Moral fiscal ¿Son los suizos de verdad honestos con el fisco?

Très difficile d'obtenir des statistiques fiables en matière de fraude fiscale.

Très difficile d'obtenir des statistiques fiables en matière de fraude fiscale.

(Ex-press)

El discurso político presenta a los suizos como ciudadanos dotados de una gran moral tributaria, pero en este país, como en otros, la evasión fiscal provoca pérdidas importantes a las colectividades públicas. Cifrar este fenómeno es un verdadero desafío.

Las autoridades de la comuna de Egerkingen (cantón de Solothurn) acaban de hacer público el nombre de seis contribuyentes que no pagaron impuestos desde hace años, pese a que sus ingresos se lo permitían. Las autoridades que publicaron esta información podrían tener problemas judiciales, por violar la ley de protección de datos.

Esta anécdota muestra que los suizos no están libres de sospecha de rehuir sus deberes para con el Estado.

Para dar a conocer las fortunas escondidas, las autoridades de percepción tributaria, federales y cantonales, emitieron programas de amnistía en los últimos años, a fin de incitar a los defraudadores (o simples ‘olvidadizos’) a anunciarse ante el fisco.

Suiza introdujo en 2010 una amnistía parcial que permite a los contribuyentes regularizar su situación sin recibir una multa. Para ello deben pagar sus impuestos no declarados en la última década, o solo los últimos tres años si el dinero no declarado proviene de una herencia.

Un poco menos de 3.900 personas llevaron a cabo este procedimiento en 2012, posible solo una vez en la vida, lo que permitió recuperar 174 millones de francos en impuestos federales. En 2011 fueron 250 millones; en 2010, 213 millones.

La punta del iceberg

 El cantón francófono del Jura (noroeste de Suiza) decidió ir más lejos. Los contribuyentes que evadieron menos de 51.000 francos de impuestos quedan exentos de multa y de pagos fiscales de años anteriores. Las autoridades de este cantón establecieron un sistema de tarifas fijas para las sumas mayores a este límite. El gobierno local estima que esta amnistía, -establecida a partir del 1o de enero de 2010 y vigente hasta el 31 de diciembre de 2014-, permitirá sacar a la luz 300 millones de francos de fortuna, lo que supone el 2,5% de la riqueza total de 12.000 millones de francos declarados en el cantón. Esto generará 3 millones de ingresos suplementarios anuales al cantón y 2 millones a las comunas.

Estas sumas constituyen tan solo la punta del iceberg. Pero nadie puede estimar la talla de la parte sombría. Las autoridades fiscales, federales o cantonales contactadas por swissinfo.ch indican que no existen estimaciones confiables de las sumas sustraídas al fisco.

Independientes

Para las personas físicas, existen varios modos de evadir el fisco: disimulan cuentas bancarias o otros elementos de su fortuna, no declaran los ingresos o modifican las cifras de sus egresos deducibles.

Para los contribuyentes asalariados, es dificil ocultar haberes en su declaración.

Los trabajadores independientes ofrecen sus servicios con reducciones al cliente que pague en efectivo, un modo de evitar declarar lo ganado.

En etos casos se comete fraude doble al no declarar este ingreso y al no pagar el Impuesto al Valor Agregado.

¿18.000 millones?

Miembro de la cámara baja del Parlamento y expresidente de la Comisión de Finanzas, la socialista bernesa Margret Kiener Nellen se encontró entre muchas dificultades para conseguir un estimativo. Al final, hizo sus propios cálculos, sobre la base de uno de los raros estudios sobre el asunto realizado por los profesores de Economía Lars Feld y Bruno Frey, en 2006.

Según la investigación, el 23,5% del PIB no fue declarado, pero no detalló una cifra. Entonces Kiener Nellen aplicó este porcentaje al ingreso medio de los hogares suizos. El resultado: 18.000 millones de francos anuales sustraídos al fisco.

“Y fui muy moderada con mis estimaciones”, declara la política. “Mi cálculo fue objeto de algunas críticas, evidentemente. Ciertos economistas consideran que la sustracción sería dos veces menor. Sea como fuere, el resultado es enorme”.

No hay acoso sistemático

En un sondeo reciente de la emisión ECO de la televisión suiza en alemán, SRF, 95% de las personas interrogadas declaran que jamás han evadido impuestos, pero Nils Soguel, profesor de Finanzas Públicas del Instituto de Altos Estudios en Administración Pública es escéptico. “No se responde de modo totalmente honesto, incluso si los sondeos garantizan el anonimato”.

Margret Kiener Nellen se muestra menos incrédula: “La  mayoría no tiene medios para hacer engaños. Sus ingresos figuran en un certificado salarial, no tienen modo alguno de ocultar dinero en su declaración fiscal”.

“El fraude concierne principalmente a los independientes y a aquellos con altos ingresos. En mi calidad de abogada he visto verdaderos montajes jurídicos, como la creación de fundaciones y trusts (ndlr: grupo de empresas unidas para monopolizar el mercado y controlar los precios en su propio beneficio)”.

De este modo logran dirigir el dinero hacia plazas financieras con tasas impositivas muy bajas, como las Bahamas, añade Kiener Nellen.

Sea como fuere, las autoridades parten del principio de que la gran mayoría de los ciudadanos suizos son honestos y declaran todos sus haberes. Por ello el fisco no sale a la caza de evasores. “Solamente efectuamos controles por sondeo o cuando tenemos buenas razones para pensar que existe un fraude”, declara François Froidevaux, jefe del servicio de contribuciones del cantón del Jura.

“Las autoridades fiscales no son puntillosas”, confirma Nils Soguel. Están obligadas a reaccionar si hay una denuncia. Además, con la posibilidad de hacer la declaración fiscal en línea, algunos cantones renuncian a que los contribuyentes presenten documentos justificativos”.

Contra el secreto bancario, también dentro de Suiza

El secreto bancario podría también desaparecer para los clientes establecidos en Suiza.

El gobierno ha sometido ha consultación hasta el 30 de septiembre un proyecto de unificación del derecho penal fiscal que debilitaría el secreto bancario dentro de Suiza.

Los cantones podrían exigir informaciones a los bancos en caso de sustracción fiscal (omisión en la declaración) o fraude.

Secreto bancario en la mira

El contexto puede cambiar. La presión internacional ha abierto una brecha en el secreto bancario, con la consecuencia de que también deje de existir para los suizos. Los responsables cantonales de Finanzas - que ven, por ejemplo, cómo las autoridades de Washington obtienen datos de clientes estadounidenses de bancos helvéticos-, desean disponer de las mismas condiciones de cara al contribuyente helvético sospechoso de evasión.

El gobierno dijo recientemente estar listo a dar el paso, lo que disgusta a Nils Soguel: “Sería un mal mensaje. Esto querría decir que se piensa que los suizos esconden algo. Pasaríamos de un sistema con base en la confianza a un sistema con base en la autoridad.”


Traducción: Patricia Islas, swissinfo.ch



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