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Punto de vista


“Los extranjeros criminales tienen que abandonar Suiza”


Por Gregor Rutz, diputado UDC


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Por Gregor Rutz

Robos con allanamiento de morada, atracos a mano armada, violaciones, agresiones con arma blanca: todos los días los diarios recogen distintos actos de violencia. Muchos suizos no se sienten ya seguros en su propio país. La mayoría de los delincuentes son de origen extranjero. Con la iniciativa ‘de ejecución’, estos criminales deberán ser expulsados de Suiza. Esta iniciativa pretende corregir la versión edulcorada, que elaboró el Parlamento, de la ley de desarrollo relativa a la iniciativa de expulsión de los extranjeros criminales.

Las estadísticas sobre criminalidad revelan datos interesantes sobre los actos delictivos: en el caso de los robos con allanamiento de morada, el porcentaje de los delincuentes extranjeros asciende al 73%; por violación es el 61% y el 58% por asesinato. En 2014, el 73% de los detenidos no poseían pasaporte suizo. Conviene recordar que los extranjeros representan el 24% de la población helvética.

Expulsión del país: una consecuencia directa

La Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora) hizo frente a este problema con su iniciativa de expulsión de los extranjeros criminales. Esta iniciativa proponía un endurecimiento de la práctica habitual y exigía la expulsión de Suiza, sin posibilidad de retorno, de los extranjeros condenados por determinados delitos.

Lanzada en el verano  de 2007, la iniciativa fue aprobada en 2010 por el pueblo y los cantones. El contraproyecto, que preveía una cláusula para casos excepcionales y una pena mínima a partir de la cual una persona podía ser expulsada fue rechazado por todos los cantones.

Por tanto, pueblo y cantones se han pronunciado así a favor de una línea política clara y sin ambigüedades: los extranjeros criminales, culpables de un delito grave y que han puesto en peligro el orden y la seguridad de nuestro país, deben ser expulsados.

Actualmente, la expulsión constituye una medida importante de la policía de extranjeros, contemplada por la ley de extranjería. Sin embargo, ha conducido a una práctica heterogénea, y a menudo muy permisiva, en los diferentes cantones y concede un gran margen de interpretación a los jueces.

La iniciativa ‘de ejecución’ cambiará definitivamente esta situación: en el futuro, la expulsión dejará de ser solo una medida de la policía de extranjeros y estará directamente relacionada con el delito cometido. Es necesario poner freno a las prácticas permisivas.

En resumen, la iniciativa de expulsión pretendía modificar la práctica habitual de actuación. Se deben aplicar las mismas medidas en toda Suiza. Si alguien comete un delito determinado la consecuencia debe ser la expulsión automática, sin que ningún juez pueda eludir la sentencia.

Iniciativa de expulsión: un mandato del pueblo

La razón por la que el Consejo Nacional [cámara baja] y el Consejo de los Estados [cámara alta] han aprobado, en contra de la voluntad popular, una ley de desarrollo que prevé una clausula para casos extremos sigue siendo un misterio.

Durante el debate del Consejo Nacional en marzo de 2015, la diputada del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Ruth Humbel, dejó clara la situación al afirmar que la iniciativa de expulsión “no es solo una reivindicación de la UDC, sino  una norma constitucional en vigor y un mandato del pueblo”. Se trata por lo tanto de aplicarla, les guste o no a los parlamentarios.

Algunos meses más tarde, PDC y Partido Liberal Radical (PLR) afirmaban lo contrario y aprobaban, con el Partido Socialista (PS), una proposición de ley edulcorada. El resultado es que con la cláusula de casos extremos, que permite excepciones caso a caso, la ley de desarrollo aprobada por el Parlamento pone en cuestión el objeto principal de la iniciativa de expulsión, en lugar de aplicar el endurecimiento de la práctica que ya existía. La iniciativa ‘de ejecución’ fue lanzada mientras se perfilaba esta situación.

La iniciativa ‘de ejecución’ pretende eliminar los puntos débiles que contiene la ley de desarrollo aprobada por el Parlamento. Contempla normas de aplicación que están calcadas del texto de la iniciativa original aprobada hace cinco años.

Los artículos de la iniciativa ‘de ejecución’ se aplican directamente, ya que se integran en las disposiciones transitorias de la Constitución federal. Así pues, si el pueblo y los cantones aprueban la iniciativa, las cámaras parlamentarias no tendrán necesidad de elaborar una ley de desarrollo.

Un catálogo de delitos graduado

El catálogo de delitos está perfectamente definido. Contempla delitos muy graves, como asesinato, daños corporales, violación o robo a mano armada, para los que se prevé la expulsión automática.

Seguidamente vienen los delitos para los que la expulsión se dictará solo en caso de reincidencia. Se trata de lesiones corporales leves, secuestro o cualquier otra forma de privación de la libertad, pornografía, relaciones sexuales con menores o actos violentos y amenazas a la autoridad.

En caso de condena, todos estos actos comportan la expulsión inmediata de Suiza una vez cumplida la pena correspondiente. En el antiguo Código Penal ya se contemplaba un procedimiento similar, por ejemplo en el caso de proxenetismo.

A este listado se añade ahora el nuevo delito de “abuso de la ayuda social”, que todavía no forma parte del Código Penal. En casos graves, una condena significaría igualmente la expulsión del delincuente. Esto permitirá luchar contra el creciente recurso al sistema de ayuda social.

Punto de vista

swissinfo.ch abre sus páginas a colaboraciones exteriores seleccionadas. Publicaremos regularmente artículos de expertos, decisores políticos y observadores privilegiados, con objeto de presentar puntos de vista originales sobre Suiza o sobre un problema que afecte a este país. El objetivo final es enriquecer el debate de ideas.

Un elevado número de delincuentes

Durante la campaña de votación de la iniciativa original se partía del supuesto de que el número anual de expulsiones se situaría entre 500 y 1 500 delincuentes. Sin embargo, el informe de la comisión de expertos del Ministerio suizo de Justicia y Policía indica claramente que el número real de criminales extranjeros afectados será mucho más alto.

Con base en el catálogo de delitos propuesto en la iniciativa actual, cerca de 16 000 criminales extranjeros deberán abandonar cada año nuestro país. Además, casi la mitad de ellos están en Suiza presuntamente de forma ilegal.

Estas cifras hablan por sí solas de lo urgente e importante que es esta iniciativa. Si se suman todos los condenados por delitos contemplados en el catálogo de la iniciativa, cada año tendrán que ser expulsados de Suiza más de 10 000 extranjeros.

Mejorar la seguridad

La iniciativa de ejecución crea seguridad, refuerza el ordenamiento jurídico, combate la criminalidad extranjera y reduce la reincidencia. Pero también es importante esta iniciativa para nuestra economía. El atractivo económico de un país no depende solo de la seguridad jurídica, de un clima favorable a las inversiones y de unas buenas infraestructuras, sino también de la garantía de la seguridad pública.

Esta iniciativa es igualmente importante en materia de política migratoria. Aquel que quiera vivir en Suiza debe respetar nuestras reglas. Este es el mensaje claro que tiene que llegar a los que pretenden venir a la Confederación. La iniciativa ‘de ejecución’ desarrolla así un valor preventivo en el campo de la migración. Suiza no es un país para los turistas del crimen.

Las opiniones manifestadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no se corresponden necesariamente con las de swissinfo.ch


Traducido por José M. Wolff

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