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Partido Socialista


“Abogamos por una Suiza abierta, solidaria y más justa”




El presidente del Partido Socialista suizo, Christian Levrat, mira con optimismo a las elecciones federales del 18 de octubre. (Monika Flueckiger/EQ Images)

El presidente del Partido Socialista suizo, Christian Levrat, mira con optimismo a las elecciones federales del 18 de octubre.

(Monika Flueckiger/EQ Images)

Defender las condiciones laborales de las mujeres y los empleados mayores, así como un sistema de pensiones favorable a la clase media y las rentas bajas: son dos asuntos en los que el Partido Socialista se volcará durante la próxima legislatura. Entrevista con su presidente, Christian Levrat.

Las relaciones con la Unión Europea (UE) y la política migratoria figuran entre los temas más espinosos que afronta la Confederación. Según el senador por Friburgo, Christian Levrat, al frente del Partido Socialista (PS) desde 2008, habrá que desatar estos nudos con medidas de política social y económica dentro de Suiza. Será crucial responder con recetas eficaces a las expectativas de los empleados mayores, expuestos al riesgo de exclusión del mercado laboral, afirma el político de 45 años de edad.

swissinfo.ch: ¿Cuáles son las prioridades del PS para la próxima legislatura?

Esta entrevista se realizó en el mes de marzo.

Chrisitan Levrat: El trabajo y las pensiones son dos temas fundamentales para los socialistas. En el centro de nuestras preocupaciones se encuentran la ocupación de los empleados mayores y las condiciones laborales de las mujeres, así como el mantenimiento del régimen de jubilación favorable a las clases medias y a los trabajadores con rentas bajas.

Fue el PS quien creó el AVS (Seguro de vejez y supervivientes) y sigue siendo su garante: queremos seguir desarrollando este papel, a sabiendas de que el debate político también girará en torno a otros temas importantes, como las relaciones con la UE y la política migratoria.

swissinfo.ch: ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el PS para asegurar los acuerdos bilaterales con la UE?

Ch. L.: Para mí es evidente que hay que mantenerlos. Creo que la partida no se jugará en el campo de la política exterior, sino en el de la política interior. Están en juego las medidas de acompañamiento y las medidas de política social y económica que el PS quiere adoptar para que las clases media y baja se beneficien más de la prosperidad relativo de nuestro país.

Concretamente necesitamos un mayor compromiso con la formación, sobre todo de los jóvenes y las mujeres, una revalorización de los salarios en ciertos sectores de la economía, controles eficaces en el mercado laboral y disposiciones que faciliten a los empleados mayores conservar sus puestos de trabajo. La cuestión de los profesionales antiguos es determinante. Proponemos restringir las posibilidades para despedir a los empleados mayores, introducir un acompañamiento con medidas de recualificación a partir de los 45 años y establecer sistemas de jubilación flexibles para que puedan dejar poco a poco el mundo laboral.

swissinfo.ch: ¿Qué recetas propone el PS para contrarrestar la fortaleza del franco?

Ch. L.: Hay cuatro medidas que para nosotros son indispensables. La primera es restablecer el tipo de cambio mínimo, poco importa que sea implícito o explícito. Lo fundamental no es que el director del Banco Nacional (BNS) anuncie formalmente un tope del tipo de cambio, sino que los mercados comprendan que el BNS haya fijado un límite y que no permitirá que se aprecie el franco de manera inadmisible.

La segunda corresponde a inversiones estatales en innovación e investigación. La mayoría de los países vecinos y de los Estados que compiten con Suiza apoyan más a las empresas que crean puestos de trabajo.

La tercera medida: impedir que las empresas abusen del pretexto del franco fuerte para adoptar toda una serie de medidas que mermen las condiciones laborales de los asalariados.

En cuarto lugar, queremos que los beneficios de los tipos del cambio que obtienen los importadores y los grandes distribuidores repercutan también en los consumidores. Ello implica probablemente reexaminar el derecho de carteles. Prácticamente todo lo que está prohibido en todos los Estados occidentales en materia de carteles económicos y de abuso de posición dominante sobre el mercado está permitido en Suiza. Necesitamos un sistema de competitividad más eficaz.

swissinfo.ch: En los últimos años el islam ha hecho correr ríos de tinta —minaretes, velo, terrorismo—. ¿Qué papel le corresponde a la religión musulmana en la sociedad suiza en opinión del PS?

Ch. L.: La mayoría de los cantones reconoce tres religiones oficiales: la protestante, la católica y la hebrea. En mi opinión, se debería añadir el islam a la lista; el islam de Suiza. Hay que hacer visible esta religión, permitir a los musulmanes que vivan en tranquilidad su fe y formar a los imanes en Suiza.

Debemos asegurar que esos imanes dominen una lengua nacional y conozcan los valores fundamentales sobre los que se sustenta nuestra sociedad. No necesitamos imanes salafistas. La Universidad de Friburgo lleva a cabo un interesante proyecto con un instituto islámico que permitirá profundizar en el diálogo interreligioso. Es una antigua universidad católica con una fuerte presencia dominica. Me parece el lugar idóneo para un diálogo entre las religiones y para formar teólogos musulmanes en Europa.

swissinfo.ch: El PS había decidido lanzar una iniciativa popular para introducir el ‘cheque hijo’. Entretanto han renunciado a presentarla. ¿Ya no les preocupa este tema?

Ch. L.: Al contrario. Pero antes queríamos centrarnos en la campaña contra la iniciativa de la Unión Democrática de Centro a favor de la exención tributaria de los subsidios para hijos, que debido a la progresión fiscal habría beneficiado, sobre todo, a las familias acomodadas.

Además, queremos esperar un informe con cifra que ha prometido el Ministerio de Finanzas, que permitirá evaluar la viabilidad de nuestro proyecto de los ‘cheques por hijo’, o sea, una deducción fiscal con el mismo importe para cada uno de los hijos que se otorgan a cada familia. La ministra de Finanzas, Eveline Widmer-Schlumpf ha dicho que apoya la idea.

Es un proyecto serio y lo llevaremos adelante en el Parlamento. Confiamos en obtener la mayoría con el apoyo de la ministra de Finanzas y de todos aquellos que durante meses han declarado que la política familiar era una de sus prioridades. El sistema que propugnamos es eficaz porque se centra en las familias más necesitadas.

swissinfo.ch: El año 2015 empezó mal para los socialistas, que fueron expulsados del gobierno cantonal de Basilea-Campo, donde estuvieron representados durante 90 años. ¿Son indicativos los resultados de las distintas elecciones cantonales de cara a las federales o sigue igual el objetivo del PS para octubre de aumentar los votos del 18,7 al 20%?

Ch. L.: Se trata de un objetivo muy modesto y tengo la sensación de que estamos avanzando en la buena dirección. Somos un partido con una identidad muy fuerte. En los últimos años hemos demostrado que somos un partido fuerte que hace muchas propuestas.

Nuestras posiciones son claras y coherentes. Abogamos por una Suiza abierta, solidaria y más justa. Queremos reforzar los derechos humanos y mantenemos que el derecho internacional es la mejor protección para un país tan pequeño en un mundo globalizado, y que defender el derecho en lugar de la fuerza es una cuestión de supervivencia para Suiza. Soy muy optimista de cara a las elecciones federales.

Fundado en 1881, el Partido Socialista Suizo (PS) creció fuertemente tras la introducción del sistema proporcional en 1918.

De 1928 a 1979 fue el partido que más votos conseguía en las elecciones de los miembros de la cámara baja. Actualmente, es la segunda formación más votada, detrás de la UDC (derecha conservadora).

Tras aumentar los votos en los comicios de 1991 y 2003, los socialistas perdieron el 3,8% en 2007, situándose en el 19,5% del sufragio. Las pérdidas continuaron en las elecciones de 2011: el PS solo alcanzó el 18,7% de los votos.

El PS, principal grupo parlamentario de la izquierda, consiguió su primer representante en el Gobierno en 1943.

Desde 1959 conserva dos cargos en el Ejecutivo nacional. En la actualidad son la ministra de Justicia y Policía, Simonetta Sommaruga, y el titular del Interior (asuntos sociales y cultura), Alain Berset.

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