, una radiografía y un análisis de sangre.

Las pocas personas que presentaron riesgos fueron asignados a posiciones menos expuestas, en la medida de lo posible. “Sin estas pruebas, no hubiéramos podido construir el túnel con tan pocos fallecimientos y lesiones”, señala Kunz.

Un trabajo de pioneros

Como principal responsable, Irene Kunz es la encargada de hacer un seguimiento continuo del complejo sistema de seguridad que se puso en marcha y hacer los posibles ajustes que sean necesarios.

Uno de los problemas planteados se presentó con el agua bombeada para el enfriamiento y la limpieza de maquinaria. De hecho, un flujo excesivo de agua aumenta la humedad y, por lo tanto, las dificultades para los mineros. “Advirtiendo de algunos riesgos médicos hemos sido pioneros”, concluye Irene Kunz.

Una historia complicada

En el primer túnel ferroviario del Gotardo entró en servicio en 1880, murieron 177 mineros. Un verdadero escándalo si nos referimos a las normas vigentes de seguridad y salud, sino también a las condiciones sociales.

En ese momento, los mineros solo recibían el salario mínimo, la higiene era desastrosa y la protección contra accidentes o enfermedades era inexistente.

En 1875, los trabajadores se amotinaron en Göschenen. Una unidad del Ejército disparó contra la multitud, matando a cuatro personas e hiriendo a muchos otros.

Este trágico suceso llevó a la renuncia de 80 mineros.

swissinfo.ch



Enlaces

Derechos de autor

Todos los derechos reservados. Los contenidos de la oferta web de swissinfo.ch están protegidos por los derechos de autor. Solo se permite su utilización para fines personales. Cualquier uso de contenidos de la oferta web que excede esta finalidad, especialmente su difusión, modificación, transmisión, almacenamiento y copia, solo puede tener lugar con el previo consentimiento por escrito de swissinfo.ch. Si tiene interés en un uso en estos términos, le rogamos que nos envíe un correo electrónico a contact@swissinfo.ch.

Más allá del uso personal, se permite únicamente la colocación de un hiperenlace a un contenido específico en el propio sitio web o en un sitio web de terceros. Los contenidos de la oferta web de swissinfo.ch solamente pueden incorporarse respetando su integralidad y en un contexto sin publicidad. Para todo soporte lógico, directorio, todos los datos y sus respectivos contenidos de la oferta web de swissinfo.ch que explícitamente se ponen a disposición para descargar, se otorgan licencias exclusivas y no transferibles que se limitan a la descarga y al almacenamiento en equipos personales. Todos los derechos extensibles que van más allá, continúan siendo de la propiedad de swissinfo.ch. No se admite, en particular, la venta o cualquier tipo de uso comercial.

×