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Prevención desastres naturales


Experto suizo: Chile, en buen camino, pero...


Por Mariel Jara, Santiago de Chile


La Quebrada de Macul, en el sector precordillerano de Santiago, se convirtió en el trágico escenario de un aluvión que en 1993 dejó 26 muertos, 8 desaparecidos y miles de damnificados.  (asociacionparquecordillera.cl/)

La Quebrada de Macul, en el sector precordillerano de Santiago, se convirtió en el trágico escenario de un aluvión que en 1993 dejó 26 muertos, 8 desaparecidos y miles de damnificados. 

(asociacionparquecordillera.cl/)

Aluviones, terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis, inundaciones, incendios forestales. Los desastres naturales son “pan de cada día” en Chile. Y, por lo mismo, un campo de estudio apasionante para un experto en prevención de desastres como Georg Heim. 

Avecindado en Chile hace dos años -como director regional de la empresa Geotest-  este geomorfólogo suizo ya se ha hecho una clara visión de la realidad del país sudamericano en esta materia. Y advierte de los riesgos actuales que representan la Quebrada de Macul y el Río Mapocho, si no se toman medidas de prevención oportunas.

“Creo que Chile está en buen camino en la prevención de desastres, pero aún le falta un  concepto nacional y su institucionalización”, señala, precisando eso sí, que en el país sudamericano su labor está acotada a cinco subtemas; aluviones, inundaciones, avalanchas de nieve, deslizamientos de tierra y caídas de rocas. 

Y si se trata de aluviones -problema recurrente en el país- su preocupación es la Quebrada de Macul, situada en el sector precordillerano de Santiago, entre las comunas de Peñalolén y La Florida. Un lugar que en 1993 fue escenario de un trágico aluvión que dejó 26 muertos, 8 desaparecidos y miles de damnificados. Y a su juicio, uno de los mejores ejemplos para demostrar la falta de una política  integral en prevención de desastres.

“En Santiago, hay una serie de quebradas que podrían provocar inundaciones o aluviones. Pero la de mayor riesgo es la de Macul. Ahora llevamos 23 años sin evento y la quebrada se llena, acumula sedimentos que son fácilmente arrastrables y que pueden producir un aluvión”.

swissinfo.ch: A su juicio, ¿Las 7 piscinas decantadoras construidas en la zona no son suficientes?

Georg Heim: Las piscinas construidas tras el aluvión de 1993 son muy importantes, pero falta un estudio de riesgo de alta precisión que aclare si se necesitan medidas adicionales. Con Geotest hicimos un estudio preliminar que muestra que no se puede descartar el desborde de aluviones arriba de las piscinas (antes de éstas), hacia la zona poblada de Peñalolén. La gente se siente segura por estas piscinas y sigue construyendo en zonas riesgosas. Eso me preocupa.

swissinfo.ch: ¿Qué otras medias habría que tomar, a su juicio?

G.H.: Primero, un estudio específico para saber con qué frecuencia hay eventos, con qué intensidad y por dónde fluyen. Una vez obtenida esa información se puede determinar claramente dónde construir medidas de protección o cómo considerar adecuadamente las áreas de riesgo en el plan regulador. Estoy convencido que con pocos esfuerzos se pueden minimizar los riesgos de manera considerable, pero esfuerzos exitosos requieren de un buen estudio.

swissinfo.ch: En décadas pasadas, Suiza también sufrió una serie de aluviones con consecuencias fatales. ¿Cómo afrontan hoy en día este tema?

G.H.: Efectivamente, en Suiza ya vivimos estos problemas y, para afrontarlos, desarrollamos un concepto de riesgo que cuenta con un alto estándar de institucionalización y que incluye el mapeo de amenazas en todas las zonas pobladas del país.

Cuando un municipio presenta un mapa de amenazas, éste debe pasar por estrictos procesos de revisión, a nivel regional y nacional. Estos mapas son vinculantes y existe un sistema de sanciones para particulares o autoridades que no cumplan con las exigencias de prevención. Además contamos con un sistema de incentivos para la rápida implementación de estos mapas.

El gobierno suizo corta los subsidios (incluso los culturales o en infraestructura) a municipalidades hasta que cumplan las exigencias de prevención de desastres. Por eso, los municipios tienen toda la motivación de prevenir.

swissinfo.ch: ¿Y cuál es la realidad que ha visto en Chile?

G.H.: Los eventos aluvionales del año pasado en el norte del país impulsaron la elaboración mapas de amenaza en Chile. Tanto ONEMI (Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior) como SERNAGEOMIN (Servicio Nacional de Geología y Minería) y el Ministerio de Vivienda tienen ahora un fuerte enfoque en la prevención de desastres naturales. Tengo la impresión de que se está realizando un cambio de paradigma en Chile, pasando de la sola reacción frente a desastres hacia la incorporación de la prevención.

Por otro lado,  mientras en Chile no se cuente con un sistema  prevención institucionalizado, la elaboración de mapas de amenaza y de riesgos corre el riesgo de quedar en papel sin valor. Actualmente no existen en Chile estándares nacionales de calidad para la elaboración de estos mapas, ni  entidades que controlen su calidad. En este sentido, muchos estudios carecen de la precisión que deberían tener y finalmente, las áreas de riesgo están sujetas a negociación. Además, aún no existe un sistema que realmente obligue a la implementación en el plan regulador. Falta un sistema de sanción o de incentivos para particulares o autoridades que no tomen en cuenta de manera adecuada la prevención. Mientras no se resuelva el tema de la institucionalización, se puede invertir mucho dinero en estudios, sin lograr minimizar los daños por desastres naturales.

swissinfo.ch: ¿Cree que el modelo suizo en prevención de desastres pueda convertirse en un nuevo producto de exportación?

G.H.: Nosotros podemos traspasar experiencias, pero por supuesto hay que tener cuidado de sólo copiar, porque algunos aspectos acá no funcionan. Por ejemplo, los procesos de erosión por la geología y por el clima son diferentes. En algunos puntos se requieren ajustes técnicos y políticos, para que sea exitoso en este país. Es un proceso de intercambio e interacción, para finalmente lograr un modelo chileno que sirva para la cultura que hay acá.

swissinfo.ch: Hace pocas semanas, tras intensas lluvias y producto de los trabajos en una autopista situada al costado del Mapocho, este río terminó desbordando e inundando un importante sector comercial y financiero de Santiago. ¿Cuál es su visión?

G.H.: Es preocupante, porque aunque existe un mapa de amenazas por inundación, no se le considera adecuadamente. La última actualización del Plan Regulador de Santiago que considera amenazas es de 1987. Y el daño que puede provocar un desborde del Mapocho en lugares como el del Costanera Center (el edificio más alto del país), un sector lleno de centros comerciales, densamente poblado y con tanto valor, es muy grande. Urge actualizar el plan regulador con un estudio actual de amenaza. Institucionalizar el tema de la prevención pasa también por prohibir las instalaciones técnicas, calefacción y electricidad en el subterráneo, que es precisamente la zona de posibles inundaciones.

swissinfo.ch:¿Cree que en el norte del país se repitan los aluviones del año pasado, que provocaron decenas de muertos y miles de damnificados?

G.H.: Seguro va a haber eventos aluvionales comparables. El del año pasado no fue el primero, lo que nos muestra la morfología, por ejemplo, en la zona de Tocopilla. Después de años, la gente se olvida de los eventos y repueblan los sectores afectados, por ser terrenos fértiles. Por ello, contar con mapas de amenaza y de riesgo vinculantes y de alta calidad es imprescindible para garantizar la protección civil que Chile merece. 

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Y usted, estimado lector, ¿cree que el modelo suizo en prevención de desastres pueda convertirse en un nuevo producto de exportación?



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