Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Nacho Vigalondo “Neuchâtel ya es referencia mundial del cine fantástico”

Por
Nacho Vigalondo

El realizador español Nacho Vigalondo en Neuchâtel, en cuyo Festival Internacional de Cine Fantástico presenta su película 'Colossal'.

(Rodrigo Carrizo Couto, swissinfo.ch)

El realizador español Nacho Vigalondo vino a Suiza para presentar su última película en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Neuchâtel. ‘Colossal’ está protagonizada por la estrella estadounidense Anne Hathaway.

Nacho Vigalondo (Santander, 1977) se dio a conocer con ‘Los Cronocrímenes’ en 2007, filme por el que fuera nominado al Premio Goya al Mejor Director Novel. A esta primera película seguirían ‘Extraterrestre’ y ‘Open Windows’, además de numerosos cortometrajes y trabajos televisivos.

Ahora Vigalondo ha venido a Suiza para presentar ‘Colossal’. Considerada por la crítica especializada como “la película menos convencional que usted verá este año”, cuenta con la estrella de Hollywood Anne Hathaway en el papel protagonista al lado de Jason Sudeikis, un icono del cine independiente estadounidense. ‘Colossal’ narra la improbable historia de Gloria, una joven alcohólica y arruinada que descubre que su vida esta misteriosamente ligada a un gigantesco monstruo que aterroriza Seúl. La película recibió su estreno suizo en la noche del sábado ante una sala llena de fans del cine fantástico y del joven realizador español.

swissinfo.ch: Una de las primeras cosas que sorprenden al leer su biografía es que no ha terminado usted sus estudios de cine. Ha dejado la carrera al primer año y hoy dirige películas de 5 millones de dólares con estrellas de Hollywood. No está nada nada mal.

Nacho Vigalondo: Dejar los estudios no fue una decisión tomada, ni es algo que deba describir mi carácter. Yo estaba haciendo la carrera y en un momento dado encontré trabajo. Eran tiempos en los que era bastante fácil para un estudiante conseguir un primer empleo. Comencé a trabajar en televisión y a ganar dinero, lo que me permitía “comprarme tiempo” para poder escribir guiones y tener cierta autonomía. Pero me prometí que terminaría la carrera cuando tuviese tiempo libre. Por suerte, o por desgracia, no volví a tener esa posibilidad hasta pasados ya muchos años. Pero entonces estaba ya liado con mi primer largometraje y no encontré la necesaria voluntad para acabar mis estudios. No hay tanto un rechazo a la carrera, como la necesidad de adoptar un “plan b” que en ese momento me pareció más práctico.

swissinfo.ch:¿Siente que se ha perdido algo por no tener acabados estudios formales?

N.V.: No. Dado que tengo el privilegio de hacer cine compruebo todo el tiempo que a nadie se le exige un diploma para poder hacer cine. Lo que se requiere es un CV de director de cine, habiendo realizado proyectos prácticos, y esto es algo que no te brinda la universidad. Tampoco quiero sostener un discurso en contra de la enseñanza pública, porque no es así. Estudiar la carrera fue fundamental, aunque más no sea porque me ha permitido conocer a los que aun hoy son mis compañeros de profesión.

swissinfo.ch: ¿Qué realizadores le han influido?

N.V.: Lo primero que tengo que reconocer al hablar de influencias…es que no sé realmente cuales son. Me gustaría mucho tener control sobre mis influencias y saber qué directores me gustan y cuáles no. Aunque cruzo los dedos esperando ser influido por David Lynch (risas) pero eso no lo puedo elegir yo. Lynch fue el director que me abrió los ojos en los 90. Pero me ha tomado mucho tiempo imaginarme director de cine.

swissinfo.ch:Me interesa mucho el tema de la “democratización” del cine que nos permiten las actuales herramientas digitales. ¿Ser director de cine está al alcance de cualquiera hoy?

N.V.: No. Eso sería como decir que cualquiera que tenga un lápiz puede ser un dibujante, o cualquier persona que disponga de una máquina de escribir pueda ser escritor. Sabemos bien que eso no es así. De ser así, puede usted imaginarse la cantidad de obras maestras de la literatura y de grandes cuadros que se producirían cada segundo (risas) en este mundo…lo que no es el caso. Lo que te convierte en director de cine no es tener acceso a una cámara, sino tener la voluntad para desarrollar las claves de un lenguaje propio. O sea, para ser cineasta hace falta poseer una vocación muy específica.

swissinfo.ch: ¿El abaratamiento en los costes de producción y el mayor acceso a los medios técnicos dificulta o facilita la financiación de proyectos?

N.V.: Sin duda se facilita. Se realizan muchos más proyectos que nunca. Aunque se ha debilitado lo que yo llamo “la clase media” de la industria cinematográfica. O sea: cada vez se hacen más películas muy baratas…y muy caras. Pero ha desaparecido un término medio que antes estaba muy presente y constituía el grueso de la industria, que ahora ya no existe.

swissinfo.ch:Seguramente ha seguido la reciente polémica que Pedro Almodóvar ha generado en el Festival de Cannes a raíz del cine en ‘streaming’ y Netflix. ¿Cómo se pronuncia al respecto?

N.V.: Yo lo tengo clarísimo. Estoy convencido de que Netflix puede perfectamente convivir con la proyección en salas. Creo que la vía más razonable es la de la convivencia de los dos formatos, cada uno en su propio espacio. La experiencia en salas es diferente a la que se vive en casa, y creo que salimos todos ganando si lo que prevalece al final es la posibilidad de escoger.

swissinfo.ch: Usted se ha hecho muy conocido, a su pesar, a raíz de una polémica que provocó el fin de su colaboración con el diario ‘El País’. La culpa fue de un tuit calificado de antisemita por burlarse del Holocausto. ¿Puede explicar su versión de los hechos?

N.V.: Yo entonces tenía un blog albergado por ‘El País’ y les había realizado una campaña de promoción. Lo que ocurrió es que construí un chiste (NDA: "Ahora que tengo más de cincuenta mil followers y me he tomado cuatro vinos podré decir mi mensaje: ¡El Holocausto fue un montaje…!") que hacía referencia a otro tuit mío. A alguien se le ocurrió la idea de aislar esa frase sin explicar las precedentes y cambió por completo el contexto del tuit. Dado que en esos tiempos yo era la cabeza visible de una campaña publicitaria de un periódico social y de izquierdas, los medios de derechas pretendieron entonces demostrar que yo era un nazi.

swissinfo.ch: ¿O sea que, atacándole a usted, lo que en realidad se intentaba atacar era al diario ‘El País’?

N.V.: En parte sí. Digamos también que en ese combate mediático entre izquierda y derecha cualquier figura visible de la tendencia política opuesta puede convertirse en un objetivo a abatir. Es una dinámica que se ha mantenido desde entonces. Piense que esto pasó en el 2011 y estamos en 2017 hablando aún de lo mismo en las entrevistas.

swissinfo.ch: ¿Cómo llega a la idea tan original de ‘Colossal’?

N.V.: Nace de una combinación de amor por un tipo de cine que es muy fácil rastrear en la película y también la necesidad de contar cosas muy cercanas a mí. Cosas muy próximas a los sentimientos que tenía cuando comencé a escribir el guion, y también a un tipo de dinámica que proviene de mi entorno personal. Un entorno mayoritariamente femenino del que quería hablar.

swissinfo.ch:Muchos analistas hablan del “mensaje feminista” de su película. ¿Es algo buscado, o esa interpretación “militante” se le está yendo de las manos?

N.V.: No puedo ni quiero delimitar el mensaje de la película. Creo que la obra debe hablar por si sola al espectador. O sea, las reacciones que genera la película son más valiosas que lo que yo pueda aportar en una entrevista. Creo que es muy injusto que el director pretenda comportarse como las placas al lado de los cuadros en los museos, explicando al espectador las temáticas de la obra y lo que debe pensar y sentir. Me parece un vicio muy malo en los museos, y no lo quiero repetir con mi cine.

swissinfo.ch:Un actor que brilla con luz propia en su película es el protagonista masculino, Jason Sudeikis. ¿Quiere comentar algo de su trabajo?

N.V.: Yo he tenido la gran suerte de poder darle su primer papel de villano a un gran actor de comedia. Y no solamente eso, sino que es también toda una reflexión sobre el tipo de papeles que suele desempeñar en su carrera. Es una elección que revela también su gran inteligencia como actor, al haber aceptado un rol que se sale de lo habitual en su trabajo.

swissinfo.ch: ¿Y Anne Hathaway?

N.V.: Dirigirla es como pilotar un Ferrari con el motor recién engrasado (risas). Ha sido una persona que ha aportado a la película una profesionalidad increíble. Es el tipo de actriz que sabe cómo hacer felices a todos los demás miembros del equipo de rodaje.

swissinfo.ch: ¿Conocía ya el Festival de Cine Fantástico de Neuchâtel?

N.V.: Sí, claro. Es la primera vez que vengo en persona, pero varias de mis películas ya se han presentado en este festival. O sea que lo conozco bien. Si hasta ahora no había venido es porque los calendarios no lo habían permitido, pero ganas no me faltaban.

swissinfo.ch: ¿Por qué?

N.V.: Porque si bien el Festival de Sitges es objetivamente más grande en tamaño, creo que a día de hoy el Festival de Neuchâtel se ha convertido por derecho propio en uno de los grandes festivales internacionales. Neuchâtel ya es una referencia mundial del cine fantástico. Incluso antes de ser cineasta, cuando solo era un aficionado del cine de género, ya conocía bien este festival.

swissinfo.ch: ¿Había estado ya en Suiza? ¿Cómo recibe el público helvético su trabajo?

N.V.: He venido antes. Pero hasta ahora mi relación con Suiza ha sido más bien pequeña, pero es algo que espero remediar a partir de hoy mismo.

swissinfo.ch: ¿Algún artista suizo que le interese en particular?

N.V.: Pues hay uno que me fascina: H.R.Giger, el mítico creador del monstruo de Alien. Le confieso que hemos hecho verdaderos malabarismos con la agenda para poder hacer un hueco e ir mañana al Museo Giger de Gruyère. Giger es uno de mis creadores preferidos desde siempre, y alguien a quien he seguido de forma obsesiva. Me gusta tanto su obra como su personalidad. Siempre he disfrutado viendo su personaje en las entrevistas, y ahora tengo muchas ganas de descubrir su museo.

Anaïs Eméry, directora del Festival de Neuchâtel:

“Seguimos de cerca los progresos de Nacho Vigalondo, a quien consideramos un artista de creatividad desbordante que interesa mucho a nuestro público”.

Lamenta que ‘Colossal’ no disponga aún de distribuidora suiza, lo que hace difícil que el gran público pueda tener acceso a esta cinta. “Aunque cabe la posibilidad de que su distribuidor alemán la traiga a nuestro país”.

Comenta que dado el éxito que tuvo en la pasada edición de ‘El Dorado’, el NIFFF ha decidido crear una sección permanente dedicada a la creación cinematográfica fantástica con sello latino.

“Esta sección especial se llama ‘Blood Window’ y tendrá de forma permanente el foco en América Latina”.

Destaca la presencia española y latinoamericana en esta edición del festival. “Considero como imperdible ‘El Bar’, del gran Alex de la Iglesia, que se presenta a concurso internacional. También destacan ‘Black Hollow Cage’, del español Sadrac Gonzalez-Perellón  y las tres películas de la sección ‘Blood Window’: La brasilera ‘Era el cielo’, de Marco Dutra; la coproducción mexicano francesa ‘Las Tinieblas’, de Daniel Castro Zimbon, y ‘Terror 5’, de los argentinos Sebastián y Federico Rotstein”.

Fin del recuadro


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×