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Privilegios fiscales


La fiscalidad de las multinacionales se decidirá en las urnas


Por Urs Geiser, swissinfo.ch


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Un grupo de políticos y activista entregaron las cajas con las 56 000 firmas a favor de que la reforma fiscal se someta a una votación nacional.


  (Keystone)

Un grupo de políticos y activista entregaron las cajas con las 56 000 firmas a favor de que la reforma fiscal se someta a una votación nacional.

 

(Keystone)

Los suizos tendrán la última palabra sobre la reforma que prevé abolir los polémicos privilegios fiscales a las multinacionales y adoptar una serie de medidas compensatorias.

La reforma perjudica a los ciudadanos de a pie, según la izquierda.

“Es un inmenso engaño”, declaró el diputado socialista, Beat Jans, el jueves, al entregar en la Cancillería Federal en Berna las 56 000 firmas recolectadas. “La reforma se traducirá en menos ingresos, recortes en las pensiones y una mayor recaudación de impuestos”.

Los corporativos y los accionistas son quienes más se benefician de la reforma de la fiscalidad de las empresas que aprobó el Parlamento en junio pasado, sostienen los detractores.

Las firmas necesarias se reunieron dentro del plazo de 100 días, por lo que la decisión del Legislativo será sometida a una votación nacional (referéndum facultativo).

Es probable que el referéndum tenga lugar en febrero de 2017, aunque el Gobierno aún no ha comunicado una fecha.

Reforma compleja

Alrededor de 24 000 empresas extranjeras gozan hoy de privilegios fiscales en Suiza, la mayoría de ellas están domiciliadas en los cantones de Ginebra, Vaud y Valais. Otras tienen sede en los cantones de Zug, Schwyz y Obwalden.

La compleja reforma no solo afectará a las arcas del Estado, sino que repercutirá en el federalismo fiscal, el sistema de perecuación, pero también en la autonomía que tienen las autoridades cantonales y municipales en materia tributaria.

Según los detractores, el Estado ingresará 1 300 millones de francos suizos menos al año y las pérdidas serán incluso mayores en el ámbito de los cantones y municipios.

Vania Alleva, presidenta del sindicato Unia, señaló que las autoridades municipales no tendrán más remedio que subir los impuestos a los ciudadanos y aumentar el precio de servicios públicos, como las instituciones de cuidado de los niños, las entradas a las piscinas municipales y el impuesto sobre la retirada de la basura.

Competitividad fiscal

Los partidarios de la reforma, entre ellos la mayoría del Parlamento así como la patronal economiesuisse, acusan a la izquierda de poner en peligro la competitividad fiscal de Suiza, además de 150 000 puestos de trabajo.

“El nuevo sistema crea igualdad de condiciones para todas las compañías. La reforma proporcionará un sistema tributario atractivo e internacionalmente reconocido”, puntualizan en un comunicado.

De hecho, la reforma responde a las críticas durante la última década por parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Unión Europea, según las cuales los privilegios fiscales a los corporativos extranjeros domiciliados en suelo helvético van en contra de la competitividad y distorsionan el libre mercado.

El Gobierno suizo reitera que lo importante ahora es actuar para ofrecer a los inversores la seguridad legal que necesitan y evitar que las empresas internacionales abandonen Suiza.


Traducción del inglés: Belén Couceiro

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