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Proceso en Bellinzona Combatiente cristiano en Siria ante la justicia militar

Dos muchachas hablan con dos milicianos.

Tal Arboush, en el norte de Siria, abril de 2018. Jóvenes mujeres conversan con milicianos. En esa región vivían cerca de 20 000 cristianos antes de la guerra. En la actualidad solamente quedan unos mil. 

(Copyright 2018 The Associated Press. All Rights Reserved.)

Johan Cosar debe responder desde este miércoles ante los tribunales suizos por alistarse en un ejército extranjero. El suizo combatió durante más de dos años contra el Estado Islámico en el seno de una milicia cristiana en Siria.

Se trata de un proceso inhabitual que tiene lugar en Bellinzona: Cosar, de 37 años, debe responder por actuar contra la fuerza defensiva de su país. En el verano de 2012, el tesinés, sargento del ejército suizo, siguió a su padre a Siria como periodista libre.

Cuando se hallaba en el norte de Irak, advirtió que una minoría cristiana era amenazada por los grupos islamistas Al-Nosra y Al-Qaeda y decidió tomar las armas. “Temía un genocidio”, declaró al periódico Blick el año pasado.

En Siria, Cosar adoptó el nombre de Omid (esperanza) y contribuyó de manera significativa a la creación de una unidad de combate contra el Estado Islámico (EI) que reunió hasta 500 soldados, equipados con kaláshnikovs y granadas de mano. Con su experiencia como entrenador en el ejército suizo se convirtió en líder del grupo, como lo ha relatado en diversas ocasiones. Cosar nunca ha ocultado su compromiso, lo que ha podido constarse en reportajes y entrevistas en zonas de combate.

Emisión de la RTS de 2014 sobre Johan Cosar (en francés)

cosar

Johan Cosar, parti combattre DAECH en Syrie

Johan Cosar nació en San Gall y creció en el cantón del Tesino. Su familia, establecida en Suiza desde hace tres generaciones, pertenece a la minoría siríaca, una de las comunidades cristianas más antiguas de Oriente. Su padre desapareció en 2013 en Siria, probablemente secuestrado por los servicios secretos del régimen.

Con su milicia, Cosar quería proteger a los cristianos. La comunidad siríaca en Suiza también le proporcionó ayuda en forma de donaciones. En 2015, regresó a Suiza con documentos falsos. Fue detenido brevemente como “combatiente extranjero” y luego desapareció temporalmente de la circulación. El año pasado, la justicia militar le acusó de alistarse en un ejército extranjero. Según el artículo 94 del Código Penal Militar suizoEnlace externo, puede ser condenado a una pena de hasta tres años de prisión.

El juicio debería haberse celebrado en diciembre de 2018, pero se pospuso. Se celebrará en italiano en la sede del Tribunal Penal FederalEnlace externo. Yasar Ravi, de Lugano, defenderá al acusado. Como lo declaró a la prensa, el abogado pedirá una absolución en nombre de su cliente.

Johan Cosar dijo el año pasado que no tenía nada qué reprocharse. Se defendió a sí mismo y a otros contra el terrorismo extremista. Afirma haber liberado a mujeres y niños de los agujeros cavados en el suelo en los que los yihadistas los habían enterrado vivos. “No, no me arrepiento de un solo día de mi combate. Estoy orgulloso de haberlo llevado a cabo”, ha subrayado el exlíder de milicia.


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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