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Minorías amenazadas


Suiza ante el difícil tema de sus ciudadanos nómadas




La policía bernesa evacúa un campamento de protesta de viajantes yeniches. (Keystone)

La policía bernesa evacúa un campamento de protesta de viajantes yeniches.

(Keystone)

La manifestación realizada en abril por viajantes suizos con una docena de vehículos y coches caravana en Berna causó gran revuelo mediático. Aunque tienen derecho a vivir como lo hacen, son pocas las regiones que ponen a su disposición sitios de estacionamiento y de tránsito. El “lugar más atractivo de Suiza”, por ejemplo, no tiene, sencillamente, “ningún interés” en brindarles un espacio.

A Ernst Lehman le molestó que conectaran una manguera al grifo de su jardín sin consultarlo. Por lo demás, no tiene nada en contra. El robusto jubilado interrumpe varias veces su labor de jardinería para ver desde la verja de su parcela lo que ocurre en una parte del prado bernés Allmend, donde sus nuevos vecinos se instalaron hace algunos días.

Aparte del agua potable, los recién llegados llevan consigo todo lo necesario para su viaje. Sus modernos coches caravana tienen incluso retretes. Las placas de sus vehículos revelan que proceden de todas las regiones de Suiza. “Vean alrededor, somos ordenados y sedentarios.

Somos suizos que pagan impuestos, hacen el servicio militar  y sufragan el uso de los sitios de aparcamiento”, sostiene Mike Gerzner.

El joven de 30 años es presidente del movimiento “viajantes suizos”, un grupúsculo de yeniches,  minoría nacional reconocida en Suiza desde 1998.  Entre 3.000 y 5.000 integrantes de esta etnia son nómadas que en verano recorren exclusivamente Suiza. A su paso por cada uno de los sitios suelen costear sus gastos de subsistencia trabajando de vendedores ambulantes, chatarreros, afiladores, pintores o soldadores.

Términos

Gitano: Es una designación considerada discriminatoria desde la Segunda Guerra Mundial, porque los nazis asesinaron a miles de Romas bajo el apelativo de “gitanos”. En la actualidad, muchos yenich, sinti y roma vuelven a identificarse –incluso con orgullo-, como gitanos.

 

Roma: Es el término genético para todos pertenecientes a distintas tribus que hablan romaní o son de los Roma, situados originariamente en India y Persia. Según estimaciones, hay entre 8 y 10 millones de romas.

 

Sinti: Así se denomina a los descendientes de los roma que en el Siglo XV  emigraron en masa a Europa central. Viven especialmente en Francia, Italia y Alemania. En Francia se les llama Manouches.

 

Yeniche: Viven sobre todo en Alemania, Suiza, Austria y Francia. Las casi 100.000 personas tienen idioma propio.

El yeniche es uno de los idiomas derivados del yidis, que varía según la región y la familia.

Un 90% de los viajeros en Suiza son yeniches. La mayoría de las 30.000 personas se ha vuelto sedentarias. Entre 3.000 y 5.000 siguen siendo, en parte, nómadas. Viven en clanes familiares de unas 20 personas y 6 a 8 coches caravana.

Desde 1998 están protegidos por la Convención del Consejo de Europa sobre Minorías Nacionales.

Los yeniches helvéticos son ciudadanos suizos. Sus documentos están registrados en los municipios donde pasan los inviernos y sus hijos van a la escuela. En verano, si están de viaje, los niños deben hacer sus tareas escolares bajo el control de sus padres y profesores particulares.

(Fuente: Oficina Federal de Cultura)

“La vida es cada vez más difícil”

Sin embargo, desde hace décadas hay pocos sitios en los que pueden permanecer por unos días y ofrecer sus servicios.  “A veces tratamos de quedarnos en un prado, pero también esa posibilidad decrece, porque las autoridades presionan a los agricultores”. Por otra parte, es cada vez más difícil vivir de la venta ambulante. “Hay comunas donde usan folletos para instar a la población a no dar trabajo a los viajantes”, señala el joven yeniche cuyos antepasados vivieron igualmente del trabajo callejero.

El Tribunal Federal reconoció en el año 2003 el derecho que tienen los viajeros a “lugares de estacionamiento y de paso adecuados” y dictaminó que “el ordenamiento territorial tome en cuenta y asegure la existencia” de esos espacios.

Se ha hecho poco desde entonces. En vez de 80 lugares de paso hay apenas 45.  Tampoco ha mejorado mucho la situación de los sitios de permanencia que alojen a los viajeros en los meses fríos del invierno. Hay solamente 15 lugares con instalaciones adecuadas, pero hacen falta más de 40.

Viaje al azar

Cansados de las “promesas falsas”, los miembros del movimiento “viajantes suizos” – varios centenares de mujeres, hombres y niños de todas las edades-, acudieron en abril a Berna para protestar por sus reivindicaciones.

El movimiento se distancia claramente de los  “gitanos” extranjeros, porque, a su juicio, dan mala imagen de los viajeros.

Pero antes de que el grupo llegara a su meta en la capital suiza fue alcanzado por la policía y escoltado hasta el predio suburbano de Allmend. En vista de que la pradera donde pretendían instalar su protesta sería utilizada en los próximos días como lugar de estacionamiento para los visitantes de una feria comercial anual , la policía  advirtió a las gente nómada que procedería a desalojarla tras un  ultimátum. Decenas de agentes del orden rodearon el campamento y estacionaron vehículos grúa.

La federación de viajeros “Nómadas Suizos” no participó en la manifestación, pero tampoco se distanció de la protesta. “No estuvimos de acuerdo con la acción”, dice su presidente Daniel Huber. “Nosotros tratamos de lograr nuestras aspiraciones por la vía política”.

Aunque hasta ahora con poco éxito visible, admite Huber al tiempo de expresar que comprende la protesta de los renitentes.  “Hay, sin duda, muy pocos sitios”. Aparte de los de Argovia, Grisones y en parte  San Gallen y Zúrich, los cantones han hecho muy poco en concreto. “Por eso ha llegado el momento de que los viajeros reclamen sus derechos”, añade.

Persecución y protección

Suiza trató de sedentarizar a los yeniches. Entre 1926 y 1973, la Fundación Pro Juventute y las autoridades tutelares retiraron de sus padres a unos 600 niños (Operación Hilfswerk für die Kinder der Landstrasse - Obra social para los niños gitanos).

El Gobierno Federal, oficinas de asistencia, profesores e instituciones de utilidad pública respaldaron la operación.

Muchos niños yeniches fueron repartidos a familias campesinas bajo la denominación Verdingkinder (niños de servicio) que a menudo sufrieron maltrato.

A raíz de la presión pública, la operación fue cancelada en 1973.

En 1987, el Consejo Federal pidió disculpas por ese hecho. Una fundación se encargaría del futuro de los suizos nómadas y aseguraría sus condiciones y formas de vida en Suiza.

“Tendríamos que hacer grandes inversiones”

Entre las ovejas negras está el cantón de Schwyz, donde muchos yeniches tienen sus raíces.

Peter Reichmuth, secretario del Departamento de Economía de Schwyz y, entre otros, “persona de contacto” para cuestiones de la gente nómada, está consciente de que los cantones tienen esta obligación desde hace años, lo que, a su parecer, queda de manifiesto con las extensas discusiones de los últimos años.

Después de que el pueblo rechazara la construcción del lugar de paso en un punto central del cantón, el gobierno cantonal aprobó, a finales del 2012, un concepto que regula la distribución de tareas entre el cantón y las comunas, así como el financiamiento de los lugares de paso.

“Estamos negociando, nueva e intensamente, con la finalidad de conseguir la construcción de uno o dos lugares de paso”. Ya hay un resultado preliminar. “Es digno de agradecer que los responsables de los funiculares deportivos de Hoch-Ybrig hayan manifestado su intención de poner la estación de abajo a disposición de las personas nómadas si no hay eventos  especiales en verano”, informa Peter Reichmuth.

Pero los viajantes por el cantón de Schwyz no cuentan hasta ahora ni siquiera con un sitio de estacionamiento y apenas con un solo lugar de tránsito, concretamente en la comuna de Feusisberg.

Falta infraestructura

“Este lugar no puede ser utilizado”, precisa el concejal encargado Beat Flühler. “De momento hay muchos troncos, porque están talando en el bosque posterior”. Los viajeros ya no pasan por aquí desde hace años; no hay agua, energía, ni alcantarillado. Para poner en condiciones este lugar de paso “tendríamos que hacer una gran inversión”, explica el también vicepresidente del gobierno comunal. .

Feusisberg ganó renombre hace poco, porque una clasificación de municipios hecha por el semanario “Weltwoche” lo califica como “el lugar más atractivo de Suiza”. Esa alta distinción alta del municipio obedece al hecho de estar situado al sur del Lago de Zúrich –donde uno de cada cinco habitantes es millonario-, así como al desarrollo demográfico, el sector de la construcción, la estructura social, la riqueza y, sobre todo,  la baja carga impositiva.

La comuna tiene una gran solvencia económica, recalca Flühler, “pero debo decir sinceramente que no está interesada en tener lugar de paso”.


Traducción del alemán, Juan Espinoza, swissinfo.ch



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