Reuters internacional

El ex presidente y senador, Álvaro Uribe, llegando a una reunión con el actual mandatario colombiano Juan Manuel Santos, en el Palacio Narino, en Bogotá, Colombia. 5 de octubre de 2016. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, comenzó el miércoles una reunión con el jefe de la oposición, Álvaro Uribe, en un intento por salvar el acuerdo de paz con las FARC, sumido en una crisis que impide su implementación luego de su inesperado rechazo en un plebiscito. REUTERS/John Vizcaino

(reuters_tickers)

Por Luis Jaime Acosta

BOGOTÁ (Reuters) - El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el jefe de la oposición, Álvaro Uribe, anunciaron el miércoles que continuarán en la búsqueda de consensos para salvar el acuerdo de paz con las FARC, sumido en una crisis que impide su implementación luego de su inesperado rechazo en un plebiscito.

En el primer encuentro en al menos cinco años, los antiguos aliados políticos -distanciados sobre las concesiones que se deben dar a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que silencien fusiles-, exploraron puntos de aproximación que permitan superar la encrucijada pero no lograron acuerdos concretos.

"Escuchamos por cerca de cuatro horas con mucha atención sus inquietudes", dijo Santos al término de la reunión con Uribe. "Todo esto deberá, como es natural, ser tratado con la delegación de las FARC en La Habana".

Por su parte, Uribe aseguró que le expresó al presidente la necesidad de hacer "ajustes y proposiciones que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz que vincule a la totalidad de los colombianos".

El ex presidente pide que los jefes de las FARC paguen cárcel por sus crímenes, que incluyen asesinatos y secuestros, y se opone a que ocupen cargos políticos de elección popular.

Uribe, quien gobernó Colombia dos periodos consecutivos entre el 2002 y el 2010, propone corregir los acuerdos que firmó Santos con el máximo comandante de las FARC, Rodrigo Londoño, alias "Timochenko", con la aprobación de la comunidad internacional.

"Haremos de nuestra parte todo el esfuerzo para aportar en la construcción de un buen consenso para nuestra democracia", reiteró.

Pero sus demandas parecen exageradas para ser aceptadas por las FARC, que habían negociado penas privativas de la libertad de hasta ocho años pero no cárcel, además de 10 escaños en el Congreso a partir del 2018 durante dos periodos legislativos.

El ex mandatario y actual senador, quien durante su gobierno lanzó la más fuerte ofensiva militar contra las FARC, a las que obligó a replegarse a lo profundo de las selvas y montañas, descartó la posibilidad de viajar a Cuba para renegociar el acuerdo de paz con la guerrilla.

MÁS ENCUENTROS

Santos dijo que los encuentros entre los delegados de su gobierno y quienes apoyaron al "No" en el plebiscito continuarán e insistió en que se deben buscar consensos con celeridad para evitar riesgos ante la incertidumbre en la que quedó el acuerdo.

"Estamos muy cerca de lograr la paz. Una paz estable, duradera y con un apoyo ciudadano más amplio. Si todos tienen esa voluntad y contribuyen con responsabilidad, realismo y celeridad, lo conseguiremos", declaró el presidente.

Inicialmente, los jefes de la guerrilla descartaron desde La Habana la posibilidad de revisar el acuerdo que contemplaba que sus 7.000 combatientes dejarían las armas para convertirse en un partido político, una jurisdicción especial para juzgarlos y subsidios para su reintegración a la sociedad. Sin embargo, algunos dirigentes rebeldes han mantenido un tono conciliador.

"De este impasse saldremos con patriotismo y cabeza fría. Evitemos afanes innecesarios y pongamos la paz por encima de todo. Colombia lo merece", dijo en su cuenta de Twitter el negociador de las FARC Pablo Catatumbo.

Paralelamente, en un esfuerzo por dar oxigeno al proceso de paz, Estados Unidos anunció que su enviado especial Bernie Aronson viajará a La Habana.

En tanto, un alto funcionario del Departamento de Estado dijo que tanto el Gobierno colombiano como las FARC están comprometidos con el diálogo para alcanzar un acuerdo.

"Han dejado claro que quieren que el proceso de paz continúe y que quieren negociar un acuerdo", dijo el funcionario a periodistas en una conferencia telefónica, agregando que se reunió con ambas partes en La Habana.

El funcionario dejó en claro que la tarea no será fácil porque los colombianos están "profundamente divididos".

Previamente, el Departamento de Estado informó que el secretario Jonh Kerry conversó por teléfono con Santos para reiterar el apoyo de Washington al proceso de paz y ratificarle el viaje de Aronson a Cuba.

(Reporte de Luis Jaime Acosta, reporte adicional de Patricia Zengerle en Washington. Editado por Gabriela Donoso y Javier Leira)

reuters_tickers

 Reuters internacional