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Mito o realidad…


¿Es Suiza tan limpia como parece?




 (Keystone)
(Keystone)

La limpieza es considerada un rasgo suizo. Pero, ¿de verdad los suizos son tan limpios como parecen? Un día en los albores del otoño, un grupo de turistas serpentea por la vieja ciudad de Berna mientras un hombre limpia un escaparate y un camión de basura golpetea en el adoquín.

Los viajeros parecen realmente impresionados. “Sí, definitivamente está muy limpio”, dice Craig Oddie, originario de Manchester, Gran Bretaña, y de visita en la fosa de los osos de Berna con su familia. “Caminando alrededor de las áreas públicas no se observa basura. El transporte público siempre está limpio. Es infinitamente mejor que en Inglaterra”, apunta.

La canadiense Barbara Cunningham coincide con esta percepción. “¡Oh, creo que todo está absolutamente limpio! Absolutamente. Venimos de (Klein) Matterhorn y cuando la telecabina llegó, incluso la parte inferior de ésta era impoluta. No había basura pegada, grasa o pasto seco. Todo estaba espectacularmente limpio”.

“Sabemos que Suiza es percibida como un país limpio”, dice Veronique Kanel, portavoz de ‘Suiza Turismo’.

En 2010, esta organización de marketing dedicada a posicionar a Suiza en el extranjero -60% de sus fondos son financiados por el gobierno helvético- encuestó a 9.000 turistas de 110 países para conocer su percepción sobre Suiza.

“La limpieza fue un atributo mencionado espontáneamente por 4% de los turistas encuestados”, dijo Kanel. “Quizás el dato no sea demasiado alto, pero está muy cerca del porcentaje (de entrevistados) que citaron la cultura o la historia (4,7%) como puntos fuertes”. El  mayor atributo de Suiza como destino turístico es, por mucho, la riqueza natural, que fue mencionada por 20% de los encuestados.

El marketing de la limpieza

Suiza Turismo capitalizó esta percepción de pulcritud en su más reciente campaña publicitaria llamada “Suiza-Vacaciones de Verano”. Un anuncio de televisión, creado por la agencia de publicidad zuriquesa Spillmann Feser y Leo Burett, aborda un humorístico enfoque sobre esta positiva reputación.

Dos hombres jubilados se dejan ver en una  serie de idílicas locaciones suizas puliendo piedras, retirando un par de viejas botas del lago de aguas cristalinas, o podando esmeradamente el pasto con unas tijerillas. La publicidad, cuyo tema es “Hacemos todo para que sus vacaciones veraniegas sean perfectas” dio la vuelta al mundo entre abril y octubre (mirar enlace web).

Pero, ¿puede realmente la limpieza generar un efecto positivo sobre el turismo? No, no realmente, según la opinión de Christian Laesser, profesor de Turismo y Gestión de Servicios de la Universidad de San Gallen.

Los turistas no se “ilusionan” especialmente por conocer un destino limpio. Pero es un hecho que “se sienten insatisfechos si el lugar que eligieron carece de limpieza”, dice Laesser a swissinfo.ch

Por otra parte, Laesser destaca “la relatividad de la limpieza” y precisa: “¿Con qué otro país compararemos a Suiza? Si le ponemos frente a Singapur, quizás no sea percibido como un sitio limpio, un destino razonable, pero no esmeradamente pulcro. Pero si se toman como referencia otros países, entonces sí, definitivamente Suiza será percibida como un país muy pulcro”.

La percepción de casa

Mientras, de forma general, los turistas perciben a Suiza como un lugar limpio, prístino y positivo, la población presenta opiniones matizadas.

“Algunas veces pienso que Suiza está cerca de ser ‘demasiado limpio’”, dice Monika Jufer, de origen helvético. “Todo está ordenado y los vecinos se molestan cuando alguna cosa se deja tirada por ahí”.

Sankar Navaratnam, quien llegó a Suiza desde Sri Lanka hace 12 años y actualmente trabaja para el servicio postal entregando correo a pie en la ciudad vieja de Berna dice: “Suiza es fantástica. Es muy limpia. Creo que todo el sistema que existe para la eliminación de basura y la separación de botellas es genial”.

Pero no todo mundo coincide al respecto. Fritz Schmutz, quien trabaja en el sector de la seguridad, se dice indignado por toda la basura que dejan los universitarios en los lugares públicos tras tomar el almuerzo. “¡Es un delito!”.

La basura como problema

Efectivamente, la basura arrojada fuera de su sitio es un problema en el país, según el reporte “Medioambiente Suiza 2009”, elaborado por la Oficina Federal de Estadística (OFS) y por la Oficina Federal del Medioambiente.

Y algunos años antes, Roland Scholz, profesor especializado en enlazar las ciencias naturales y las sociales en la  Escuela Politécnica Federal de Zúrich, realizó una amplia encuesta en Winterthur, en el norte de Suiza, para encontrarse con que 85% de los entrevistados se quejaba de la basura, paquetes y cajetillas de cigarros que se arrojaban al suelo.

Frecuentemente, dice Scholz, la razón por la que se acumula basura en el piso o en los espacios públicos es porque los cestos cercanos son demasiado pequeños. Si uno de los depósitos de basura está lleno, basta con que una persona arroje algo fuera del bote correspondiente “para que el resto le siga y se ponga en marcha una especie de cadena de arrojar basura”, afirma.

En un esfuerzo por reducir este problema, el grupo de interés llamado ‘Por un Medioambiente Limpio en Suiza’, fundando en 2007 por dos organizaciones privadas dedicadas al reciclaje, produjo una campaña contra esta práctica con posters que mostraban espacios privados desbordados de desperdicios, llamando con ello la atención en el  hecho de que arrojar basura fuera de su sitio es tan ofensivo en la esfera pública como en la privada.

Limpiando al país

Diversas organizaciones públicas han iniciado iniciativas para extinguir la costumbre de arrojar basura fuera de los lugares concebidos para ese efecto. En 2005, BERNMOBIL creó su ‘Team Sauber’ (equipo limpio), un equipo integrado por una docena de demandantes de asilo que se comprometieron con la tarea de recoger periódicos, comida y basura arrojada en transportes públicos como autobuses y tranvías en Berna.

Más aún, en 2010, en un intento por poner en marcha iniciativas que motivaran a los pasajeros de dichos transporte a conservarlos limpios,   BERNMOBIL regaló 10 iPads a personas a las que “atrapó” poniendo la basura en los cestos.

De acuerdo con Roland Scholz, muchas escuelas suizas incluyen en sus programas de estudios el aprendizaje sobre un comportamiento responsable en torno a la basura y el reciclaje de desechos. “Si se aprende una vez qué comportamiento debemos tener con respecto a la basura, y se es muy joven, esto quedará bien grabado en la memoria e influirá el comportamiento”.

En opinión de Christian Laesser, implícitamente, las campañas publicitarias de Suiza llevan integrado este mensaje. Puede ser un destino caro, sí, pero los turistas deben tener la certeza de que Suiza “hizo todo para que su verano fuera perfecto, y una de esas tareas es que todo esté limpio y que todo funcione”.

Y a final de cuentas, ¿es Suiza tan limpia? Quizás no importe demasiado…  mientras la gente esté convencida de que así es.

Cifras de la basura

De los 20 principales atributos de Suiza como destino de vacaciones, la limpieza se ubicó en el lugar número 15 y fue mencionado por 4,1% delos turistas encuestados por ‘Suiza Turismo’.

Las tres principales fortalezas citadas fueron: la riqueza natural (20,3%), sus paisajes (12,8%) y sus montañas (12,4%).

Los trasportes (tranvías y autobuses) limpios son menos proclives a ser afectados por el vandalismo.

La basura tirada al interior de los transportes públicos genera una percepción de inseguridad a los pasajeros.

En Berna, se destinan alrededor de 15.000 horas de trabajo anuales a limpiar los transportes comunes (autobuses y tranvías).

La basura de los municipios suizos que es colectada para reciclaje se ha duplicad durante los últimos 20 años y hoy representa más del 50% de los desechos totales.

En 2011, los Ferrocarriles Federales de Suiza (CFF) recolectaron 32.000 toneladas de basura en vagones y estaciones de tren.

En el cantón de Lucerna, las multas por arrojar basura fueron aprobadas por 78% de los votantes en 2009.

El Tribunal Federal de Lausana prohibió desde febrero del 2012 que los costos derivados de limpiar la basura y vaciar los cestos públicos sean cubiertos por una cuota impuesta anualmente a los dueños de las propiedades vecinas, como sucedía en cantones como Berna. No obstante, el citado tribunal autorizó que parte de los costos sean cargados a aquellas empresas que más basura generan.


Traducción, Andrea Ornelas, swissinfo.ch



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